
{Capitulo 1}
- Podía ver por el vidrio empañado como las nubes no tardaban en dar a luz una lluvia. Las vacaciones las decidí pasar en Nashville, Tennessee donde tenía mi amado rancho, yo hubiese decidido pasarlas con mi novio, o ex novio – la verdad aún no está claro – pero él me traiciono, con mi mejor amiga en ese tiempo Annie. Ella era novia de mi mejor amigo Nicholas, y no tuvo ningún pudor al acostarse con su hermano Joseph – por cierto mi novio -.
Ahora regresaba a New York, mi ciudad donde conocí a la persona que mas amaba – o sigo amando –. Siempre le tuve un gran amor a esta ciudad, recuerdo cuando era pequeña cada año era una nueva ciudad, nuevos amigos, nueva escuela. Por el trabajo de mamá, siempre la transferían. Hasta que cumplí 12 años, desde ahí estuve en Brooklyn, mi Brooklyn, ………..-
Al fin, por ley este era el último año que me quedaba de secundaria es cierto no era lo mejor, pero a los 16 podía salir, aun que la verdad lo optimo era que estudiara hasta los 18. A Joseph lo conocí gracias a Nicholas, el primer día de clases, él fue el primero que se me acerco – Nicholas -, y bueno nos hicimos grandes amigos, un día recuerdo que fui a hacer un trabajo de biología a su casa, estaba casi terminado, cuando alguien se cae encima de él.
El resto fue historia, a pesar de que Joseph era mayor que yo, lo amaba tanto, su graduación fue en el verano – que por cierto yo no asiste debido a lo ocurrido -
- Ya Blair, llegamos – me saco de mis pensamientos, era mi progenitora a la que tanto amaba –
- Ya mamá – el camino fue silencioso, y pues la verdad no había de que hablar, ya habíamos discutido demasiado sobre porque yo tenía que permanecer en Tennessee, era domingo ya la hora de almuerzo, el Lunes empezaban mis clases con normalidad – o eso creo – llegamos a casa, debo decir que era aún mejor que la de antes, mamá con los años ha ido progresando, al igual que nuestra situación económica, mi cuarto estaba en perfectas condiciones, así que decidí dar una vuelta por los alrededores sin antes ponerme mi abrigo regalón [http://www.polyvore.com/oli_hooch_coat/thing?id=2883881] , le avise a mi madre –
- No, no puedes – que le pasaba, quería dar una vuelta –
- Pero…… - no me dejo terminar –
- Denise dijo que no nos perdonaría si no vamos – quede más que pálida con esa confesión, no, no puede ser, si quería ver a mi madrina pero no a él, mamá me llevo prácticamente a la rastra, quede en shock un momento – no quedaba tan lejos su casa, en realidad éramos vecinos - ya que cuando reaccione estaba frente a su casa esperando que abrieran la puerta –
- Leonor pero que gusto…….- desde ese momento que no escuchaba nada solo imitaba los actos de mi madre que era saludar a todo dando cálidos abrazos, y solo sonreía al mismo tiempo que asentía, pero de que hablaban ¿?, increíblemente entre a mi mundo, esta casa estos recuerdos, me senté en el gran sofá rojo del living y sentí como algo rodaba por mi mejilla, alcé una mano para ver que era, pero ya estaba desvanecida – una lagrima – tantos recuerdos, tantas alegrías y penas, felicidades y sufrimientos, tantas risas y lagrimas que se me vinieron imágenes a mi cabeza tantos recuerdos, sentí como si fuera una película que estaba pasando por mi mente, hasta que un ruido me despertó de mi transe –
- Mamá te quiero pedir permi…. – esa voz masculina la conocía a la perfección, él al verme quedo sorprendido – al menos eso demostraba su rostro –
- Hola – saludo a mi madre –
- Hola Bla… – no deje que terminara de pronunciar mi nombre –
- Hola Joseph – le dije con una voz fría, y arrogante –
{Capitulo 2}
- Ya la cena esta lista, pasemos a la mesa – dijo la dulce voz de mi madrina –
- por esas casualidades de la vida, me toco sentarme junto a Joe, luego vi que bajaba Nick lo salude con un cálido abrazo, al parecer las cosas iban de mal en peor con Joe, creo que aún él no lo perdona –
- ¿Y donde esta Kevin? – pregunte a la deriva –
- Salió con Stella – me respondió Joe, no emití gesto alguno, la cena fue tranquila hasta el postre, cuando ya los adultos reían, y yo estaba cansadísima, sentí una mano en mi pierna…. levante la vista –
- Evita tener contacto conmigo – le dije en susurro quitando su mano –
- Tenemos que hablar – intente pararme, pero me tomo de la mano haciendo me cae nuevamente en la silla –
- Yo no tengo que hablar nada contigo – lo miraba a los ojos –
- Lo de Annie fue un total error – me quería zafar, pero era obvio no podía, él me ganaba en fuerza –
- ……- yo estaba en un total silencio, no quería que mis lagrimas brotaran, el puso una de sus manos en mi mejilla – como lo lograba, el hacia cambiar mis sentimientos totalmente –
- Te he extrañado tanto – solo acariciaba mi pómulo –
- Joe basta… - si, ok lo admito lo sigo amando como el primer día que lo conocí…. Una voz interrumpió…. –
- Joe, es Kevin. Dice si pasa por ti, para la fiesta? – Nick había contestado el teléfono, ni siquiera miro a la cara a Joe al hablar –
- Mamá, podría ir a una fiesta…. – antes de que el pudiese terminar de pedir permiso, Denise lo interrumpió –
- ¿Es de esas en que van todos los deportistas egresados de la secundaria? – Joe solo asintió –
- Ok, puedes ir, pero solo si va Blair – ella siguió con la conversa, al igual que los demás adultos, yo me quede con los ojos, tan abiertos que parecían huevo fritos –
- Por favor, acompáñame – emitió suplicante –
- N-no…-yo…..- No puedo….- articule con dificultad, él ya no se dirigió a mí, sino más bien a mi madre –
- Tía… Blair podría acompañarme, se lo pido, juro cuidarla, además la traeré a salvo – me miro y guiño su ojo, inevitablemente me sonroje –
- Vamos, que Kevin no tiene toda la noche – interrumpió Nick, mi madre miro a mi madrina, y ambas sonrieron con malicia –
{Capitulo 3}
- Vamos dile a Kevin que venga a buscarlos – dijo mi madrina Denise, pero no con esa voz dulce que ella suele ocupar………-
- Nick revoloteo los ojos y siguió con el teléfono – Pero…mañana…. Mañana hay…clases, claro hay clases y…. em.……….. no sería conveniente que…- me interrumpió Joe –
- No te preocupes – tomo algo de solido, que aún le quedaba en el vaso –
- Hija lo único que te digo, hoy no te llevas las llaves – siguió comiendo su postre, mi amada Leonor ¬¬ -
- Pe… pero…. Y como entro – dije atónita a sus palabras –
- Pues veras, es simple – ella siempre tan diplomática en momentos inoportunos –
- Las puertas de la casa estarán abiertas hasta las 1:00 a.m, ni mas ni menos – retiro la silla hacia atrás, en la que estaba sentada. Sin antes que Joe escupiera todo lo que había bebido de antemano –
- Pero Tía……. No!! Eso es muy poco tiempo – dijo con autoridad –
- Hey, hey jovencito – articulo Denise – Que ya seas un graduado no significa que salgas y entres a tu antojo de esta casa – Joe rápidamente cambio su actitud. Mientras Nicholas ya había vuelto a la mesa –
- Ok, ok como sea………..- dijo resignado Joe –
- En cualquier caso, si son más de las 1:00 a.m., se van a la casa de Stella – Denise ya había entrado a la cocina, estaba recogiendo la mesa, y mi madre antes de irse, hizo una señal, con su dedo índice, y mayor, apunto sus luceros, para luego señalarme a mí, con esto se retiro del lugar, pero………………… una duda, alguien me pregunta si quería ir ¿? – Ok lo reconozco, si quiero ir, pero independiente, nadie me ha preguntado-
- Vamos Blair, Kev ya llego –tomo mi mano izquierda y volé por los aires, cuando me di cuenta estaba ya en es deportivo de Stella – la novia de Kevin – saludándola –
- Wau!!! En estos meses si que has crecido pequeña – por sino lo mencione odio a Stella, ella me trata como una mocosa, segundo es una cualquiera, antes cuando era la novia de Joe, ella no paraba de coquetearle, y aún lo hace-
- sonreí cínicamente, Kev estaba más guapo aún, el conducía, y Stella no paraba de hacerle ojitos a Joe por el retrovisor, y no sé porque estúpida, e imbécil razón le tome la mano a Joe –
- el me miro y puso una sonrisa de ganador en su rostro, intente retirar mi mano pero él la tomo con más fuerza, y sentí una leve acumulación de sangre en mis pómulos –
- Al entrar a la ´´fiesta´´ -que más bien parecía antro de perdición – Joe no me soltaba la mano, saludaba a sus ex compañeros me los presentaba y dejándome totalmente mareada –el olor a trago que esos chicos tenían dejaba mucho que desear –
- Voy por algo, ya vengo – dijo Joe, dejándome apoyada en la pared. Del otro extremo estaba lo bebestible. Me sobaba mi brazo izquierdo con el derecho, la verdad la temperatura estaba subiendo, y yo sentía que mi cuerpo empezaba a sudar – como no, si andaba con ese abrigo – Joe cada tres segundo se daba vuelta para ver como estaba, y yo inconscientemente caí en un juego de seducción, mi abrigo empecé a desabotonarlo, con suma sensualidad – creo que el ambiente afecto mis neuronas –hasta que logre sacarlo por completo, hice todo mi cabello hacia el lado derecho, dejando ver mi cuello totalmente descubierto, adornado única y exclusivamente con unos delicados aros de plata que caían en el aire, terminando uno unas pequeños brillos en las puntas. Mi flequillo se encontraba algo húmedo al otro extremo, yo solo me tocaba el cuello para poder calmar el calor, mientras sentía una mirada algo incomoda, por algunos segundos creí que era Joe, pero al girar mi cabeza en el momento en que él recibía los tragos me pude dar cuenta de una sombre que estaba en lo mas extremo de la pista de baile, se encontraba sentado en la otra barra, donde sirven los bebestibles, pero aún así pude distinguirlo, como no si era el único bien vestido, un pelo castaño, del largo preciso, y unos ojos celestes, como el Caribe en persona, el me sonrió, en el momento que iba a despegar mi torso de la muralla, para dirigirme a él, sentí una respiración en mi oído, y una mano a escasos centímetros de mi cuello –
- Estas preciosa – sentía como una mano helada – por el trago – empezaba a subir por mi abdomen, nuestros labios se rozaban con el magnetismo del aire, cayendo en una tortura para nuestros sentido, aún no llegábamos al tacto –
- Joe…. –susurre, dejando escapar todo el dióxido de carbono que contenía mi diafragma –
{Capitulo 4}
- Que….- me susurro con un tono sensual, empezó con unos besos en mi mandíbula, y sus brazos rodeaban mi cintura – como podía caer tan fácil a sus pies después de lo que me hizo –
- No…. Mej…- no me dejo terminar, capturo mi labio inferior, para luego mover su cabeza, así dejando el paso libre a su carnosa lengua, que hace meses no tenía contacto alguno con la mía, subí mis brazos alrededor de su cuello dejándome llevar, sinceramente aún no me olvidaba de Joe, él entre abria su boca exageradamente para recorrer mi paladar, mientras que con la otra mano tomo mi nuca, para seguir con el compas de movimientos de nuestras cabezas, hasta que sentí mi polera mas arriba de mi ombligo –
- Joe…- apenas podía articular, no se despegaba de mis labios ningún segundo – Ya… basta…. Aquí no…- pero era en vano no asía caso a mis palabras, y yo no me quedo atrás, seguía deleitándolo con caricias en su abdomen, hasta que tome conciencia, que estábamos en una fiesta, mis manos que se encontraban en su perfecto abdomen, las empuje hacia atrás, haciendo que este me mirara y arqueara una ceja –
- NO- dije un poco molesta, el solo sonrió, sabía que en el fondo yo quería, me conocía lo suficiente –
- Vamos… te he extrañado tanto – se acercaba a mí con caricias, me tocaba mi mejilla, recorriendo el contorno de mi mandíbula, y rozando nuestros labios –
- Yo igual – juntamos nuestras frentes, y lo abrace a más no poder –
- Mi niña – susurraba en mi oído, mientras acariciaba mi cabello –
- Joe, te quiero tanto – dije afianzando mas el abrazo, y me acorruque en su cuello, respirando ese perfume tan varonil que lo caracterizaba solo a él –
- Yo te amo……- hubo un silencio – Blair….- me miro a los ojos, tomándome el mentón – Vuelve conmigo, te lo ruego – mis ojos se cristalizaron, jamás pensé que esto pasaría –
-….- no le respondí, solo lo bese, pero fue un beso parsimonioso y antes que subiera de tono, nos interrumpieron –
- Hey Joe, con Stella no iremos a la casa – dijo Kev, tomado de la mano de su ´´novia´´-
- Y donde nos quedaremos – pregunto algo divertido –
- Toma aquí están las llaves del departamento – Kev le paso las llaves, pero luego vi como le paso otras, quizás del automóvil, quien sabe, ellos se fueron, pero me di cuenta como la perra de Stella le quiñaba el ojo a MI NOVIO – wau pensar que ya volvimos ah….-
-¿Porque? El suspiro – dijo acariciándome la mejilla – que acaso suspire en voz alto OMG!! :$ -
- Em… es que estoy cansada….- lo abrase, el me dio unos besos en el cuello –
- Ven, nos vamos – dijo tomándome de la mano, y guiándome en dirección a la puerta –
- A donde? – el se giro y solo sonrió, nos subimos a una moto – creo que el auto se lo llevaron ellos, quizás de quien era esa moto? – y llegamos al departamento, dejo las llaves a un lado, y me agarro de la cintura –
- Tenemos la noche para los dos – empezó con una serie de besos en mi cuello, luego me gire para quedar frente a él, tomo su rostro entre mis manos, y empecé a dar besar sus pómulos, íbamos caminando, o más bien retrocediendo, hacia la alcoba, al entrar me acorralo en una pared, ahora los besos eran con desenfreno, más excitantes, mi polera no se en que minuto desapareció, me proporcionaba caricias por toda mi columna, mientras que yo mordía esos lunares que tanto había extrañado, mi limitaba a soltar pequeños gemidos, sus labios empesaron a bajar por mis pechos, abdomen, hasta llegar al broche del pántalon, que se deciso rápidamente de el, mientras que yo mordía mi labio inferior, el ya me tenia solo en ropa interior, mientras que el ni siquiera se había despojado de su polera, y antes de que pudiese acariciar mis muslos, le di un empujón, sus tobillos toparon con la cama – quien iba a decir que los box spring estaban pegados al suelo – me miro confuso, le arranque la camisa que llevaba, sus botones se esparcieron por toda la habitación, deje su torso desnudo, lo empuje de una forma salvaje a la cama, y sin antes morder mi labio inferior, me senté un sus caderas, una pierna a cada lado, sus manos inmediatamente se hundieron en mis muslos, dándoles placenteras caricias, pero eso duro poco, ya que empecé a deslizarme por su torso desnudo, dejando rastro con mis húmedos besos, hasta encontrarme con el pantalón, recorrí una vez sus piernas con esa tela, para luego arrancarla, no sé porque razón – bueno si lo sé – estaba tan excitada, bueno es comprensible hace ya más de 2 meses que no estaba con Joe, ni con ningún otro hombre, además inhalaba su perfume y me hacia desearlo más aún, sentí como la tela dl bóxer de Joe se estiraba, por una de sus erecciones, sonreí, y luego ya me encontraba acorralada entre el colchón y el torso más perfecto que pude ver, deslizo con sus suaves manos mi brasier, hasta dejarme desnuda en la parte superior, sus labios se adueñaron de mis pechos, haciéndome gemir a un más, levante su rostro, para seguir besando esos labios, que hacían que me deleitara con un elixir nunca antes probado, mientras mis revoltosas manos empezaron a juguetear con el elástico de su bóxer, hasta lograr quitarlo, el se deslizaba encima de mi cuerpo, sus manos se deleitaban con el tacto de mis pechos, y gemía, todo era casi perfecto, sentía una presión en mi entre pierna, era la parte más delicada de Joe que quería cumplir su fin, pero mi lencería no dejaba que eso ocurriera, esa tela solo estorbaba en ese momento – o era que intentaba protegerme de algo – Joe solo se movía con descontento, no quería dejar de besarme ni acariciar mis pechos, así que tome sus manos y juntos sacamos la molesta tela, el rápidamente me tomo de las piernas, arrastrándome un poco por la cama asía él, tomo mis caderas, y antes de lograr el propósito…-
- Joe… estas prote…- no pude terminar de preguntarle, sentí como me asía nuevamente suya –
- solo gemía, mis brazos rodeaban su cuello, mordía sus hombros para descargar el placer, arañaba su espalda, y mi cuello lo deslice hacia atrás para dejarle todo el espacio que el necesitase para besarme-
{Capitulo 5}
- A la mañana siguiente me desperté rodeada en mi cintura, por unos brazos fuertes, que me apegaban a su torso, subí mis manos y agarre su cuello, para darle un beso, la noche anterior fue una de las mejores que he tenido, pero luego volvió mi consiente - DIOS ERA LUNES!!! PRIMER DÍA DE CLASES!! - me levante lo más rápido posible de la cama, he hice esfuerzos sobre humanos para zafarme de los brazos de mi amado, cuando ya me había puesta la ropa interior inferior, sentí unas manos rodeando nuevamente mi cintura, poso su rostro en mi cuello y le di un beso de bueno días, pero luego apareció el ogro que hay en mi interior –
- Joe suéltame – le dije algo pesada –
- No quiero – dijo refunfuñando, mientras me daba besos en mi cuello –
- SUELTAME, QUE NO ENTIENDES – me soltó, pero sin antes darme vuelta para mirarlo –
- Vez….. ya apareció tu maldito carácter – ¿Qué? A que se refiere –
- Joe, es lunes tengo clases – dije mientras terminaba de vestirme –
- Independiente, siempre estas de mal genio – dijo mientras se acomodaba en la cama, poniendo sus brazos detrás de su nuca –
- Ash….- di un suspiro de enojo, al terminar de vestirme pude ver la hora 8:45 a.m., bien alcanzaba a llegar –
- Me vas a ir a dejar o ¿qué? – le dije más calmada, pero igual de pesada, el no se limito a hacer nada, suspiro, y se dio media vuelta para seguir durmiendo –
- Déjame, yo ya Salí del colegio – hizo unos ronquidos mas falsos que nada, yo sabía perfectamente que él no roncaba –
- Imbécil – dije con toda la ira del mundo, para luego pegar un portazo, que le hiciera retumbar los oídos, Salí del maldito departamento, caminaba en dirección al colegio, por suerte los cuadernos están en los casilleros. Para mala suerte mía no pasaba ningún estúpido taxi, y aquel que pasaba no me paraba, vi nuevamente la hora, 8:55 a.m. Genial si no pasaba un milagro llegaría tarde el primer día de clases, hice dedo para ver si alguien se inmutaba de una pobre chica, hasta que vi una moto pararse frente a mi, el chico se retiro el casco, y era el………….. ¿porque llega ahora? Era necesario haber discutido antes, el solo sonrió y me mostro otro casco, mi orgullo tendría que dejarlo a un lado o eso creo, en el momento que tome el casco un deportivo negro se estaciono frente al de la moto –
- Vamos Blair, yo te llevo – dijo la voz de un chico que en mi vida había escuchado, ¿pero sabia mi nombre?, ¿porque lo sabía?. Posibilidad numero 1°, me voy con Joe, que es un tonto que luego de 10 min. vino por mí. Posibilidad numero 2° me voy con un completo desconocido, quien por cierto tiene un deportivo espectacular, además sabe mi nombre…………… no lo sé él sabe mi nombre así que debía de conocerme, pero yo a el NO. Y a quien le importa, a gente hoy en día no se conoce y al mes luego son marido y mujer – no digo que me casaría con ese completo desconocido, pero mi orgullo es más grande –
- ……- no le dije nada a Joseph, solo le tire el casco que ya había tomado, me subí al carro de este ´´desconocido´´ y el apretó acelerador, logre ver como se le desfiguraba completamente el rostro a mi novio. Me senté correctamente en el auto, y pude ver como el extraño se quitaba los lente y dibujaba una sonrisa en su rostro. Por dios quede atónita al observarlo, era el mismo chico de ayer en la fiesta, y antes de que pudiese pronunciar palabra, ya habíamos llegado a la escuela –
- Em… gracias – dije algo tímida –
- De nada, por cierto, Annie me dijo tu nombre – mi cara ya no era de timidez si no más bien de rudes –
- Genial – dije irónica y Salí del coche, y antes de que entrara a la secundaria, me agarro el brazo –
- Soy Zac – si, y a mi ¿Qué?
- ajam….- solo asentí –
- Espero verte pronto – pues a mí me da igual –
- Entre rápido, saque los cuadernos que me correspondía, y antes de entrar al aula, unas chicas entraron conmigo, las mire algo extrañada, pero bueno el profesor dio un suspiro, como diciendo ´´siempre lo mismo´´, y pudimos entrar vi como Nick alzaba su mano, me había guardado un asiento.
La clase y todo el días transcurrió normal, con Nick hablamos bastante éramos muy amigos, y aprovechamos de charlar lo ocurrido antes del verano – lo de Annie y Joseph -, ya nos estábamos por retirar a nuestras casas, cuando alguien toca con delicadeza mi hombro –
- Hola – dijo con una voz dulce la chica –
- Hola – dije fastidiada – entiendan es mi carácter –
- Un gusto Blair, supe que eres muy talentosa, y bueno quería saber si te interesaba unirte a las porristas del colegio –
- Em….. – mire a mi amigo y luego solté una carcajada – NO, claro que no – la observe nuevamente, y si era la chica que había llegado tarde junto conmigo al aula, y por sobre su hombro observe a su grupito de ´´clones´´-
- Blair te vinieron a buscar – me dijo Nick, o mas bien me susurro al oído. Era Joe y se acercaba rápidamente, me dio algo de risa ver su expresión, pero bueno ¿porque debía tratarme así hoy en la mañana?-
- Y ¿Cómo te llamas? – le pregunte a la porrista –
- Lucy – dijo acomodando su pelo lacio detrás de su oreja –
- Te parece que hablemos luego – y sin esperar respuesta me encamine para hablar con Joe -
{Capitulo 6}
- estábamos frente a frente, pero ninguno pronunciaba palabra, era algo raro, pero común en nuestra relación, solo sonreí, y luego solté una carcajada, lo tome de la mano, empujándolo hacia la salida, cuando se detuvo bruscamente –
- ¿Qué pasa? – le dije aún con mi sonrisa en el rostro, el me atrajo a su cuerpo, fundiendo nuestros labios en un profundo beso, sentía como sus manos tomaban mi rostro y acariciaban mis mejillas, y lentamente nos fuimos separando –
- Te quiero – le dije en un susurro, a sus labios –
- Yo mas – y pude oír como sonreía, con sutileza, dejando escapar una pequeña carcajada. Tomo mi mano y nos dirigimos al transporte, la moto, ni idea a donde iríamos, pero daba lo mismo, así que me aferre a su cuerpo, y salimos a la deriva, cuando llegamos al lugar no era nada más ni nada menos que la plaza, en donde nos habíamos dado nuestro primer beso, así que nos sentamos en el pasto el apoyando su torso en el tronco del árbol, se abrió de piernas para que mi columna quedara apegada a su abdomen, y sus manos rodeaban mi cintura –
- Hace tanto que no venia aquí – dijo en mi oído –
- Yo igual, casi ni lo recordaba – jugaba con sus manos, en mi estomago –
- …. – hubo un silencio, pero esos silencios en que uno medita –
- ¿Que fue lo de hoy en la mañana? – me dijo corriendo mi pelo hacia un lado, para que mi cuello quedase despejado –
- No lo sé……. – dije algo desanimada – Otra estúpida discusión!! – doble mi cuello, para ver su expresión, el solo me sonrió, y nos dimos un beso, que de apoco empezó a tomar forma, como pude puse mis manos en su rostro. Incluso intente alejarme, pero él me capturaba mi labio inferior, con un pequeño mordisco, haciéndome caer de nuevo en la tentación, hasta que me gire completamente, estaba de rodillas frente a él, y podía agarrarlo de la nuca, para aferrarlo más a mis labios, que me pedían a gritos ese elixir que solo lo tenía su aliento mentolado, y quien recorría mi cavidad bucal, su lengua. Seguimos besándonos, es me tomo de los brazos haciendo que me sentara en su cadera, dejando mi espalda apoyada en el dorso de sus piernas, sus manos empezaron a acariciar mi cintura, mientras nos besábamos cada vez mas apasionadamente, mis dedos no dejaban de jalar esas ondas de pelo que caían con delicadeza por su nuca, sentía sus manos frías en mi abdomen, y como el lograba que me estremeciera por completo, empezó a dibujar figuras abstractas en mi espalda, haciéndome soltar pequeñas risitas, sus manos descendían por mi columna vertebral, los besos ya no eran solo en mis labios, si no que mi cuello, podía sentir, su dulzor. Nos acariciábamos con cariño, de vez en cuando era un vaivén de entre abrir y cerrar nuestros labios capturando nuestros labios en un pacifico encuentro, que luego se tornar en una guerra a muerte, como aún estaba con la falda del colegio, sus manos subieron hasta mis muslos, proporcionándole suaves y tiernas caricias, incluso llegue a soltar un leve gemido, que me hizo tomar conciencia.
{Capitulo 7}
- Joe… acá…. No….- más encima era sordo, no prestaba la mas mínima atención a mis palabras, que le ocurría, seguía acariciándome, y yo por mi parte no lo detenía – joe … - dije con dulzura – Joe…- eleve un poco el tono – JOE!! – tuve que gritarle para que me prestara un poco de atención–
- ¿Qué? – y volvió a mis labio –
- Ya para – lo tome de sus hombros tratando de alejarlo de mí, me miro extrañado, pero luego puso una cara de enojado, asiéndome a un lado, me empujo bruscamente, él se paro y e miro –ya que estaba en el suelo –
- Ya vamos nos –dijo frio, y enojado –
- Tonto, me votaste – lo mire indignada, ni siquiera espere a que me prestara su ayuda – y por lo visto no tenía planeado hacerlo – me pare, y me dirigí a la moto, el camino fue, en silencio, hasta que llegamos, pero se estaciono en su casa, me baje en dirección a mi hogar cuando alguien me detiene por el brazo –
- Ven – me dijo, como si nada –
- Tengo tarea – dije para continuar con mi camino –
- Yo te ayudo – me volvió a tomar del brazo, para luego sonreírme, asi que no me quedo de otra, entramos a su casa, sin antes besarnos, pero alguien nos interrumpió –
- Oh, lo siento – dijo ocultándose, ¿estaba llorando? –
- ¿Qué pasa Stella? – dijo Joe acercándose a ella –
- Nada es solo que……….. – y volvió a romper en llanto, a pesar de todo sentía que su llanto era falso, ella se acobijaba en los brazos de mi novio, mientras que yo estaba sentada en el sillón presenciando el show. Logre divisar como Joe me hacia una señal para que lo dejara solos, abrí mis ojos en son de molestia, el me miro con una dulce sonrisa, así que subí las escaleras con desagrado, y asiendo estruendosa la subida, al llegar al ultimo escalón, logre divisar una puerta medio abierta, me causo curiosidad, así que me asome, era Kevin, sus codos estaban apoyados en el lava manos, mientras su rostro lo cubría con sus manos. No pude descubrir lo que decía, pero se distinguía que maldecía, a todos…, y sollozaba, en eso decidí retirarme, pero claro tenían que rechinar las tablas, Kevin me miro asustado, y se acerco a mí, furioso, yo estaba paralizara, en un abrir y cerrar de ojos, estaba contara el lava manos, y Kevin tenía una mano a cada costada de mi cintura, mirándome fijamente a los ojos –
- ¿ que… que … pasa…? – logre apenas pronunciar con el nerviosismo , el no pronunciaba palabra alguno, hasta que se decidió a emitir algún gesto, su mano izquierda se poso en mi mejilla, y empezó a acariciarla con su dedo índice, mientras con la otra me corrió un mechón rebelde hacia atrás de mi oreja –
- ¿Qué ocurre Kevin? – dije con un hilo de voz. El no dejaba de mirarme –
- Stella – dijo en susurro, que la verdad no pude distinguir, ajito su cabeza y me miro – Blair – con esas palabras tomo de mi cintura elevándome, para quedar sentada, apego su torso al mío, uniendo nuestros labios, el llevaba el control, yo solo tuve la reacción más común del mundo, mis brazos estaba aturdidos a los lados, y mis ojos abiertos como platos, en el instante no pude seguir el beso, pero el tomo de mi nuca haciéndome girar levemente, y no sé porque, pero mis brazos se enredaron en su cuello, mientras que mis dedos desordenaban esos rulos que me encantaban –¿¡ QUE!?, pero que digo. ¿DESDE CUANDO ME GUSTAN SUS RULOS? – y atrape su cintura con mis piernas, para dejarlo sin escapatoria.
{Capitulo 8}
- Que hacemos – logre pronunciar, entre los besos que nos dábamos y caricias que me proporcionaba Kevin –
- Shh… - y seguía besándome, sus manos ya estaban ascendiendo por mis muslos, yo solo me limitaba a estirar la camisa que llevaba puesta, la jalaba para tratar de quitarla inconscientemente, pero claro la tela no iba a desaparecer por si sola, hubiésemos seguido en nuestro arranque de locura si no fuera porque un estruendo ruido nos distrajo –
- Que fue eso – pronuncie en susurro, Kevin no me miraba, tenía su vista en un punto fijo, La puerta del baño, claro había quedado abierta, ¿pero que paso?, no me muero si Joseph vio mi arranque de locura. Sali rápidamente del baño, y baje las escaleras a velocidad luz, hay estaba Nicholas mi mejor amigo, tomaba a Joe del brazo, tratando de separarlo de Stella que aún lloraba como una santa –
- Nick espera, ya voy – dijo Joe acariciando el pelo de la suelta esa –
- Joe no sabes lo que vi – dijo algo molesto, él noto mi presencia me miro algo indignado y desafiante dijo – No sabes, tengo que decirte de lo que me entre – ¿Qué le pasaba a Nick? El no podía traicionarme, porque esta claro el fue quien me vio con Kevin –
- Que es eso tan importante que le tienes que contar a Joe, Nicholas . dijo Kevin bajando la escaleras, muy clamado por cierto, pero al verla se paralizo –
- Stella – dijo en susurro, pero luego sus ojos se convirtieron en ira y furia –
- Nick ven – dije tomándolo del brazo –
- Suéltame – dijo tan o más indignado que Kevin, y subió corriendo las escaleras. Obviamente Salí tras él, y antes de que cerrara las puertas de su habitación, me introducir en ella –
- Nick que pasa – dije acercándome a él y pose mi mano en su hombre –
- Pasa de todo – dijo irritado, tiro su bolso a un lado y dejo caer su cuerpo como saco a la cama –
- ¿Me quieres contar? – dije posicionándome a su lado –
- ¿Por qué? – se sentó en la cama –
- ¿Por qué, que? – le acaricie su pelo, y antes de que me repondiera tomo su rostro con sus manos –
- Tu te estabas besando con Kevin, Joe ´´consolando´´ a Stella – hizo esas comillas con los dedos – y yo que me parta un rayo – lo ultimo lo dijo angustiado –
- …..- no emití gesto alguno, no entendía a que se refería –
- La niña que más amo en la vida, que más he amado y que siempre amare esta con alguien que solo la hizo sufrir, y ahora esta lleno por un mal camino – ya las lagrimas se apoderaron de él, y verlo así me rompía el alma - era claro que se refería a Annie, primero estuvo con Joseph y por lo que me entere él la dejo al día siguiente, y ahora creo que esta con alguien que se dedica a armar las carreras clandestinas, que raro, perfecto que ella se cague la vida, pero ¿porque mi amigo tenía que sufrir?-
- Nick ….. se recargo en mi pecho, y acariciaba sus rulos – ella no te merece –
- La amo….- dijo sollozando –
- Ella es muy poca cos…- Nick me interrumpió –
- Ella es la mejor, ella lo me conquisto del primer día que la conocí y ahora… - su mano se poso en mi mejilla, la acariciaba con delicadeza –
- ¿Por qué Joe y no yo? – dijo sin ánimos –
- Porque ella no sabe lo que se pierde dije intentando abrazarlo, pero el me esquivo, y prosiguió –
- ¿Porque ahora con Kevin?... – me quede en shock – ¡¡¡QUE ACASO NO SE DA CUENTA DE QUE LA AMO!!! –dijo con desesperación, agarro mi rostro y me beso desesperadamente –
{Capitulo 9}
- No esto esta… mal – dije separándolo de mí, me miraba con todos sus ojos cristalizados –
- A Kevin no le dijiste eso – agrego mientras secaba sus lágrimas –
- Lo… lo siento… - dije algo tímida, y me dirigí en dirección a la puerta –
- Te amo – lo escuche expresar detrás de mi –
- Olvídate, es lo mejor – gire la perilla y me di vuelta – Le… le… dirás… a… a Jo… - me interrumpió –
- Si es necesario que lo sepa se lo diré, si no,¡¡no!! – dije serio y algo apenado –
- By…- pronuncie pero ya había cerrado la puerta en mi cara. Me sentía horrible como pude, primero hacer eso con Kevin, y luego Nick mi hermano, mi amigo gustaba de mi, que horror, era el destino acaso. Unos murmullos me sacaron de mis pensamientos –
- Tu te lo buscaste – dijo serio –
- Perdón no fue mi culpa – entre sollozos –
- Vete, ya no más…. GUSTABAS DE MI HERMANO TODO ESTE TIEMPO –
- Pero yo no quería – su llanto profundizo –
- A claro y yo si… sabes matate si quieres – abrió la puerta y ahí estaba yo, como una chusma parada, la vergüenza me invadió en ese minuto, así que baje las escalera rápido, tome mi bolso –
- Mi amor a donde vas – pregunto mi novio, con dos tazones en las manos –
- Bye – dije por inercia y me dirigí a mi casa, que se encontraba al lado –
- Llegue – dije, no espere respuesta alguna, subí las escaleras, me encerré en mi cuarto y me estire en mi cama, solo podía pensar, y pensar numero uno como me bese con Kevin, eso era… mal, mal, mal dios que acaso estaba delirando, ok eso se solucionaría, pero lo más grave es que mi amigo de toda la vida se enamoro de mi……….. de tanto meditar ese tema me quede dormida, sentí el maldito despertador sonar otra vez, me vestí rápido, llegue el colegio y la verdad no fue como todos los días Nick no fue a clases, y esa niña, la tal Lucy, era muy amigable, la conocí bastante bien, incluso me ofreció ser parte de las porristas, yo acepte encantada – si quería que el plan que formule en la noche, funcionara, necesitaba estar cerca de ella -. Ya era hora de salida –
- Blair… Blair – se acerco la niña, por siento iba dos grados más abajo que yo –
- Dime, que pasa Lucy – me di vuelta –
- Mañana es tu primera práctica, así que toma – me entrego una bolsa con el uniforme de porrista, y sus secuaces – las chica que la seguían a todas parte - solo la imitaban –
- Ok mañanas nos vemos…. – llegue muy rápido a casa, en todo el dia no tuve noticias de Joe o más bien dicho de ningún hermanito, al otro dia tuve la practica, y pude observar que Nicholas asistió al colegio, ya que no me quitaba la vista de encima, luego me dirigí asía el antes de que lograra irse –
- Nick… Nick… espera – lo detuve, y lo gire para que quedáramos de frente –
- Mjm…- solo hiso un sonido raro con la boca –
- Y… que te parece mi nuevo uniforme – dije dándome una vuelta para que me observara completamente –
- Te vez muy bien…- sus mejillas se sonrojaron –
- Vamos a comer – me enganche de su brazo, y nos dirigimos al patio de comida, antes que nos sentáramos Lucy me llamo para que me sentara en ´´su´´ mesa, yo la llame e hice que se sentara junto a Nick, el hizo una mueca rara, yo solo sonreí, el debía conocerla, estoy segura de que harían una pareja linda –
{Capitulo 10}
- luego de que Lucy se fue… -
- Porque la invitaste ¿? – dijo algo molesto –
- Es simpática, ¿no? – lo mire de reojo mientras terminaba mi jugo –
- No lo sé – miro asía otro lado – Al rato nos vemos… Bye –
- sí, así se paso el día. Llegue a casa y por fin era viernes, mañana me despertaría tardísimo, y a las 8 de la noche sonó mi celular –
- Aló…- dije bastante fastidiada -
- Hola amor!!! – dije algo risueño –
- Y tu donde te metiste, hace días que no se de ti – le reclamaba mientras me estire en mi cama, y le echaba aire a mis uñas, ya que estaban recién pintadas –
- Lo siento, es que con esto del instituto, … ya sabes, estoy muerto – hubo un silencio –
- Y… para que llamabas – ups! Creo que soné algo pesada –
- Bueno es que… quería sabes si… ya sabes… - entre su tartamudeo, yo por mi parte solté una carcajada del otro extremo del teléfono - ¿Qué ocurre? – dijo molesto –
- Na… nada… - logre articular más clamada –
- Voy para ya – dijo decisivo –
- Ok… - seguí soplando mis uñas color negro – Y que haremos –
- No lo sé, como a las 11 tengo una fiesta, ¿Quieres ir? – al momento de preguntarme, sentí como hacía sonar el motor de su moto –
- Sí, claro… - me pare rápidamente de mi posición, y empecé a verificar mi ropero, para ver que me pondría –
- En media hora estoy haya –
- Cla… - ya me había colgado, ¿¡Como que en media Hora?!, este acaso está loco, una mujer no alcanza a arreglarse en media hora, a no si que no, me metía a la ducha sin antes llamar a ver si me encontraba sola en mi casa. Y al parecer acertaba nuevamente sola, como una langosta, mamá de seguro aún está trabajando y juzgar por la hora creo que hoy le toco doble turno.
Mientras me daba la ducha sentí una ruido, estremecedor, que realmente no le di importancia, de seguro se me avía quedado la ventana abierta de mi dormitorio, y la cortina de seguro rompió algo. Al salir de la ducha me envolví completamente en la toalla, me dirigí a mi recamara, solté mi pelo para empezar a desenredarlo, pero antes de que tomara el cepillo, sentí que alguien tomaba de mi cintura –
- Ah…. – solté un grito, pero que al instante que callaron, poniendo como tapón unos labios completamente dulces, y por su aroma no había duda que era Joseph –
- Creí que demorarías más – dije alejándome un poco, y poniendo mis manos como obstáculo entre su pecho y mi caja torácica –
- … - y antes que hablara lo volví a interrumpir –
- ¿Como lograste entrar? - No fue necesario que emitiera palabra, basto un simple gesto, y dejo mostrar la copia de llaves que algunas vez le di. Me tomo de la cintura, logrando que hiciera una llave con mis piernas alrededor de su cadera, para que no fuese tan complicado, el arremango un poco la toalla, subiendo una de sus manos por mis muslo – Que haremos – dije en completo susurro, el solo me dejo caer a la cama, para luego posicionarse encima de mí y atacar con locura mis labios, introduciendo su carnoso miembro en mi paladar, sus manos sin embargo no se quedaban atrás, ellas subían por mis muslos, mis manos estaban perdidas en su revoltoso pelo negro. La verdad el estaba tomando ventaja, la toalla subía a velocidad luz, y yo me encontraba desnuda, ósea en total desventaja, antes que avanzara un centímetro más, hice una llave con sus piernas, y logre darme vuelta, esta vez teniendo yo el control de la situación, y antes de hacer cualquier cosa, solo me limite a sacar su remera blanca, que dejaba ver todo su perfecto cuerpo.
{Capitulo 11}
… él ya había despertado todas mis hormonas, la verdad recorría todo su abdomen con mis manos mientras el acariciaba mis muslos, me dedique a besar su cuello con frenesí, mordiendo de vez en cuando su tentadora clavícula, además una que otra vez dejaba que rozara mi lengua para que fuese más tortuoso, mis manos decidieron bajar por iniciativa propia, hasta que se toparon con el botón de esos pantalones tan ajustados que traía, y antes de lograr mi cometido lo mire seductoramente de arriba hacia abajo mordiéndome tentativamente el labio inferior, Joe llevo una de sus manos asía mi nuca arrastrando me hacia sus labios, pero esta vez no se lo haría tan fácil, puse objeción tratando de inclinar mi cabeza hacia atrás, pero fue imposible, las ganas me consumían, verlo todo transpirado era superior – ¿tan débil era?, ¿dios, Joseph me controla como quiere? Creo que eso es un gran SI – mientras nos besábamos nuevamente sentí sus manos meterse por debajo de la toalla, esta vez estaba acariciando mi vientre, metió su mano por debajo, subiendo por mis muslos hasta llegar a destino. Yo por mi parte acomode mis manos en su entre pierna, para luego ir descendiendo y apreciar con amplitud sus trabajada anatomía, baje con suma desesperación apretando sus piernas, y logre soltar uno que otro gemido de mi amado.
Pero luego que ya iba subiendo mis manos por el dorso de sus fibrosas piernas, en un ligero roce, con delicadeza y sumo cuidado, quise ser más delicada, para que la desesperación lo consumiera al sentir mi tacto, y al parecer eso fue posible ya que en el momento que sus pantalones fueron parte del decorado de mi habitación este se dio vuelta quedando encima mío, pero sin antes sacan mi toalla por completo, estaba totalmente desnuda, y a él solo lo cubría su prenda inferior el bóxer, sus manos me recorrieron desde mis hombros hasta mis paletas, aferrándome más a su cuerpo – si es que eso se podía hacer – dándome un beso mortífero, dejándome en lo más sublime de mi excitación, y sin darme cuenta sentí como sus labios bajaban por mí cuello dando una probada de mi elixir, sin alojarse ahí, al parecer no quería mas retrasos, los labios descendían cada vez más a prisa, hasta que se detuvieron en el lomo de mi busto, esta vez, solo era el roce de sus labios con mi piel, el tacto hacia que ambos sudáramos cada vez más, y la desesperación nos consumiera. Con delicadeza fue bajando hasta encontrarse en el centro de mi seno, empezó con suaves caricias, mientras mis manos recorrían a sus anchas la triangular espalda de mi novio, dejando escapar uno que otro leve gemido de vez en cuando, me mordía el labio inferior para calmar la excitación, pero era imposible, Joseph me hacía sentir cosas que en mi vida me imagine, era un matiz de lujuria, y amor, mientras que él no paraba el lisonjeo en mi busto. Luego de a verse entretenido en esa parte de mi cuerpo, y a l vez que yo apresure la situación bajándole su bóxer, sus manos bajaron a mis caderas, acariciándolas con la yema del dedo pulgar, y haciendo que me estremeciera por completa, se aferro a ella y sin soltarse, me llevo hasta su pelvis que se junto con mi feminidad, yo me aferre a su espalda y antes de juntar nuestros labios soltamos un gemido ahogador, que luego fue interrumpido por la presión de los labios de mi amado, tragándose lo que quedaba de mi desahogo.
Era un vaivén de amos, en donde nos entregábamos por completo el uno al otro, me sentí realmente plena, los segundo, minutos pasaban, y ambos lo seguíamos disfrutando, hasta que llegue al clímax, pero al parecer el no, el seguía haciéndome disfrutar de sus caricia, pero yo ya estaba agotada y no daba más, saque mis uñas de su espalda y me tire en el lecho, mientras que el no paraba, en esos momentos la intensidad aumento, al igual que la brutalidad, la verdad no me dolía, es mas lo disfrutaba más que nuca pero ya no tenía energía para seguir, así que lo agarre del rostro haciéndome que me mirara fijamente –
- Jo…Joe – era difícil hablar ente tanta agitación y movimiento – Ya.. pa.. par.. para…- no me escuchaba o que – Amor…. Ya… estoy algo… cansada – me miro y me beso, hasta que llego al clímax – o eso creo - al igual que yo, y dejo caer su cuerpo encima del mío, sin antes decirme –
- Te amor – beso delicadamente mis labios rodeo mi cintura con sus brazos, mientras que yo me acurrucaba en su pecho y le daba leves roces con mis labios, hasta dormirnos –
{Capitulo 12}
- por un sonido bastante inerte, abrí mis ojos con suma delicadeza, y aún me encontraba sobre el pecho de mi novio, me refriegue los ojos, y su respiración era exaltante…, el sonidito aún no paraba, pero yo no le tomaba atención solo me detuve unos segundos a contemplar lo hermoso que era Joe. Sus facciones, sus labios entre abiertos, los ojos con una leve tonalidad ocre, con dorado.
Hasta que el sonido se intensifico, pero aún así era soportable, apoye delicadamente mis mano en su pecho, para así acércame a su rostro e intentar despertarlo, pero me entretuve, con leves besos entre su cuello y el mentón, el al percatarse de mi estado – que era totalmente estupefacta ante él – soltó una leve risita y con una voz media ronca dijo –
- ¿Como estas? – Pero antes de obtener respuesta frunció el seño, y repuso - ¿Qué es ese…? – pero esta vez yo me interpuse ante sus palabras –
- Creo que tu celular – me miro atónico – quizás se preguntaba por qué no atendía su móvil – y antes de lo pensado se había parado, obviamente con delicadeza me hizo a un lado, cuando contesto pude ver su esculpida espalda, sus piernas trabajadas, pero se cortaba la vista al llegar al centro de su cuerpo, su masculinidad estaba tapada con una sabana. Después de todo, ambos teníamos pudor ¿no? –
- Era Nick – frunció el seño, encarnando una ceja – Quería saber si íbamos o no a la fiesta –
- Vamos ¿no? – el ya estaba acostado a mi lado –
- refunfuño – No… quedemos nos solitos – me miro tan angelicalmente que realmente me derretí. Y para que aceptara tal oferta no se le ocurrió nada mejor que tomarme de la cintura y posicionarme encima de sus caderas, para darle unos leves masajes a mis pómulos con la yema de sus dedos pulgares –
- Eres malo… sabias – le mire esta vez los labios –
- Pero te encanto ¿no?- solo solté una risita incrédula, para pararme rápidamente y empezar a vestirme –
- Anda apúrate, ya vamos bastante tarde no ¿? – le lance un beso de donde me encontraba –
- Ok – solo soltó un enigmático suspiro, que me hizo revolotear los ojos –
Ok, quizás debí de hacerle caso a Joe y quedarnos en casa. Aún no salía del auto, y ya no tenía ganas de entrar.
- Vamos – me miro travieso – Tú querías venir así que asumes – con toda la dignidad del mundo baje, entramos y bueno al menos era más decente de lo que pensaba.
Antes que nada con Joe nos dirigimos a la pista de baile, lo reconozco era excelente bailarín, pero creo que yo no lo hacía nada de mal ¿o sí? . Estuvimos así creo que unos 10 o 20 minutos hasta que al señor sediento tuvo deseos de beber algo, obviamente no sería jugo ni agua mineral, era una cerveza, no podía decir nada, si yo igual bebía –
- Estoy cansada – y si al parecer no me escuchaba seguía bailando y cada vez me apegaba más a su cuerpo. Simplemente me separe de él y me fui a los sillones del patio para salir del ambiente tan denso.
Pero como nada podía ser perfecto, hay tenía que tener la vista más perfecta del mundo. Una pareja con las hormonas revolucionadas. Si ella estaba contra la pared él la tenía entre sus brazos mientras le recorría toda la cintura, y con otra mano le masajeaba un seno - Ok lo reconozco es agradable, pero consíganse una habitación – ella de vez en cuando soltaba uno que otro gemido, hasta el momento en que él de un salto la hizo que rodeara sus cadera, al parecer estaban tan ´´´bebidos´´ que el chico no tuvo la suficiente fuerza para sostenerla, ya que ambos cayeron al pasto, soltando una risotada, en ese preciso instante caí de la nubecita. Era Kevin aquel muchacho, no lo creo, y esa otra, era… era Stella. –
- Porque tan solita – lo que me faltaba…, pero que le iba a decir lo quería con todo mi corazón –
- Nada… oye ese no es Kev…- me respondió antes –
- Si es Kevin ¿Por qué?... Quieres hacer esas cositas – se sentó a mi lado pasando uno de sus brazos por mis hombros y soltando una carcajada –
- Has estado bebiendo mucho, no crees – le mire enojada –
- Na… - seguía con el vaso en la mano – ¿Quieres…?- no logre contestarle un No, ya que cuando me disponía a hacerlo el ya tenía el vaso pegado a mis labios, obligándome a consumir tan horrenda sustancia-
- Nicholas para…- dije tirando el vaso a no sé donde –
- Mira lo que hiciste, tonta. Lo votaste – me miro enojado, mientras pasaba mi ante brazo por mis labios para quitar el horrendo sabor, pero él me detuvo –
- No hagas eso – me miro con una sonrisa en su rostro –
- ¿Por… - no continúe, cuando me vi sumergida entre sus labios, mis ojos estaban abiertos como plato, pero no podía, no podía corresponderle el beso. Claro que no podía, ya al segundo mis brazos por inercia estaban rodeando su cuello, y correspondiendo a sus labios. Hasta que Nick se torno más violento y quiso abrir camino para dejar el suficiente espacio para introducir su miembro bucal, yo no sería quien se lo iba a negar – pero va, que digo Dios, al parecer esa trago me afecto más de lo que corresponde –
{Capitulo 13}
- estaba totalmente sumergida en su olor en sus brazos, me acariciaba la espalda con suma delicadeza, mientras yo enredaba mis dedos en su sedoso cabello, era como una película. De esas en que todo a tu alrededor se para, es como si no hubiese nadie – al menos eso creía yo – solo él y yo.
Pero que digo, es mi mejor amigo, que hace menos de una semana se me acaba de confesar, y ahora le hago falsas esperanzas – claro porque yo estoy enamorada de Joe, o eso es lo que creo que es – para luego solo lastimarlo.
Esto tenía que terminar, pero como si me encantaban sus besos, me encantaba su forma de agarrar mi nuca y presionarla para que nuestros labios estén más juntos – si es que eso era posible – como acariciaba mi cintura, y su forma tan sexy de hablar y hacer un clímax de la situación. Llego un momento en que no sé cómo ni cuándo en que me percate que estábamos solo en el patio - ¿Dónde se fue Kevin con Stella? ¿Y que fueron hacer? . Eso a mí que me importa en realidad… ¿cierto? – sus manos estaban por debajo de mi pollera, acariciaba mi muslo con delicadeza, pero a la vez con velocidad y una gota de adrenalina. Nuestros torsos no podían estar más juntos y su boca se abría exageradamente, para apreciar todo mi paladar con entusiasmo. Y de un salto hizo que rodera su cintura con mis piernas, íbamos avanzando – no sé a dónde- hasta que esa vocecita me hizo tomar conciencia –
- Amor…- no lo puedo creer me separe de Nick, pero no pude bajarme, al parecer él no se percataba –
- ¿Blair?....- seguía buscándome, pero Nick estaba aún con la locura, besando mi clavícula –
- Para Nick…..- hacia caso unísono a mis palabras –
- Es Joe…- dije en susurro, mientras que logre salirme de esa llave en su cadera, pero antes de que Joe pudiera verme, Nicholas tomo de mi cintura haciéndome caer en el pasto, por supuesto el encima mío.
Era tanta su borrachera que empezó a reírse a destajos, sin importar que su hermano me estaba buscando, y yo besándome como una cualquiera. –
- ¡¡¡Calla!!! – Dije enojada, eso hizo que fuera más grande la carcajada – ¿Qué podía hacer? – solo lo mire y le agarre la nuca, para así besarlo y parar su risotada… –
- Ya para – lo empuje, después de un rato de no sentir ningún ruido, al parecer se había ido –
- ¿Por qué? – dijo cuando estaba sentado a mi lado, y pasando su dedo índice por la comisura de sus labios –
- Me voy – me levante rápido antes de que me detuviera, pero no lo hizo, eso me hizo sentir algo… extraña. Así que me di vuelta para ver, pero di un salto del susto. Estaba ahí al lado mío, caminando con sigilo, antes de que pudiera caer, me agarro del brazo, evitando una bochornosa tropezada –
- Gracias- no lo mire a los ojos ya que me estaba sacudiendo el trasero, conjunto con las piernas, pero por la rabilla del ojo pude notar como sonreía –
- Vamos… - ¿¡a donde quería ir!? – A dar una vuelta – contesto ante mi cara de asombro –
- No…. Joe me espera – no dije palabra alguna, me tomo del codo para empujarme hacia adentro de la casa – Pero no precisamente para salir de ella – Subimos las escaleras con tal rapidez que no me di cuenta, y empezó a golpear las puertas de habitaciones – supongo que eso eran…. Pero un momento. ¿¡Para que una habitación!?-
- ¿Qué haces? – pregunte algo obvia, y me miro de igual manera, solo que con una sonrisa – Pero un momento, yo no quiero, realmente no quiero tener relaciones con mi mejor amigo. Y menos en una fiesta cuando él está totalmente borracho
{Capitulo 14}
- Nick…- dije algo nerviosa ¬ No estoy…- no pude decir palabra alguna. Nos adentramos en una habitación completamente a oscuras, el me giro y quedo mi espalda contra la puerta.
Partió con unos leves besos mortales en mi cuello, acomodando mi pelo y sus manos se posicionaron en mis hombros para empezar a bajas la tiritas de mi polera rápidamente, e intente apartarlo pero era imposible, tenía mucha más fuerza que yo – obvio –
- Nicholas detente – no escucho mis palabras – Por favor… - dije en un gemido, y el dio un suspiro profundo, pero sin dejar de ser agobiado –
- Anda… di que no quieres – dijo en susurro, le mire fija a los ojo –
- Pues exactamente eso… - espero no arrepentirme - ¡NO QUIERO¡ - lo aparte de mi con un brusco empujón, haciendo que callera sobre la cama- Adiós – me aproxime a la puerta, o más bien dicho solo me gire y antes de que rodara la manilla de la puerta su mano contorneaba la mía, deslizando su dedo índice por mi muñera, deleitando a my oído con su elixir –
- Vamos…. Quédate…. Solo por hoy…- susurraba en mi oído, Dios soy humana porque me pones estas pruebas. Una de sus manos, para ser precisa la izquierda contorneo mi cintura, para darle pequeñas caricias ¬– Anda – me giro para poder mirar mis labios y derretirlos con su fresco aliento – a pesar de estar un poco bebido .Solo di un suspiro, sabiendo que me arrepentiría quizás el resto de mi vida, pero nada podía detenerme en ese momento, era impulsiva y no iba a dejar de serlo ahora. Contorne su cuello con mis antebrazos, para atraerlo hacia mí, dándole suaves besos en la comisura de sus labios, dejando así enredar mis dedos en su cabellera llena de revoltosos rulos. Pero aún así sentí la gran sonrisa que se poso en su rostro.
Nos dirigíamos hacia la cama, cuando sentimos algo realmente espantoso, fue un golpe que llego a dolernos a nosotros, me separe de él, rompiendo cualquier esquema, mire asía los lado pero no note nada extraño, así que Nicholas tomo mi rostro entre sus cálidas manos y capturo mi labio inferior, para agarrar con más intensidad el superior, sus manos ya iban en mis costillas arrestando mi polera con ellas….
…. Pero esta vez el sonido fue aún peor, esta vez fue la de una cachetada-
- Quien mas esta aquí – me preocupe…, sonó como si estuviera en la misma habitación –
- Nadie… ya ven quieres – me tomo la muñeca con brusquedad para alzarme nuevamente encima suyo, pero esta vez pude notar una puerta adicional adentro de la alcoba –
- ¿Qué es eso de haya Nick? – apunte el solo dio un suspiro, rodeo su cara con las manos en forma sofocante. Yo me acerque con cautela, y pude oír las voces claramente, eran inconfundible… Pero que hacían hay –
- Anda Stella, si ya lo hemos hecho – dijo algo ´´mujeriego´´-
- No se… es que ash….- estaba claramente borracha – Pero es que…. jajajajaa – empezó a reír, se sentía como él le proporcionaba el agrado –
- Te amo – dijo por ultimo en susurro, cuando oí eso lleve una de mis manos a mi boca Nicholas ya se encontraba detrás mío, en eso las lagrimas empezaron a salir desesperadamente, no me contuve, e intente salir lo antes posible de la habitación, pero él me detuvo -
{Capitulo 15}
- Anda… Él no te merece – no tenia palabras para expresar lo que sentía en ese momento quería morir, era mi amor era mi Joe, era mi Joseph, quien se encontraba en esa habitación engañándome descaradamente con esa pe*rra de Stella. Como la odie, y como me odiaba por dejar que esto me afectara, porque razón debía llorar, ¿Por qué? Se supone que yo conozco a Joe, y era as que obvio que me iba a engañar otra vez -
- Calma, calma chiquita – dijo Nick acariciando mi cabello –
- Lo…. No… no lo creo – solté un suspiro lleno de dolor. Enseguida me retire de su lado y salí de la habitación para mi mala suerte estaba Kevin… Un momento estaba Kevin…. No lo dude ni un segundo, lo tome de la muñeca abrí la puerta del baño y lo adentre a este rápidamente, tanto él como yo quedamos impactados con lo que estábamos es pectando –
- Suéltala…- dijo lleno de dolor y furia, sus ojos se cristalizaron, en ese momento saco a Joe del baño, que estaba solo con los pantalones – Maldito, infeliz – le dio un golpe, y creo que me sentí mas satisfecha… Lo pensé un segundo, no puedo dejar que dos hermanos se golpeen, menos por una cualquiera. Y para la cereza de la torta yo lo disfrutaba –
- Ya basta… suéltalo – tome a Kevin de la muñeca que inclinada asía el rostro de Joe –
- Déjame matarlo, se aprovecho de ella - ¿Cómo? Perdón me perdí de algo…. Como dice el dicho no hay peor ciego que el que no quiere ver –
- Ya es suficiente – lo mire enojadísima, el solo salió de la pieza furioso, Stella por supuesto lo siguió pero antes –
- Stella, un momento – me miro con una cara de drogada –
- ¿Qué se te ofrece? – se apoyo en la puerta –
- No te preocupes, que no quiero los servicios por los cuales pago Joe… Solo quiero decirte que él te pagara otro día – Mi tono de voz era sereno y eso la hizo desesperarse –
- Y tu maldi… - la interrumpió Nick – que dentro de todo, podía razonar aún –
- Con ella sí que no… A ella no se te ocurra – La saco a rastra de ese lugar, tal como se lo merecía, igual que una per*ra –
- Perdón….- y se cayó en mis brazos, no tenía la suficiente fuerza como para mantenerse en pie, pero si para hablar estupideces –
- Te odio – dije mientras lo recostaba encima de la cama, y mis lagrimas caían –
- Te amo – dijo con un tono de niño dulce. Solo le mire estupefacta, aún esos ojos me mataba, pero no esta vez no –
- Esto se termino, entiendes se termino – me pare de su lado él cómo pudo intento pararse, pero la borrachera fue mayor –
- ¡¡¡NO!!! – Grito desesperado – Ya te perdí una vez – se paró a penas. Tiritaba entero, y la herida que Kevin dejo en la comisura de su boca, empezaba a derramar sangre - Y no lo hare otra vez – me abrazo, ese abrazo hizo que me estremeciera completamente, respiraba sobre mi cabello, y mis lagrimas no paraban de salir. Me dio tanta pena verlo en ese estado, acaricie su melena e hice que me mirara –
- Todo…esta…bien…- seque mis lagrimas, no quería hacerlo sufrir… no en estos momentos, además mi corazón estaba igual de dolido que el suyo – Créeme… - le di un beso en su frente – Mañana hablamos… ve a mi casa –
Apenas llegue a mi casa, lo primero que hice fue mi maleta, eche cuanta cosa encontrara, mientras pensaba en que le diría, primero que nada a mamá, luego por ultimo pensé en él… Pensé toda la noche mi cerebro trabajo hasta desvanecerse y conseguir una buena tesis de lo ocurrido, claro ya tenía todo claro, era claro esta relación no tenia pies ni cabeza, esta relación murió y para siempre… O más bien dicho nunca existió. – Por fin pude conciliar el sueño, me quede dormida, encima de la cama, con la misma ropa que me haya en aquella horrible fiesta, las sabanas tenían impregnado el olor de él, su perfume tan masculino, e inconfundible, sentí el coro de los ángeles al cerrar mis ojos, me sumergí en la miel de mi sueño -
{Capitulo 16}
El sol matutino me pegaba en el ojo derecho, la ventana se había quedado abierta, Genial. Trate de visualizar el día, estando aún a metros de la ventana, abrí el rabillo del ojos izquierdo… ¡¿Estaba alucinando o qué?!.
Me refregué mis ojos con desesperación, y cuando comprobé que no alucinaba algo punzante me llego al corazón, era el si estaba parado en el marco de le puerta, me miraba con una parsimonia increíble, que llego al punto de sacarme de control, la ira me consumía y el dolor se apoderaba de mi, fue inevitable que una capa cristalina cubriera mis ojos, rápidamente me refregué para que no se diera cuenta. Pero en esa fracción de segundos, él en un ágil movimientos quedo sentado a centímetros míos. –
- No llores… por favor- puso su mano en mi mejilla, pero la aparte con brusquedad –
- Vete de aquí Joseph – abrió su boca para hablar pero no se lo permití – Y no, no hay nada de qué hablar esta todo claro entendiste – me pare de la cama, tomo la maleta y me dirigí a la puerta del primer piso, pero antes me tomo de un brazo e hizo que lo mirara –
- ¿A dónde crees que vas? – pregunto algo desafiante –
- ¿Perdón?- me refregué el oído – Escuche bien… tu pidiéndome EXPLICACIONES – lo mire atónita, para soltar una carcajada, que el callo con sus palabras-
- Aún eres mi novia – mas encima lo dice muy seguro de sí mismo el patudo –
- Ex novia – me solté y abrí la puerta –
- No te vayas no por favor – unas manos cubrieron mi cintura, y su rostro se refugió en mi cuello, las lagrimas volvían a salir –
- Y…. para… para que me quedo… - pude pronunciar entre sollozos –
- Te necesito…. Esta vez me muero si te vuelvo a perder – me aferro con más fuerza hacia su cuerpo –
- NO…- dije desesperada, al momento de soltarme de sus brazos- TE ODIO, LO VOLVISTE HACER, TE PERDONE PARA NADA – me fui a la vereda para hacer parar un taxi –
- ¿Qué hay de tu madre, no le avisaras? – eso era cierto… pero ya no podía permanecer más tiempo aquí –
- Pues díselo TÚ si tanto te preocupa – justo en ese momento me paro un taxi, corrió asía mí, pero aún manteníamos la distancia –
- Me preocupas tú, entiéndelo – logro decir con voz más serena, y con su dedo índice acaricio en dorso de mi brazo –
- No mientas…. Solo te preocupas de ti mismo, y complacerte- suspire – Me voy, y esta vez no volveré Joseph, [u]no para sufrir [/u]–
- Si te vas, huyes como una cobarde cierto – estaba vez lo dijo con rencor –
- N…O… no –dije en susurro, esas palabras dolieron más que nada. No lo soporte, subí al auto que me esperaba-
- Perdóname… te doy todo, todo lo que quieras, pero no me dejes – porque lloraba, que hacía, que buen actor era o eso creo –
- Adiós – dije fría –
- Te amo… para siempre –
- El auto empezó a andar, no estuve más de 30 seg. en él y mi celular no para de sonar, que mensajes llamadas, y cada una de esas eran de Joseph, yo solo leía lo que decía, [i] que me amaba, que lo perdone, que estaba borracho, que él no sabía lo que hacía, que [u] nunca antes se había enamorado[/u][/i]. En ese preciso momento hubo una escena de Shock en mi cabeza, si ahora estaba todo claro, podía razonar con más coherencia, y por supuesto… pensar que iba hacer – Es cierto apenas tengo 16, a donde quería ir, con qué dinero. Apena sobreviviría una semana con suerte. Le hice que se diera media vuelta al chofer de regreso… -
°Narrado por Joe°
- Hace una semana que se fue, si se fue, desde entonces que estoy encerrado en mi cuarto, mamá apenas y habla con su madre, Nick empezó a salir con una tal Lucy, y Stella – maldita – estaba aún con el estúpido de mi hermano. La extraño tanto, solo quiero verla. Nunca tuve dudas de que fuera el amor de mi vida, pero porque hacia eso, si porque me metía con la primera que encontraba –
- Se puede – pregunto mamá, antes de tocar la puerta –
- No tengo hambre, por enésima vez – no hizo caso a mis palabra y entro –
- Abajo te busca una señorita – cerró la puerta, y a mí que qué me busque alguien, que se vallan a la mie*rda si es posible, pasaron unos 15 minutos y sonó la puerta, no conteste, solo me puse un almohadón en la cabeza –
- Lo siento… Hola – ¿Qué?¿cómo? esa voz, tire el cojín a un lado y hay estaba ella, la niña de mis sueños, tan bien vestida con su pelo largo que cubría sus delicados hombros, un vestido amarillo hasta sus rodillas –
- Hola…- me pare de inmediato para quedar frente a ella. Solo sonrió, y yo la secunde – ¿Cuándo llegaste?-
- ¿De dónde?… Nunca me fui – la mire exaltado – Tú madre no te dijo – mi cara en ese momento debió ser deplorable porque ella soltó una de esas risitas tímidas que tanto me gustan –
- Te e extrañado Blair – le dije al momento que tomaba su mano, ella se sonrojo y yo sonreí –
- Yo también – dijo en susurro, que apenas escuche –
Narra Blair
-… No sé cómo pero me atreví a venir, es que esta semana he pensado, pero lo extrañaba tanto, y pensar que esta más flaco y todo. No pude evitar ponerme roja frente a sus palabras, aún así me pone los nervios de punta, y siguen existiendo esas maripositas en mi pansa- De un momento a otra su mano acariciaba mi mejilla…Yo solo baje la vista, pero el tomo de mi mentón para elevarlo, su mano derecha se poso en mi cintura, mientras que la izquierda asía una leve presión en mi nuca. Nuestros labios rozaban pero ninguno se atrevía a dar el paso final, hasta que sonreímos él si inclino levemente para besar con suma delicadeza mis labios, era algo pacifico, algo tierno y suave. Nos separamos levemente para poder mirarnos, yo por supuesto sonrojarme.-
- ¿Quieres ser mi novia? – el estomago se me revolvió por completo, aún no estaba segura de mi respuesta –
- Yo… – hice una risita fingida. -
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