viernes, 27 de febrero de 2009

still it´s not love



{Capitulo 1}

- Podía ver por el vidrio empañado como las nubes no tardaban en dar a luz una lluvia. Las vacaciones las decidí pasar en Nashville, Tennessee donde tenía mi amado rancho, yo hubiese decidido pasarlas con mi novio, o ex novio – la verdad aún no está claro – pero él me traiciono, con mi mejor amiga en ese tiempo Annie. Ella era novia de mi mejor amigo Nicholas, y no tuvo ningún pudor al acostarse con su hermano Joseph – por cierto mi novio -.
Ahora regresaba a New York, mi ciudad donde conocí a la persona que mas amaba – o sigo amando –. Siempre le tuve un gran amor a esta ciudad, recuerdo cuando era pequeña cada año era una nueva ciudad, nuevos amigos, nueva escuela. Por el trabajo de mamá, siempre la transferían. Hasta que cumplí 12 años, desde ahí estuve en Brooklyn, mi Brooklyn, ………..-
Al fin, por ley este era el último año que me quedaba de secundaria es cierto no era lo mejor, pero a los 16 podía salir, aun que la verdad lo optimo era que estudiara hasta los 18. A Joseph lo conocí gracias a Nicholas, el primer día de clases, él fue el primero que se me acerco – Nicholas -, y bueno nos hicimos grandes amigos, un día recuerdo que fui a hacer un trabajo de biología a su casa, estaba casi terminado, cuando alguien se cae encima de él.
El resto fue historia, a pesar de que Joseph era mayor que yo, lo amaba tanto, su graduación fue en el verano – que por cierto yo no asiste debido a lo ocurrido -
- Ya Blair, llegamos – me saco de mis pensamientos, era mi progenitora a la que tanto amaba –
- Ya mamá – el camino fue silencioso, y pues la verdad no había de que hablar, ya habíamos discutido demasiado sobre porque yo tenía que permanecer en Tennessee, era domingo ya la hora de almuerzo, el Lunes empezaban mis clases con normalidad – o eso creo – llegamos a casa, debo decir que era aún mejor que la de antes, mamá con los años ha ido progresando, al igual que nuestra situación económica, mi cuarto estaba en perfectas condiciones, así que decidí dar una vuelta por los alrededores sin antes ponerme mi abrigo regalón [http://www.polyvore.com/oli_hooch_coat/thing?id=2883881] , le avise a mi madre –
- No, no puedes – que le pasaba, quería dar una vuelta –
- Pero…… - no me dejo terminar –
- Denise dijo que no nos perdonaría si no vamos – quede más que pálida con esa confesión, no, no puede ser, si quería ver a mi madrina pero no a él, mamá me llevo prácticamente a la rastra, quede en shock un momento – no quedaba tan lejos su casa, en realidad éramos vecinos - ya que cuando reaccione estaba frente a su casa esperando que abrieran la puerta –
- Leonor pero que gusto…….- desde ese momento que no escuchaba nada solo imitaba los actos de mi madre que era saludar a todo dando cálidos abrazos, y solo sonreía al mismo tiempo que asentía, pero de que hablaban ¿?, increíblemente entre a mi mundo, esta casa estos recuerdos, me senté en el gran sofá rojo del living y sentí como algo rodaba por mi mejilla, alcé una mano para ver que era, pero ya estaba desvanecida – una lagrima – tantos recuerdos, tantas alegrías y penas, felicidades y sufrimientos, tantas risas y lagrimas que se me vinieron imágenes a mi cabeza tantos recuerdos, sentí como si fuera una película que estaba pasando por mi mente, hasta que un ruido me despertó de mi transe –
- Mamá te quiero pedir permi…. – esa voz masculina la conocía a la perfección, él al verme quedo sorprendido – al menos eso demostraba su rostro –
- Hola – saludo a mi madre –
- Hola Bla… – no deje que terminara de pronunciar mi nombre –
- Hola Joseph – le dije con una voz fría, y arrogante –



{Capitulo 2}

- Ya la cena esta lista, pasemos a la mesa – dijo la dulce voz de mi madrina –
- por esas casualidades de la vida, me toco sentarme junto a Joe, luego vi que bajaba Nick lo salude con un cálido abrazo, al parecer las cosas iban de mal en peor con Joe, creo que aún él no lo perdona –
- ¿Y donde esta Kevin? – pregunte a la deriva –
- Salió con Stella – me respondió Joe, no emití gesto alguno, la cena fue tranquila hasta el postre, cuando ya los adultos reían, y yo estaba cansadísima, sentí una mano en mi pierna…. levante la vista –
- Evita tener contacto conmigo – le dije en susurro quitando su mano –
- Tenemos que hablar – intente pararme, pero me tomo de la mano haciendo me cae nuevamente en la silla –
- Yo no tengo que hablar nada contigo – lo miraba a los ojos –
- Lo de Annie fue un total error – me quería zafar, pero era obvio no podía, él me ganaba en fuerza –
- ……- yo estaba en un total silencio, no quería que mis lagrimas brotaran, el puso una de sus manos en mi mejilla – como lo lograba, el hacia cambiar mis sentimientos totalmente –
- Te he extrañado tanto – solo acariciaba mi pómulo –
- Joe basta… - si, ok lo admito lo sigo amando como el primer día que lo conocí…. Una voz interrumpió…. –
- Joe, es Kevin. Dice si pasa por ti, para la fiesta? – Nick había contestado el teléfono, ni siquiera miro a la cara a Joe al hablar –
- Mamá, podría ir a una fiesta…. – antes de que el pudiese terminar de pedir permiso, Denise lo interrumpió –
- ¿Es de esas en que van todos los deportistas egresados de la secundaria? – Joe solo asintió –
- Ok, puedes ir, pero solo si va Blair – ella siguió con la conversa, al igual que los demás adultos, yo me quede con los ojos, tan abiertos que parecían huevo fritos –
- Por favor, acompáñame – emitió suplicante –
- N-no…-yo…..- No puedo….- articule con dificultad, él ya no se dirigió a mí, sino más bien a mi madre –
- Tía… Blair podría acompañarme, se lo pido, juro cuidarla, además la traeré a salvo – me miro y guiño su ojo, inevitablemente me sonroje –
- Vamos, que Kevin no tiene toda la noche – interrumpió Nick, mi madre miro a mi madrina, y ambas sonrieron con malicia –



{Capitulo 3}

- Vamos dile a Kevin que venga a buscarlos – dijo mi madrina Denise, pero no con esa voz dulce que ella suele ocupar………-
- Nick revoloteo los ojos y siguió con el teléfono – Pero…mañana…. Mañana hay…clases, claro hay clases y…. em.……….. no sería conveniente que…- me interrumpió Joe –
- No te preocupes – tomo algo de solido, que aún le quedaba en el vaso –
- Hija lo único que te digo, hoy no te llevas las llaves – siguió comiendo su postre, mi amada Leonor ¬¬ -
- Pe… pero…. Y como entro – dije atónita a sus palabras –
- Pues veras, es simple – ella siempre tan diplomática en momentos inoportunos –
- Las puertas de la casa estarán abiertas hasta las 1:00 a.m, ni mas ni menos – retiro la silla hacia atrás, en la que estaba sentada. Sin antes que Joe escupiera todo lo que había bebido de antemano –
- Pero Tía……. No!! Eso es muy poco tiempo – dijo con autoridad –
- Hey, hey jovencito – articulo Denise – Que ya seas un graduado no significa que salgas y entres a tu antojo de esta casa – Joe rápidamente cambio su actitud. Mientras Nicholas ya había vuelto a la mesa –
- Ok, ok como sea………..- dijo resignado Joe –
- En cualquier caso, si son más de las 1:00 a.m., se van a la casa de Stella – Denise ya había entrado a la cocina, estaba recogiendo la mesa, y mi madre antes de irse, hizo una señal, con su dedo índice, y mayor, apunto sus luceros, para luego señalarme a mí, con esto se retiro del lugar, pero………………… una duda, alguien me pregunta si quería ir ¿? – Ok lo reconozco, si quiero ir, pero independiente, nadie me ha preguntado-
- Vamos Blair, Kev ya llego –tomo mi mano izquierda y volé por los aires, cuando me di cuenta estaba ya en es deportivo de Stella – la novia de Kevin – saludándola –
- Wau!!! En estos meses si que has crecido pequeña – por sino lo mencione odio a Stella, ella me trata como una mocosa, segundo es una cualquiera, antes cuando era la novia de Joe, ella no paraba de coquetearle, y aún lo hace-
- sonreí cínicamente, Kev estaba más guapo aún, el conducía, y Stella no paraba de hacerle ojitos a Joe por el retrovisor, y no sé porque estúpida, e imbécil razón le tome la mano a Joe –
- el me miro y puso una sonrisa de ganador en su rostro, intente retirar mi mano pero él la tomo con más fuerza, y sentí una leve acumulación de sangre en mis pómulos –
- Al entrar a la ´´fiesta´´ -que más bien parecía antro de perdición – Joe no me soltaba la mano, saludaba a sus ex compañeros me los presentaba y dejándome totalmente mareada –el olor a trago que esos chicos tenían dejaba mucho que desear –
- Voy por algo, ya vengo – dijo Joe, dejándome apoyada en la pared. Del otro extremo estaba lo bebestible. Me sobaba mi brazo izquierdo con el derecho, la verdad la temperatura estaba subiendo, y yo sentía que mi cuerpo empezaba a sudar – como no, si andaba con ese abrigo – Joe cada tres segundo se daba vuelta para ver como estaba, y yo inconscientemente caí en un juego de seducción, mi abrigo empecé a desabotonarlo, con suma sensualidad – creo que el ambiente afecto mis neuronas –hasta que logre sacarlo por completo, hice todo mi cabello hacia el lado derecho, dejando ver mi cuello totalmente descubierto, adornado única y exclusivamente con unos delicados aros de plata que caían en el aire, terminando uno unas pequeños brillos en las puntas. Mi flequillo se encontraba algo húmedo al otro extremo, yo solo me tocaba el cuello para poder calmar el calor, mientras sentía una mirada algo incomoda, por algunos segundos creí que era Joe, pero al girar mi cabeza en el momento en que él recibía los tragos me pude dar cuenta de una sombre que estaba en lo mas extremo de la pista de baile, se encontraba sentado en la otra barra, donde sirven los bebestibles, pero aún así pude distinguirlo, como no si era el único bien vestido, un pelo castaño, del largo preciso, y unos ojos celestes, como el Caribe en persona, el me sonrió, en el momento que iba a despegar mi torso de la muralla, para dirigirme a él, sentí una respiración en mi oído, y una mano a escasos centímetros de mi cuello –
- Estas preciosa – sentía como una mano helada – por el trago – empezaba a subir por mi abdomen, nuestros labios se rozaban con el magnetismo del aire, cayendo en una tortura para nuestros sentido, aún no llegábamos al tacto –
- Joe…. –susurre, dejando escapar todo el dióxido de carbono que contenía mi diafragma –



{Capitulo 4}

- Que….- me susurro con un tono sensual, empezó con unos besos en mi mandíbula, y sus brazos rodeaban mi cintura – como podía caer tan fácil a sus pies después de lo que me hizo –
- No…. Mej…- no me dejo terminar, capturo mi labio inferior, para luego mover su cabeza, así dejando el paso libre a su carnosa lengua, que hace meses no tenía contacto alguno con la mía, subí mis brazos alrededor de su cuello dejándome llevar, sinceramente aún no me olvidaba de Joe, él entre abria su boca exageradamente para recorrer mi paladar, mientras que con la otra mano tomo mi nuca, para seguir con el compas de movimientos de nuestras cabezas, hasta que sentí mi polera mas arriba de mi ombligo –
- Joe…- apenas podía articular, no se despegaba de mis labios ningún segundo – Ya… basta…. Aquí no…- pero era en vano no asía caso a mis palabras, y yo no me quedo atrás, seguía deleitándolo con caricias en su abdomen, hasta que tome conciencia, que estábamos en una fiesta, mis manos que se encontraban en su perfecto abdomen, las empuje hacia atrás, haciendo que este me mirara y arqueara una ceja –
- NO- dije un poco molesta, el solo sonrió, sabía que en el fondo yo quería, me conocía lo suficiente –
- Vamos… te he extrañado tanto – se acercaba a mí con caricias, me tocaba mi mejilla, recorriendo el contorno de mi mandíbula, y rozando nuestros labios –
- Yo igual – juntamos nuestras frentes, y lo abrace a más no poder –
- Mi niña – susurraba en mi oído, mientras acariciaba mi cabello –
- Joe, te quiero tanto – dije afianzando mas el abrazo, y me acorruque en su cuello, respirando ese perfume tan varonil que lo caracterizaba solo a él –
- Yo te amo……- hubo un silencio – Blair….- me miro a los ojos, tomándome el mentón – Vuelve conmigo, te lo ruego – mis ojos se cristalizaron, jamás pensé que esto pasaría –
-….- no le respondí, solo lo bese, pero fue un beso parsimonioso y antes que subiera de tono, nos interrumpieron –
- Hey Joe, con Stella no iremos a la casa – dijo Kev, tomado de la mano de su ´´novia´´-
- Y donde nos quedaremos – pregunto algo divertido –
- Toma aquí están las llaves del departamento – Kev le paso las llaves, pero luego vi como le paso otras, quizás del automóvil, quien sabe, ellos se fueron, pero me di cuenta como la perra de Stella le quiñaba el ojo a MI NOVIO – wau pensar que ya volvimos ah….-
-¿Porque? El suspiro – dijo acariciándome la mejilla – que acaso suspire en voz alto OMG!! :$ -
- Em… es que estoy cansada….- lo abrase, el me dio unos besos en el cuello –
- Ven, nos vamos – dijo tomándome de la mano, y guiándome en dirección a la puerta –
- A donde? – el se giro y solo sonrió, nos subimos a una moto – creo que el auto se lo llevaron ellos, quizás de quien era esa moto? – y llegamos al departamento, dejo las llaves a un lado, y me agarro de la cintura –
- Tenemos la noche para los dos – empezó con una serie de besos en mi cuello, luego me gire para quedar frente a él, tomo su rostro entre mis manos, y empecé a dar besar sus pómulos, íbamos caminando, o más bien retrocediendo, hacia la alcoba, al entrar me acorralo en una pared, ahora los besos eran con desenfreno, más excitantes, mi polera no se en que minuto desapareció, me proporcionaba caricias por toda mi columna, mientras que yo mordía esos lunares que tanto había extrañado, mi limitaba a soltar pequeños gemidos, sus labios empesaron a bajar por mis pechos, abdomen, hasta llegar al broche del pántalon, que se deciso rápidamente de el, mientras que yo mordía mi labio inferior, el ya me tenia solo en ropa interior, mientras que el ni siquiera se había despojado de su polera, y antes de que pudiese acariciar mis muslos, le di un empujón, sus tobillos toparon con la cama – quien iba a decir que los box spring estaban pegados al suelo – me miro confuso, le arranque la camisa que llevaba, sus botones se esparcieron por toda la habitación, deje su torso desnudo, lo empuje de una forma salvaje a la cama, y sin antes morder mi labio inferior, me senté un sus caderas, una pierna a cada lado, sus manos inmediatamente se hundieron en mis muslos, dándoles placenteras caricias, pero eso duro poco, ya que empecé a deslizarme por su torso desnudo, dejando rastro con mis húmedos besos, hasta encontrarme con el pantalón, recorrí una vez sus piernas con esa tela, para luego arrancarla, no sé porque razón – bueno si lo sé – estaba tan excitada, bueno es comprensible hace ya más de 2 meses que no estaba con Joe, ni con ningún otro hombre, además inhalaba su perfume y me hacia desearlo más aún, sentí como la tela dl bóxer de Joe se estiraba, por una de sus erecciones, sonreí, y luego ya me encontraba acorralada entre el colchón y el torso más perfecto que pude ver, deslizo con sus suaves manos mi brasier, hasta dejarme desnuda en la parte superior, sus labios se adueñaron de mis pechos, haciéndome gemir a un más, levante su rostro, para seguir besando esos labios, que hacían que me deleitara con un elixir nunca antes probado, mientras mis revoltosas manos empezaron a juguetear con el elástico de su bóxer, hasta lograr quitarlo, el se deslizaba encima de mi cuerpo, sus manos se deleitaban con el tacto de mis pechos, y gemía, todo era casi perfecto, sentía una presión en mi entre pierna, era la parte más delicada de Joe que quería cumplir su fin, pero mi lencería no dejaba que eso ocurriera, esa tela solo estorbaba en ese momento – o era que intentaba protegerme de algo – Joe solo se movía con descontento, no quería dejar de besarme ni acariciar mis pechos, así que tome sus manos y juntos sacamos la molesta tela, el rápidamente me tomo de las piernas, arrastrándome un poco por la cama asía él, tomo mis caderas, y antes de lograr el propósito…-
- Joe… estas prote…- no pude terminar de preguntarle, sentí como me asía nuevamente suya –
- solo gemía, mis brazos rodeaban su cuello, mordía sus hombros para descargar el placer, arañaba su espalda, y mi cuello lo deslice hacia atrás para dejarle todo el espacio que el necesitase para besarme-



{Capitulo 5}

- A la mañana siguiente me desperté rodeada en mi cintura, por unos brazos fuertes, que me apegaban a su torso, subí mis manos y agarre su cuello, para darle un beso, la noche anterior fue una de las mejores que he tenido, pero luego volvió mi consiente - DIOS ERA LUNES!!! PRIMER DÍA DE CLASES!! - me levante lo más rápido posible de la cama, he hice esfuerzos sobre humanos para zafarme de los brazos de mi amado, cuando ya me había puesta la ropa interior inferior, sentí unas manos rodeando nuevamente mi cintura, poso su rostro en mi cuello y le di un beso de bueno días, pero luego apareció el ogro que hay en mi interior –
- Joe suéltame – le dije algo pesada –
- No quiero – dijo refunfuñando, mientras me daba besos en mi cuello –
- SUELTAME, QUE NO ENTIENDES – me soltó, pero sin antes darme vuelta para mirarlo –
- Vez….. ya apareció tu maldito carácter – ¿Qué? A que se refiere –
- Joe, es lunes tengo clases – dije mientras terminaba de vestirme –
- Independiente, siempre estas de mal genio – dijo mientras se acomodaba en la cama, poniendo sus brazos detrás de su nuca –
- Ash….- di un suspiro de enojo, al terminar de vestirme pude ver la hora 8:45 a.m., bien alcanzaba a llegar –
- Me vas a ir a dejar o ¿qué? – le dije más calmada, pero igual de pesada, el no se limito a hacer nada, suspiro, y se dio media vuelta para seguir durmiendo –
- Déjame, yo ya Salí del colegio – hizo unos ronquidos mas falsos que nada, yo sabía perfectamente que él no roncaba –
- Imbécil – dije con toda la ira del mundo, para luego pegar un portazo, que le hiciera retumbar los oídos, Salí del maldito departamento, caminaba en dirección al colegio, por suerte los cuadernos están en los casilleros. Para mala suerte mía no pasaba ningún estúpido taxi, y aquel que pasaba no me paraba, vi nuevamente la hora, 8:55 a.m. Genial si no pasaba un milagro llegaría tarde el primer día de clases, hice dedo para ver si alguien se inmutaba de una pobre chica, hasta que vi una moto pararse frente a mi, el chico se retiro el casco, y era el………….. ¿porque llega ahora? Era necesario haber discutido antes, el solo sonrió y me mostro otro casco, mi orgullo tendría que dejarlo a un lado o eso creo, en el momento que tome el casco un deportivo negro se estaciono frente al de la moto –
- Vamos Blair, yo te llevo – dijo la voz de un chico que en mi vida había escuchado, ¿pero sabia mi nombre?, ¿porque lo sabía?. Posibilidad numero 1°, me voy con Joe, que es un tonto que luego de 10 min. vino por mí. Posibilidad numero 2° me voy con un completo desconocido, quien por cierto tiene un deportivo espectacular, además sabe mi nombre…………… no lo sé él sabe mi nombre así que debía de conocerme, pero yo a el NO. Y a quien le importa, a gente hoy en día no se conoce y al mes luego son marido y mujer – no digo que me casaría con ese completo desconocido, pero mi orgullo es más grande –
- ……- no le dije nada a Joseph, solo le tire el casco que ya había tomado, me subí al carro de este ´´desconocido´´ y el apretó acelerador, logre ver como se le desfiguraba completamente el rostro a mi novio. Me senté correctamente en el auto, y pude ver como el extraño se quitaba los lente y dibujaba una sonrisa en su rostro. Por dios quede atónita al observarlo, era el mismo chico de ayer en la fiesta, y antes de que pudiese pronunciar palabra, ya habíamos llegado a la escuela –
- Em… gracias – dije algo tímida –
- De nada, por cierto, Annie me dijo tu nombre – mi cara ya no era de timidez si no más bien de rudes –
- Genial – dije irónica y Salí del coche, y antes de que entrara a la secundaria, me agarro el brazo –
- Soy Zac – si, y a mi ¿Qué?
- ajam….- solo asentí –
- Espero verte pronto – pues a mí me da igual –
- Entre rápido, saque los cuadernos que me correspondía, y antes de entrar al aula, unas chicas entraron conmigo, las mire algo extrañada, pero bueno el profesor dio un suspiro, como diciendo ´´siempre lo mismo´´, y pudimos entrar vi como Nick alzaba su mano, me había guardado un asiento.
La clase y todo el días transcurrió normal, con Nick hablamos bastante éramos muy amigos, y aprovechamos de charlar lo ocurrido antes del verano – lo de Annie y Joseph -, ya nos estábamos por retirar a nuestras casas, cuando alguien toca con delicadeza mi hombro –
- Hola – dijo con una voz dulce la chica –
- Hola – dije fastidiada – entiendan es mi carácter –
- Un gusto Blair, supe que eres muy talentosa, y bueno quería saber si te interesaba unirte a las porristas del colegio –
- Em….. – mire a mi amigo y luego solté una carcajada – NO, claro que no – la observe nuevamente, y si era la chica que había llegado tarde junto conmigo al aula, y por sobre su hombro observe a su grupito de ´´clones´´-
- Blair te vinieron a buscar – me dijo Nick, o mas bien me susurro al oído. Era Joe y se acercaba rápidamente, me dio algo de risa ver su expresión, pero bueno ¿porque debía tratarme así hoy en la mañana?-
- Y ¿Cómo te llamas? – le pregunte a la porrista –
- Lucy – dijo acomodando su pelo lacio detrás de su oreja –
- Te parece que hablemos luego – y sin esperar respuesta me encamine para hablar con Joe -



{Capitulo 6}

- estábamos frente a frente, pero ninguno pronunciaba palabra, era algo raro, pero común en nuestra relación, solo sonreí, y luego solté una carcajada, lo tome de la mano, empujándolo hacia la salida, cuando se detuvo bruscamente –
- ¿Qué pasa? – le dije aún con mi sonrisa en el rostro, el me atrajo a su cuerpo, fundiendo nuestros labios en un profundo beso, sentía como sus manos tomaban mi rostro y acariciaban mis mejillas, y lentamente nos fuimos separando –
- Te quiero – le dije en un susurro, a sus labios –
- Yo mas – y pude oír como sonreía, con sutileza, dejando escapar una pequeña carcajada. Tomo mi mano y nos dirigimos al transporte, la moto, ni idea a donde iríamos, pero daba lo mismo, así que me aferre a su cuerpo, y salimos a la deriva, cuando llegamos al lugar no era nada más ni nada menos que la plaza, en donde nos habíamos dado nuestro primer beso, así que nos sentamos en el pasto el apoyando su torso en el tronco del árbol, se abrió de piernas para que mi columna quedara apegada a su abdomen, y sus manos rodeaban mi cintura –
- Hace tanto que no venia aquí – dijo en mi oído –
- Yo igual, casi ni lo recordaba – jugaba con sus manos, en mi estomago –
- …. – hubo un silencio, pero esos silencios en que uno medita –
- ¿Que fue lo de hoy en la mañana? – me dijo corriendo mi pelo hacia un lado, para que mi cuello quedase despejado –
- No lo sé……. – dije algo desanimada – Otra estúpida discusión!! – doble mi cuello, para ver su expresión, el solo me sonrió, y nos dimos un beso, que de apoco empezó a tomar forma, como pude puse mis manos en su rostro. Incluso intente alejarme, pero él me capturaba mi labio inferior, con un pequeño mordisco, haciéndome caer de nuevo en la tentación, hasta que me gire completamente, estaba de rodillas frente a él, y podía agarrarlo de la nuca, para aferrarlo más a mis labios, que me pedían a gritos ese elixir que solo lo tenía su aliento mentolado, y quien recorría mi cavidad bucal, su lengua. Seguimos besándonos, es me tomo de los brazos haciendo que me sentara en su cadera, dejando mi espalda apoyada en el dorso de sus piernas, sus manos empezaron a acariciar mi cintura, mientras nos besábamos cada vez mas apasionadamente, mis dedos no dejaban de jalar esas ondas de pelo que caían con delicadeza por su nuca, sentía sus manos frías en mi abdomen, y como el lograba que me estremeciera por completo, empezó a dibujar figuras abstractas en mi espalda, haciéndome soltar pequeñas risitas, sus manos descendían por mi columna vertebral, los besos ya no eran solo en mis labios, si no que mi cuello, podía sentir, su dulzor. Nos acariciábamos con cariño, de vez en cuando era un vaivén de entre abrir y cerrar nuestros labios capturando nuestros labios en un pacifico encuentro, que luego se tornar en una guerra a muerte, como aún estaba con la falda del colegio, sus manos subieron hasta mis muslos, proporcionándole suaves y tiernas caricias, incluso llegue a soltar un leve gemido, que me hizo tomar conciencia.



{Capitulo 7}

- Joe… acá…. No….- más encima era sordo, no prestaba la mas mínima atención a mis palabras, que le ocurría, seguía acariciándome, y yo por mi parte no lo detenía – joe … - dije con dulzura – Joe…- eleve un poco el tono – JOE!! – tuve que gritarle para que me prestara un poco de atención–
- ¿Qué? – y volvió a mis labio –
- Ya para – lo tome de sus hombros tratando de alejarlo de mí, me miro extrañado, pero luego puso una cara de enojado, asiéndome a un lado, me empujo bruscamente, él se paro y e miro –ya que estaba en el suelo –
- Ya vamos nos –dijo frio, y enojado –
- Tonto, me votaste – lo mire indignada, ni siquiera espere a que me prestara su ayuda – y por lo visto no tenía planeado hacerlo – me pare, y me dirigí a la moto, el camino fue, en silencio, hasta que llegamos, pero se estaciono en su casa, me baje en dirección a mi hogar cuando alguien me detiene por el brazo –
- Ven – me dijo, como si nada –
- Tengo tarea – dije para continuar con mi camino –
- Yo te ayudo – me volvió a tomar del brazo, para luego sonreírme, asi que no me quedo de otra, entramos a su casa, sin antes besarnos, pero alguien nos interrumpió –
- Oh, lo siento – dijo ocultándose, ¿estaba llorando? –
- ¿Qué pasa Stella? – dijo Joe acercándose a ella –
- Nada es solo que……….. – y volvió a romper en llanto, a pesar de todo sentía que su llanto era falso, ella se acobijaba en los brazos de mi novio, mientras que yo estaba sentada en el sillón presenciando el show. Logre divisar como Joe me hacia una señal para que lo dejara solos, abrí mis ojos en son de molestia, el me miro con una dulce sonrisa, así que subí las escaleras con desagrado, y asiendo estruendosa la subida, al llegar al ultimo escalón, logre divisar una puerta medio abierta, me causo curiosidad, así que me asome, era Kevin, sus codos estaban apoyados en el lava manos, mientras su rostro lo cubría con sus manos. No pude descubrir lo que decía, pero se distinguía que maldecía, a todos…, y sollozaba, en eso decidí retirarme, pero claro tenían que rechinar las tablas, Kevin me miro asustado, y se acerco a mí, furioso, yo estaba paralizara, en un abrir y cerrar de ojos, estaba contara el lava manos, y Kevin tenía una mano a cada costada de mi cintura, mirándome fijamente a los ojos –
- ¿ que… que … pasa…? – logre apenas pronunciar con el nerviosismo , el no pronunciaba palabra alguno, hasta que se decidió a emitir algún gesto, su mano izquierda se poso en mi mejilla, y empezó a acariciarla con su dedo índice, mientras con la otra me corrió un mechón rebelde hacia atrás de mi oreja –
- ¿Qué ocurre Kevin? – dije con un hilo de voz. El no dejaba de mirarme –
- Stella – dijo en susurro, que la verdad no pude distinguir, ajito su cabeza y me miro – Blair – con esas palabras tomo de mi cintura elevándome, para quedar sentada, apego su torso al mío, uniendo nuestros labios, el llevaba el control, yo solo tuve la reacción más común del mundo, mis brazos estaba aturdidos a los lados, y mis ojos abiertos como platos, en el instante no pude seguir el beso, pero el tomo de mi nuca haciéndome girar levemente, y no sé porque, pero mis brazos se enredaron en su cuello, mientras que mis dedos desordenaban esos rulos que me encantaban –¿¡ QUE!?, pero que digo. ¿DESDE CUANDO ME GUSTAN SUS RULOS? – y atrape su cintura con mis piernas, para dejarlo sin escapatoria.



{Capitulo 8}

- Que hacemos – logre pronunciar, entre los besos que nos dábamos y caricias que me proporcionaba Kevin –
- Shh… - y seguía besándome, sus manos ya estaban ascendiendo por mis muslos, yo solo me limitaba a estirar la camisa que llevaba puesta, la jalaba para tratar de quitarla inconscientemente, pero claro la tela no iba a desaparecer por si sola, hubiésemos seguido en nuestro arranque de locura si no fuera porque un estruendo ruido nos distrajo –
- Que fue eso – pronuncie en susurro, Kevin no me miraba, tenía su vista en un punto fijo, La puerta del baño, claro había quedado abierta, ¿pero que paso?, no me muero si Joseph vio mi arranque de locura. Sali rápidamente del baño, y baje las escaleras a velocidad luz, hay estaba Nicholas mi mejor amigo, tomaba a Joe del brazo, tratando de separarlo de Stella que aún lloraba como una santa –
- Nick espera, ya voy – dijo Joe acariciando el pelo de la suelta esa –
- Joe no sabes lo que vi – dijo algo molesto, él noto mi presencia me miro algo indignado y desafiante dijo – No sabes, tengo que decirte de lo que me entre – ¿Qué le pasaba a Nick? El no podía traicionarme, porque esta claro el fue quien me vio con Kevin –
- Que es eso tan importante que le tienes que contar a Joe, Nicholas . dijo Kevin bajando la escaleras, muy clamado por cierto, pero al verla se paralizo –
- Stella – dijo en susurro, pero luego sus ojos se convirtieron en ira y furia –
- Nick ven – dije tomándolo del brazo –
- Suéltame – dijo tan o más indignado que Kevin, y subió corriendo las escaleras. Obviamente Salí tras él, y antes de que cerrara las puertas de su habitación, me introducir en ella –
- Nick que pasa – dije acercándome a él y pose mi mano en su hombre –
- Pasa de todo – dijo irritado, tiro su bolso a un lado y dejo caer su cuerpo como saco a la cama –
- ¿Me quieres contar? – dije posicionándome a su lado –
- ¿Por qué? – se sentó en la cama –
- ¿Por qué, que? – le acaricie su pelo, y antes de que me repondiera tomo su rostro con sus manos –
- Tu te estabas besando con Kevin, Joe ´´consolando´´ a Stella – hizo esas comillas con los dedos – y yo que me parta un rayo – lo ultimo lo dijo angustiado –
- …..- no emití gesto alguno, no entendía a que se refería –
- La niña que más amo en la vida, que más he amado y que siempre amare esta con alguien que solo la hizo sufrir, y ahora esta lleno por un mal camino – ya las lagrimas se apoderaron de él, y verlo así me rompía el alma - era claro que se refería a Annie, primero estuvo con Joseph y por lo que me entere él la dejo al día siguiente, y ahora creo que esta con alguien que se dedica a armar las carreras clandestinas, que raro, perfecto que ella se cague la vida, pero ¿porque mi amigo tenía que sufrir?-
- Nick ….. se recargo en mi pecho, y acariciaba sus rulos – ella no te merece –
- La amo….- dijo sollozando –
- Ella es muy poca cos…- Nick me interrumpió –
- Ella es la mejor, ella lo me conquisto del primer día que la conocí y ahora… - su mano se poso en mi mejilla, la acariciaba con delicadeza –
- ¿Por qué Joe y no yo? – dijo sin ánimos –
- Porque ella no sabe lo que se pierde dije intentando abrazarlo, pero el me esquivo, y prosiguió –
- ¿Porque ahora con Kevin?... – me quede en shock – ¡¡¡QUE ACASO NO SE DA CUENTA DE QUE LA AMO!!! –dijo con desesperación, agarro mi rostro y me beso desesperadamente –



{Capitulo 9}

- No esto esta… mal – dije separándolo de mí, me miraba con todos sus ojos cristalizados –
- A Kevin no le dijiste eso – agrego mientras secaba sus lágrimas –
- Lo… lo siento… - dije algo tímida, y me dirigí en dirección a la puerta –
- Te amo – lo escuche expresar detrás de mi –
- Olvídate, es lo mejor – gire la perilla y me di vuelta – Le… le… dirás… a… a Jo… - me interrumpió –
- Si es necesario que lo sepa se lo diré, si no,¡¡no!! – dije serio y algo apenado –
- By…- pronuncie pero ya había cerrado la puerta en mi cara. Me sentía horrible como pude, primero hacer eso con Kevin, y luego Nick mi hermano, mi amigo gustaba de mi, que horror, era el destino acaso. Unos murmullos me sacaron de mis pensamientos –
- Tu te lo buscaste – dijo serio –
- Perdón no fue mi culpa – entre sollozos –
- Vete, ya no más…. GUSTABAS DE MI HERMANO TODO ESTE TIEMPO –
- Pero yo no quería – su llanto profundizo –
- A claro y yo si… sabes matate si quieres – abrió la puerta y ahí estaba yo, como una chusma parada, la vergüenza me invadió en ese minuto, así que baje las escalera rápido, tome mi bolso –
- Mi amor a donde vas – pregunto mi novio, con dos tazones en las manos –
- Bye – dije por inercia y me dirigí a mi casa, que se encontraba al lado –
- Llegue – dije, no espere respuesta alguna, subí las escaleras, me encerré en mi cuarto y me estire en mi cama, solo podía pensar, y pensar numero uno como me bese con Kevin, eso era… mal, mal, mal dios que acaso estaba delirando, ok eso se solucionaría, pero lo más grave es que mi amigo de toda la vida se enamoro de mi……….. de tanto meditar ese tema me quede dormida, sentí el maldito despertador sonar otra vez, me vestí rápido, llegue el colegio y la verdad no fue como todos los días Nick no fue a clases, y esa niña, la tal Lucy, era muy amigable, la conocí bastante bien, incluso me ofreció ser parte de las porristas, yo acepte encantada – si quería que el plan que formule en la noche, funcionara, necesitaba estar cerca de ella -. Ya era hora de salida –
- Blair… Blair – se acerco la niña, por siento iba dos grados más abajo que yo –
- Dime, que pasa Lucy – me di vuelta –
- Mañana es tu primera práctica, así que toma – me entrego una bolsa con el uniforme de porrista, y sus secuaces – las chica que la seguían a todas parte - solo la imitaban –
- Ok mañanas nos vemos…. – llegue muy rápido a casa, en todo el dia no tuve noticias de Joe o más bien dicho de ningún hermanito, al otro dia tuve la practica, y pude observar que Nicholas asistió al colegio, ya que no me quitaba la vista de encima, luego me dirigí asía el antes de que lograra irse –
- Nick… Nick… espera – lo detuve, y lo gire para que quedáramos de frente –
- Mjm…- solo hiso un sonido raro con la boca –
- Y… que te parece mi nuevo uniforme – dije dándome una vuelta para que me observara completamente –
- Te vez muy bien…- sus mejillas se sonrojaron –
- Vamos a comer – me enganche de su brazo, y nos dirigimos al patio de comida, antes que nos sentáramos Lucy me llamo para que me sentara en ´´su´´ mesa, yo la llame e hice que se sentara junto a Nick, el hizo una mueca rara, yo solo sonreí, el debía conocerla, estoy segura de que harían una pareja linda –




{Capitulo 10}

- luego de que Lucy se fue… -
- Porque la invitaste ¿? – dijo algo molesto –
- Es simpática, ¿no? – lo mire de reojo mientras terminaba mi jugo –
- No lo sé – miro asía otro lado – Al rato nos vemos… Bye –
- sí, así se paso el día. Llegue a casa y por fin era viernes, mañana me despertaría tardísimo, y a las 8 de la noche sonó mi celular –
- Aló…- dije bastante fastidiada -
- Hola amor!!! – dije algo risueño –
- Y tu donde te metiste, hace días que no se de ti – le reclamaba mientras me estire en mi cama, y le echaba aire a mis uñas, ya que estaban recién pintadas –
- Lo siento, es que con esto del instituto, … ya sabes, estoy muerto – hubo un silencio –
- Y… para que llamabas – ups! Creo que soné algo pesada –
- Bueno es que… quería sabes si… ya sabes… - entre su tartamudeo, yo por mi parte solté una carcajada del otro extremo del teléfono - ¿Qué ocurre? – dijo molesto –
- Na… nada… - logre articular más clamada –
- Voy para ya – dijo decisivo –
- Ok… - seguí soplando mis uñas color negro – Y que haremos –
- No lo sé, como a las 11 tengo una fiesta, ¿Quieres ir? – al momento de preguntarme, sentí como hacía sonar el motor de su moto –
- Sí, claro… - me pare rápidamente de mi posición, y empecé a verificar mi ropero, para ver que me pondría –
- En media hora estoy haya –
- Cla… - ya me había colgado, ¿¡Como que en media Hora?!, este acaso está loco, una mujer no alcanza a arreglarse en media hora, a no si que no, me metía a la ducha sin antes llamar a ver si me encontraba sola en mi casa. Y al parecer acertaba nuevamente sola, como una langosta, mamá de seguro aún está trabajando y juzgar por la hora creo que hoy le toco doble turno.
Mientras me daba la ducha sentí una ruido, estremecedor, que realmente no le di importancia, de seguro se me avía quedado la ventana abierta de mi dormitorio, y la cortina de seguro rompió algo. Al salir de la ducha me envolví completamente en la toalla, me dirigí a mi recamara, solté mi pelo para empezar a desenredarlo, pero antes de que tomara el cepillo, sentí que alguien tomaba de mi cintura –
- Ah…. – solté un grito, pero que al instante que callaron, poniendo como tapón unos labios completamente dulces, y por su aroma no había duda que era Joseph –
- Creí que demorarías más – dije alejándome un poco, y poniendo mis manos como obstáculo entre su pecho y mi caja torácica –
- … - y antes que hablara lo volví a interrumpir –
- ¿Como lograste entrar? - No fue necesario que emitiera palabra, basto un simple gesto, y dejo mostrar la copia de llaves que algunas vez le di. Me tomo de la cintura, logrando que hiciera una llave con mis piernas alrededor de su cadera, para que no fuese tan complicado, el arremango un poco la toalla, subiendo una de sus manos por mis muslo – Que haremos – dije en completo susurro, el solo me dejo caer a la cama, para luego posicionarse encima de mí y atacar con locura mis labios, introduciendo su carnoso miembro en mi paladar, sus manos sin embargo no se quedaban atrás, ellas subían por mis muslos, mis manos estaban perdidas en su revoltoso pelo negro. La verdad el estaba tomando ventaja, la toalla subía a velocidad luz, y yo me encontraba desnuda, ósea en total desventaja, antes que avanzara un centímetro más, hice una llave con sus piernas, y logre darme vuelta, esta vez teniendo yo el control de la situación, y antes de hacer cualquier cosa, solo me limite a sacar su remera blanca, que dejaba ver todo su perfecto cuerpo.



{Capitulo 11}

… él ya había despertado todas mis hormonas, la verdad recorría todo su abdomen con mis manos mientras el acariciaba mis muslos, me dedique a besar su cuello con frenesí, mordiendo de vez en cuando su tentadora clavícula, además una que otra vez dejaba que rozara mi lengua para que fuese más tortuoso, mis manos decidieron bajar por iniciativa propia, hasta que se toparon con el botón de esos pantalones tan ajustados que traía, y antes de lograr mi cometido lo mire seductoramente de arriba hacia abajo mordiéndome tentativamente el labio inferior, Joe llevo una de sus manos asía mi nuca arrastrando me hacia sus labios, pero esta vez no se lo haría tan fácil, puse objeción tratando de inclinar mi cabeza hacia atrás, pero fue imposible, las ganas me consumían, verlo todo transpirado era superior – ¿tan débil era?, ¿dios, Joseph me controla como quiere? Creo que eso es un gran SI – mientras nos besábamos nuevamente sentí sus manos meterse por debajo de la toalla, esta vez estaba acariciando mi vientre, metió su mano por debajo, subiendo por mis muslos hasta llegar a destino. Yo por mi parte acomode mis manos en su entre pierna, para luego ir descendiendo y apreciar con amplitud sus trabajada anatomía, baje con suma desesperación apretando sus piernas, y logre soltar uno que otro gemido de mi amado.
Pero luego que ya iba subiendo mis manos por el dorso de sus fibrosas piernas, en un ligero roce, con delicadeza y sumo cuidado, quise ser más delicada, para que la desesperación lo consumiera al sentir mi tacto, y al parecer eso fue posible ya que en el momento que sus pantalones fueron parte del decorado de mi habitación este se dio vuelta quedando encima mío, pero sin antes sacan mi toalla por completo, estaba totalmente desnuda, y a él solo lo cubría su prenda inferior el bóxer, sus manos me recorrieron desde mis hombros hasta mis paletas, aferrándome más a su cuerpo – si es que eso se podía hacer – dándome un beso mortífero, dejándome en lo más sublime de mi excitación, y sin darme cuenta sentí como sus labios bajaban por mí cuello dando una probada de mi elixir, sin alojarse ahí, al parecer no quería mas retrasos, los labios descendían cada vez más a prisa, hasta que se detuvieron en el lomo de mi busto, esta vez, solo era el roce de sus labios con mi piel, el tacto hacia que ambos sudáramos cada vez más, y la desesperación nos consumiera. Con delicadeza fue bajando hasta encontrarse en el centro de mi seno, empezó con suaves caricias, mientras mis manos recorrían a sus anchas la triangular espalda de mi novio, dejando escapar uno que otro leve gemido de vez en cuando, me mordía el labio inferior para calmar la excitación, pero era imposible, Joseph me hacía sentir cosas que en mi vida me imagine, era un matiz de lujuria, y amor, mientras que él no paraba el lisonjeo en mi busto. Luego de a verse entretenido en esa parte de mi cuerpo, y a l vez que yo apresure la situación bajándole su bóxer, sus manos bajaron a mis caderas, acariciándolas con la yema del dedo pulgar, y haciendo que me estremeciera por completa, se aferro a ella y sin soltarse, me llevo hasta su pelvis que se junto con mi feminidad, yo me aferre a su espalda y antes de juntar nuestros labios soltamos un gemido ahogador, que luego fue interrumpido por la presión de los labios de mi amado, tragándose lo que quedaba de mi desahogo.
Era un vaivén de amos, en donde nos entregábamos por completo el uno al otro, me sentí realmente plena, los segundo, minutos pasaban, y ambos lo seguíamos disfrutando, hasta que llegue al clímax, pero al parecer el no, el seguía haciéndome disfrutar de sus caricia, pero yo ya estaba agotada y no daba más, saque mis uñas de su espalda y me tire en el lecho, mientras que el no paraba, en esos momentos la intensidad aumento, al igual que la brutalidad, la verdad no me dolía, es mas lo disfrutaba más que nuca pero ya no tenía energía para seguir, así que lo agarre del rostro haciéndome que me mirara fijamente –
- Jo…Joe – era difícil hablar ente tanta agitación y movimiento – Ya.. pa.. par.. para…- no me escuchaba o que – Amor…. Ya… estoy algo… cansada – me miro y me beso, hasta que llego al clímax – o eso creo - al igual que yo, y dejo caer su cuerpo encima del mío, sin antes decirme –
- Te amor – beso delicadamente mis labios rodeo mi cintura con sus brazos, mientras que yo me acurrucaba en su pecho y le daba leves roces con mis labios, hasta dormirnos –



{Capitulo 12}

- por un sonido bastante inerte, abrí mis ojos con suma delicadeza, y aún me encontraba sobre el pecho de mi novio, me refriegue los ojos, y su respiración era exaltante…, el sonidito aún no paraba, pero yo no le tomaba atención solo me detuve unos segundos a contemplar lo hermoso que era Joe. Sus facciones, sus labios entre abiertos, los ojos con una leve tonalidad ocre, con dorado.
Hasta que el sonido se intensifico, pero aún así era soportable, apoye delicadamente mis mano en su pecho, para así acércame a su rostro e intentar despertarlo, pero me entretuve, con leves besos entre su cuello y el mentón, el al percatarse de mi estado – que era totalmente estupefacta ante él – soltó una leve risita y con una voz media ronca dijo –
- ¿Como estas? – Pero antes de obtener respuesta frunció el seño, y repuso - ¿Qué es ese…? – pero esta vez yo me interpuse ante sus palabras –
- Creo que tu celular – me miro atónico – quizás se preguntaba por qué no atendía su móvil – y antes de lo pensado se había parado, obviamente con delicadeza me hizo a un lado, cuando contesto pude ver su esculpida espalda, sus piernas trabajadas, pero se cortaba la vista al llegar al centro de su cuerpo, su masculinidad estaba tapada con una sabana. Después de todo, ambos teníamos pudor ¿no? –
- Era Nick – frunció el seño, encarnando una ceja – Quería saber si íbamos o no a la fiesta –
- Vamos ¿no? – el ya estaba acostado a mi lado –
- refunfuño – No… quedemos nos solitos – me miro tan angelicalmente que realmente me derretí. Y para que aceptara tal oferta no se le ocurrió nada mejor que tomarme de la cintura y posicionarme encima de sus caderas, para darle unos leves masajes a mis pómulos con la yema de sus dedos pulgares –
- Eres malo… sabias – le mire esta vez los labios –
- Pero te encanto ¿no?- solo solté una risita incrédula, para pararme rápidamente y empezar a vestirme –
- Anda apúrate, ya vamos bastante tarde no ¿? – le lance un beso de donde me encontraba –
- Ok – solo soltó un enigmático suspiro, que me hizo revolotear los ojos –

Ok, quizás debí de hacerle caso a Joe y quedarnos en casa. Aún no salía del auto, y ya no tenía ganas de entrar.
- Vamos – me miro travieso – Tú querías venir así que asumes – con toda la dignidad del mundo baje, entramos y bueno al menos era más decente de lo que pensaba.
Antes que nada con Joe nos dirigimos a la pista de baile, lo reconozco era excelente bailarín, pero creo que yo no lo hacía nada de mal ¿o sí? . Estuvimos así creo que unos 10 o 20 minutos hasta que al señor sediento tuvo deseos de beber algo, obviamente no sería jugo ni agua mineral, era una cerveza, no podía decir nada, si yo igual bebía –
- Estoy cansada – y si al parecer no me escuchaba seguía bailando y cada vez me apegaba más a su cuerpo. Simplemente me separe de él y me fui a los sillones del patio para salir del ambiente tan denso.
Pero como nada podía ser perfecto, hay tenía que tener la vista más perfecta del mundo. Una pareja con las hormonas revolucionadas. Si ella estaba contra la pared él la tenía entre sus brazos mientras le recorría toda la cintura, y con otra mano le masajeaba un seno - Ok lo reconozco es agradable, pero consíganse una habitación – ella de vez en cuando soltaba uno que otro gemido, hasta el momento en que él de un salto la hizo que rodeara sus cadera, al parecer estaban tan ´´´bebidos´´ que el chico no tuvo la suficiente fuerza para sostenerla, ya que ambos cayeron al pasto, soltando una risotada, en ese preciso instante caí de la nubecita. Era Kevin aquel muchacho, no lo creo, y esa otra, era… era Stella. –
- Porque tan solita – lo que me faltaba…, pero que le iba a decir lo quería con todo mi corazón –
- Nada… oye ese no es Kev…- me respondió antes –
- Si es Kevin ¿Por qué?... Quieres hacer esas cositas – se sentó a mi lado pasando uno de sus brazos por mis hombros y soltando una carcajada –
- Has estado bebiendo mucho, no crees – le mire enojada –
- Na… - seguía con el vaso en la mano – ¿Quieres…?- no logre contestarle un No, ya que cuando me disponía a hacerlo el ya tenía el vaso pegado a mis labios, obligándome a consumir tan horrenda sustancia-
- Nicholas para…- dije tirando el vaso a no sé donde –
- Mira lo que hiciste, tonta. Lo votaste – me miro enojado, mientras pasaba mi ante brazo por mis labios para quitar el horrendo sabor, pero él me detuvo –
- No hagas eso – me miro con una sonrisa en su rostro –
- ¿Por… - no continúe, cuando me vi sumergida entre sus labios, mis ojos estaban abiertos como plato, pero no podía, no podía corresponderle el beso. Claro que no podía, ya al segundo mis brazos por inercia estaban rodeando su cuello, y correspondiendo a sus labios. Hasta que Nick se torno más violento y quiso abrir camino para dejar el suficiente espacio para introducir su miembro bucal, yo no sería quien se lo iba a negar – pero va, que digo Dios, al parecer esa trago me afecto más de lo que corresponde –



{Capitulo 13}

- estaba totalmente sumergida en su olor en sus brazos, me acariciaba la espalda con suma delicadeza, mientras yo enredaba mis dedos en su sedoso cabello, era como una película. De esas en que todo a tu alrededor se para, es como si no hubiese nadie – al menos eso creía yo – solo él y yo.
Pero que digo, es mi mejor amigo, que hace menos de una semana se me acaba de confesar, y ahora le hago falsas esperanzas – claro porque yo estoy enamorada de Joe, o eso es lo que creo que es – para luego solo lastimarlo.
Esto tenía que terminar, pero como si me encantaban sus besos, me encantaba su forma de agarrar mi nuca y presionarla para que nuestros labios estén más juntos – si es que eso era posible – como acariciaba mi cintura, y su forma tan sexy de hablar y hacer un clímax de la situación. Llego un momento en que no sé cómo ni cuándo en que me percate que estábamos solo en el patio - ¿Dónde se fue Kevin con Stella? ¿Y que fueron hacer? . Eso a mí que me importa en realidad… ¿cierto? – sus manos estaban por debajo de mi pollera, acariciaba mi muslo con delicadeza, pero a la vez con velocidad y una gota de adrenalina. Nuestros torsos no podían estar más juntos y su boca se abría exageradamente, para apreciar todo mi paladar con entusiasmo. Y de un salto hizo que rodera su cintura con mis piernas, íbamos avanzando – no sé a dónde- hasta que esa vocecita me hizo tomar conciencia –
- Amor…- no lo puedo creer me separe de Nick, pero no pude bajarme, al parecer él no se percataba –
- ¿Blair?....- seguía buscándome, pero Nick estaba aún con la locura, besando mi clavícula –
- Para Nick…..- hacia caso unísono a mis palabras –
- Es Joe…- dije en susurro, mientras que logre salirme de esa llave en su cadera, pero antes de que Joe pudiera verme, Nicholas tomo de mi cintura haciéndome caer en el pasto, por supuesto el encima mío.
Era tanta su borrachera que empezó a reírse a destajos, sin importar que su hermano me estaba buscando, y yo besándome como una cualquiera. –
- ¡¡¡Calla!!! – Dije enojada, eso hizo que fuera más grande la carcajada – ¿Qué podía hacer? – solo lo mire y le agarre la nuca, para así besarlo y parar su risotada… –
- Ya para – lo empuje, después de un rato de no sentir ningún ruido, al parecer se había ido –
- ¿Por qué? – dijo cuando estaba sentado a mi lado, y pasando su dedo índice por la comisura de sus labios –
- Me voy – me levante rápido antes de que me detuviera, pero no lo hizo, eso me hizo sentir algo… extraña. Así que me di vuelta para ver, pero di un salto del susto. Estaba ahí al lado mío, caminando con sigilo, antes de que pudiera caer, me agarro del brazo, evitando una bochornosa tropezada –
- Gracias- no lo mire a los ojos ya que me estaba sacudiendo el trasero, conjunto con las piernas, pero por la rabilla del ojo pude notar como sonreía –
- Vamos… - ¿¡a donde quería ir!? – A dar una vuelta – contesto ante mi cara de asombro –
- No…. Joe me espera – no dije palabra alguna, me tomo del codo para empujarme hacia adentro de la casa – Pero no precisamente para salir de ella – Subimos las escaleras con tal rapidez que no me di cuenta, y empezó a golpear las puertas de habitaciones – supongo que eso eran…. Pero un momento. ¿¡Para que una habitación!?-
- ¿Qué haces? – pregunte algo obvia, y me miro de igual manera, solo que con una sonrisa – Pero un momento, yo no quiero, realmente no quiero tener relaciones con mi mejor amigo. Y menos en una fiesta cuando él está totalmente borracho



{Capitulo 14}

- Nick…- dije algo nerviosa ¬ No estoy…- no pude decir palabra alguna. Nos adentramos en una habitación completamente a oscuras, el me giro y quedo mi espalda contra la puerta.
Partió con unos leves besos mortales en mi cuello, acomodando mi pelo y sus manos se posicionaron en mis hombros para empezar a bajas la tiritas de mi polera rápidamente, e intente apartarlo pero era imposible, tenía mucha más fuerza que yo – obvio –
- Nicholas detente – no escucho mis palabras – Por favor… - dije en un gemido, y el dio un suspiro profundo, pero sin dejar de ser agobiado –
- Anda… di que no quieres – dijo en susurro, le mire fija a los ojo –
- Pues exactamente eso… - espero no arrepentirme - ¡NO QUIERO¡ - lo aparte de mi con un brusco empujón, haciendo que callera sobre la cama- Adiós – me aproxime a la puerta, o más bien dicho solo me gire y antes de que rodara la manilla de la puerta su mano contorneaba la mía, deslizando su dedo índice por mi muñera, deleitando a my oído con su elixir –
- Vamos…. Quédate…. Solo por hoy…- susurraba en mi oído, Dios soy humana porque me pones estas pruebas. Una de sus manos, para ser precisa la izquierda contorneo mi cintura, para darle pequeñas caricias ¬– Anda – me giro para poder mirar mis labios y derretirlos con su fresco aliento – a pesar de estar un poco bebido .Solo di un suspiro, sabiendo que me arrepentiría quizás el resto de mi vida, pero nada podía detenerme en ese momento, era impulsiva y no iba a dejar de serlo ahora. Contorne su cuello con mis antebrazos, para atraerlo hacia mí, dándole suaves besos en la comisura de sus labios, dejando así enredar mis dedos en su cabellera llena de revoltosos rulos. Pero aún así sentí la gran sonrisa que se poso en su rostro.
Nos dirigíamos hacia la cama, cuando sentimos algo realmente espantoso, fue un golpe que llego a dolernos a nosotros, me separe de él, rompiendo cualquier esquema, mire asía los lado pero no note nada extraño, así que Nicholas tomo mi rostro entre sus cálidas manos y capturo mi labio inferior, para agarrar con más intensidad el superior, sus manos ya iban en mis costillas arrestando mi polera con ellas….
…. Pero esta vez el sonido fue aún peor, esta vez fue la de una cachetada-
- Quien mas esta aquí – me preocupe…, sonó como si estuviera en la misma habitación –
- Nadie… ya ven quieres – me tomo la muñeca con brusquedad para alzarme nuevamente encima suyo, pero esta vez pude notar una puerta adicional adentro de la alcoba –
- ¿Qué es eso de haya Nick? – apunte el solo dio un suspiro, rodeo su cara con las manos en forma sofocante. Yo me acerque con cautela, y pude oír las voces claramente, eran inconfundible… Pero que hacían hay –
- Anda Stella, si ya lo hemos hecho – dijo algo ´´mujeriego´´-
- No se… es que ash….- estaba claramente borracha – Pero es que…. jajajajaa – empezó a reír, se sentía como él le proporcionaba el agrado –
- Te amo – dijo por ultimo en susurro, cuando oí eso lleve una de mis manos a mi boca Nicholas ya se encontraba detrás mío, en eso las lagrimas empezaron a salir desesperadamente, no me contuve, e intente salir lo antes posible de la habitación, pero él me detuvo -



{Capitulo 15}

- Anda… Él no te merece – no tenia palabras para expresar lo que sentía en ese momento quería morir, era mi amor era mi Joe, era mi Joseph, quien se encontraba en esa habitación engañándome descaradamente con esa pe*rra de Stella. Como la odie, y como me odiaba por dejar que esto me afectara, porque razón debía llorar, ¿Por qué? Se supone que yo conozco a Joe, y era as que obvio que me iba a engañar otra vez -
- Calma, calma chiquita – dijo Nick acariciando mi cabello –
- Lo…. No… no lo creo – solté un suspiro lleno de dolor. Enseguida me retire de su lado y salí de la habitación para mi mala suerte estaba Kevin… Un momento estaba Kevin…. No lo dude ni un segundo, lo tome de la muñeca abrí la puerta del baño y lo adentre a este rápidamente, tanto él como yo quedamos impactados con lo que estábamos es pectando –
- Suéltala…- dijo lleno de dolor y furia, sus ojos se cristalizaron, en ese momento saco a Joe del baño, que estaba solo con los pantalones – Maldito, infeliz – le dio un golpe, y creo que me sentí mas satisfecha… Lo pensé un segundo, no puedo dejar que dos hermanos se golpeen, menos por una cualquiera. Y para la cereza de la torta yo lo disfrutaba –
- Ya basta… suéltalo – tome a Kevin de la muñeca que inclinada asía el rostro de Joe –
- Déjame matarlo, se aprovecho de ella - ¿Cómo? Perdón me perdí de algo…. Como dice el dicho no hay peor ciego que el que no quiere ver –
- Ya es suficiente – lo mire enojadísima, el solo salió de la pieza furioso, Stella por supuesto lo siguió pero antes –
- Stella, un momento – me miro con una cara de drogada –
- ¿Qué se te ofrece? – se apoyo en la puerta –
- No te preocupes, que no quiero los servicios por los cuales pago Joe… Solo quiero decirte que él te pagara otro día – Mi tono de voz era sereno y eso la hizo desesperarse –
- Y tu maldi… - la interrumpió Nick – que dentro de todo, podía razonar aún –
- Con ella sí que no… A ella no se te ocurra – La saco a rastra de ese lugar, tal como se lo merecía, igual que una per*ra –
- Perdón….- y se cayó en mis brazos, no tenía la suficiente fuerza como para mantenerse en pie, pero si para hablar estupideces –
- Te odio – dije mientras lo recostaba encima de la cama, y mis lagrimas caían –
- Te amo – dijo con un tono de niño dulce. Solo le mire estupefacta, aún esos ojos me mataba, pero no esta vez no –
- Esto se termino, entiendes se termino – me pare de su lado él cómo pudo intento pararse, pero la borrachera fue mayor –
- ¡¡¡NO!!! – Grito desesperado – Ya te perdí una vez – se paró a penas. Tiritaba entero, y la herida que Kevin dejo en la comisura de su boca, empezaba a derramar sangre - Y no lo hare otra vez – me abrazo, ese abrazo hizo que me estremeciera completamente, respiraba sobre mi cabello, y mis lagrimas no paraban de salir. Me dio tanta pena verlo en ese estado, acaricie su melena e hice que me mirara –
- Todo…esta…bien…- seque mis lagrimas, no quería hacerlo sufrir… no en estos momentos, además mi corazón estaba igual de dolido que el suyo – Créeme… - le di un beso en su frente – Mañana hablamos… ve a mi casa –

Apenas llegue a mi casa, lo primero que hice fue mi maleta, eche cuanta cosa encontrara, mientras pensaba en que le diría, primero que nada a mamá, luego por ultimo pensé en él… Pensé toda la noche mi cerebro trabajo hasta desvanecerse y conseguir una buena tesis de lo ocurrido, claro ya tenía todo claro, era claro esta relación no tenia pies ni cabeza, esta relación murió y para siempre… O más bien dicho nunca existió. – Por fin pude conciliar el sueño, me quede dormida, encima de la cama, con la misma ropa que me haya en aquella horrible fiesta, las sabanas tenían impregnado el olor de él, su perfume tan masculino, e inconfundible, sentí el coro de los ángeles al cerrar mis ojos, me sumergí en la miel de mi sueño -



{Capitulo 16}

El sol matutino me pegaba en el ojo derecho, la ventana se había quedado abierta, Genial. Trate de visualizar el día, estando aún a metros de la ventana, abrí el rabillo del ojos izquierdo… ¡¿Estaba alucinando o qué?!.
Me refregué mis ojos con desesperación, y cuando comprobé que no alucinaba algo punzante me llego al corazón, era el si estaba parado en el marco de le puerta, me miraba con una parsimonia increíble, que llego al punto de sacarme de control, la ira me consumía y el dolor se apoderaba de mi, fue inevitable que una capa cristalina cubriera mis ojos, rápidamente me refregué para que no se diera cuenta. Pero en esa fracción de segundos, él en un ágil movimientos quedo sentado a centímetros míos. –
- No llores… por favor- puso su mano en mi mejilla, pero la aparte con brusquedad –
- Vete de aquí Joseph – abrió su boca para hablar pero no se lo permití – Y no, no hay nada de qué hablar esta todo claro entendiste – me pare de la cama, tomo la maleta y me dirigí a la puerta del primer piso, pero antes me tomo de un brazo e hizo que lo mirara –
- ¿A dónde crees que vas? – pregunto algo desafiante –
- ¿Perdón?- me refregué el oído – Escuche bien… tu pidiéndome EXPLICACIONES – lo mire atónita, para soltar una carcajada, que el callo con sus palabras-
- Aún eres mi novia – mas encima lo dice muy seguro de sí mismo el patudo –
- Ex novia – me solté y abrí la puerta –
- No te vayas no por favor – unas manos cubrieron mi cintura, y su rostro se refugió en mi cuello, las lagrimas volvían a salir –
- Y…. para… para que me quedo… - pude pronunciar entre sollozos –
- Te necesito…. Esta vez me muero si te vuelvo a perder – me aferro con más fuerza hacia su cuerpo –
- NO…- dije desesperada, al momento de soltarme de sus brazos- TE ODIO, LO VOLVISTE HACER, TE PERDONE PARA NADA – me fui a la vereda para hacer parar un taxi –
- ¿Qué hay de tu madre, no le avisaras? – eso era cierto… pero ya no podía permanecer más tiempo aquí –
- Pues díselo TÚ si tanto te preocupa – justo en ese momento me paro un taxi, corrió asía mí, pero aún manteníamos la distancia –
- Me preocupas tú, entiéndelo – logro decir con voz más serena, y con su dedo índice acaricio en dorso de mi brazo –
- No mientas…. Solo te preocupas de ti mismo, y complacerte- suspire – Me voy, y esta vez no volveré Joseph, [u]no para sufrir [/u]–
- Si te vas, huyes como una cobarde cierto – estaba vez lo dijo con rencor –
- N…O… no –dije en susurro, esas palabras dolieron más que nada. No lo soporte, subí al auto que me esperaba-
- Perdóname… te doy todo, todo lo que quieras, pero no me dejes – porque lloraba, que hacía, que buen actor era o eso creo –
- Adiós – dije fría –
- Te amo… para siempre –
- El auto empezó a andar, no estuve más de 30 seg. en él y mi celular no para de sonar, que mensajes llamadas, y cada una de esas eran de Joseph, yo solo leía lo que decía, [i] que me amaba, que lo perdone, que estaba borracho, que él no sabía lo que hacía, que [u] nunca antes se había enamorado[/u][/i]. En ese preciso momento hubo una escena de Shock en mi cabeza, si ahora estaba todo claro, podía razonar con más coherencia, y por supuesto… pensar que iba hacer – Es cierto apenas tengo 16, a donde quería ir, con qué dinero. Apena sobreviviría una semana con suerte. Le hice que se diera media vuelta al chofer de regreso… -

°Narrado por Joe°

- Hace una semana que se fue, si se fue, desde entonces que estoy encerrado en mi cuarto, mamá apenas y habla con su madre, Nick empezó a salir con una tal Lucy, y Stella – maldita – estaba aún con el estúpido de mi hermano. La extraño tanto, solo quiero verla. Nunca tuve dudas de que fuera el amor de mi vida, pero porque hacia eso, si porque me metía con la primera que encontraba –
- Se puede – pregunto mamá, antes de tocar la puerta –
- No tengo hambre, por enésima vez – no hizo caso a mis palabra y entro –
- Abajo te busca una señorita – cerró la puerta, y a mí que qué me busque alguien, que se vallan a la mie*rda si es posible, pasaron unos 15 minutos y sonó la puerta, no conteste, solo me puse un almohadón en la cabeza –
- Lo siento… Hola – ¿Qué?¿cómo? esa voz, tire el cojín a un lado y hay estaba ella, la niña de mis sueños, tan bien vestida con su pelo largo que cubría sus delicados hombros, un vestido amarillo hasta sus rodillas –
- Hola…- me pare de inmediato para quedar frente a ella. Solo sonrió, y yo la secunde – ¿Cuándo llegaste?-
- ¿De dónde?… Nunca me fui – la mire exaltado – Tú madre no te dijo – mi cara en ese momento debió ser deplorable porque ella soltó una de esas risitas tímidas que tanto me gustan –
- Te e extrañado Blair – le dije al momento que tomaba su mano, ella se sonrojo y yo sonreí –
- Yo también – dijo en susurro, que apenas escuche –
Narra Blair
-… No sé cómo pero me atreví a venir, es que esta semana he pensado, pero lo extrañaba tanto, y pensar que esta más flaco y todo. No pude evitar ponerme roja frente a sus palabras, aún así me pone los nervios de punta, y siguen existiendo esas maripositas en mi pansa- De un momento a otra su mano acariciaba mi mejilla…Yo solo baje la vista, pero el tomo de mi mentón para elevarlo, su mano derecha se poso en mi cintura, mientras que la izquierda asía una leve presión en mi nuca. Nuestros labios rozaban pero ninguno se atrevía a dar el paso final, hasta que sonreímos él si inclino levemente para besar con suma delicadeza mis labios, era algo pacifico, algo tierno y suave. Nos separamos levemente para poder mirarnos, yo por supuesto sonrojarme.-
- ¿Quieres ser mi novia? – el estomago se me revolvió por completo, aún no estaba segura de mi respuesta –
- Yo… – hice una risita fingida. -

Si quieres conocerme o leer mas de mis novelas puedes entrar en mi fotolog http://womanizer_jonas :D

Mean Girl



CAPITULO I

Después de un mes........... En el café

— ¡Que pasa amor…!— me tomo mi mano, mientras estaba revolviendo el café…
— Pasa que…— tire la cuchara a un lado… lo mire fijo a los ojos y me solté de su mano…—Pasa que hace un mes nos conocemos, pasa que no sé lo que somos, pasa que no se que sientes por mi…..— tome aire y suspire…— o debería decir “Que sientes por cualquier chica…”

— Estas celosa…— se hecho un poco para atrás y arqueo una ceja… —Tu sabes que no soy de ese tipo de hombres que le gusta comprometerse… — se paró de su silla, y se acerco asía mi, tomo mi rostro con sus manos…

—Joe…dime la verdad ….estás jugando conmigo….— mire hacia el suelo…esperaba como respuesta un NO!!, pero soltó mi rostro, se fue a su silla…hubo unos 5 segundos de silencio, que me basto para pensar todo, OK para el esto es un juego, para el nada es enserio, perfecto yo también quiero que sea así……
— Sweet — dijo serio, apoyando los codos en la mesa…— Yo…….—antes de que terminara de hablar lo interrumpí…
— Joe… — sonreí cínicamente…— mira no te preocupes ya entendí todo….!!!— el muy sin-vergüenza me miro extrañado, pero al notar mi sonrisa (fingida) el igual sonrió…
—Entendiste..?!?! — tomo mi mano…suspire, y me solté de el.
—Si,… tu eres un hombre joven y que quiere disfrutar su soltería…— no sé realmente de donde saque las fuerzas para decir tan frías palabras…— Y yo una niña chica que solo estorba en tus triunfos….—tome aire y Joe se decidió a hablar…
-La primera parte de lo que dijiste estuvo excelente….pero eso de que eres una niña chica que me estorba…—arqueo una de sus cejas… y negó con la cabeza….
— Entonces…— trague saliva estaba dispuesta a escuchar cualquier cosa…
—Yo … — se volvió acercar a la mesa apoyando sus codos en ella… —mira Sweet, tú me gustas mucho!! Pero…..— lo mire a los ojos desafiante, ya no estaba dispuesta a mas mentiras…
—Entonces qué??... —dije un poco alterada.
— Como tú lo dijiste soy un hombre joven y…..—no lo deje terminar, sabía que ya no quería saber nada de mí, típico…famoso, que se aburrió de una chica normal…
—Y esto fue lindo mientras duro!!! — sonreí a más no poder no podía darle el gusto de que me viera destrozada…— y ahora cada uno debe seguir su cami…
-NO, NO, NO entiende, tú me gustas…y no quiero dejar de verte…—acaricio mi mano, como si me pidiera perdón…— es mejor aclarar todo de una vez, sabes! — lo mire decidida…
— Dime, te escucho.

— No te quiero dejar de ver, pero tampoco me quiero comprometer, entiendes... — iba a hablar pero el siguió “aclarándome la situación” —Quiero que…. —era más que evidente que no tenía las palabras para nombrar lo que hay entre nosotros… si es que lo hay— bueno que lo que tenemos entre nosotros sea algo mas…— empezó hacer gestos con las manos… que realmente eran extraños, y para suerte nuestra se acerco una chiquita con una revista….

— Disculpe…—se acerco a Joe— Me firmaría aquí…— la niña le paso la revista Joe la firma y en el momento de pasársela a la niña vi que el salía tomando de la cintura a una tal Chelsea por lo que alcance a leer, decía “más que una amistas”, en ese momento me hirvió la sangre debo reconocerlo, logre ver hace cuanto fue emitida la revista. JÁ genial hace dos días, justo cuando Joe cánselo una salida conmigo OK el quería que esto fuera un juego, y que no quería algo serio. Perfecto, no sabe con quién se mete, no me conoce, y si él quiere estar con una y otra que lo haga, no se lo impediré, pero que tenga por seguro que si alguien va a salir lastimando, ese alguien no seré yo…
—Wau el día que me cancelaste — me cruce de piernas, me eche un poco hacia atrás y lo mire fijo a los ojos, ya que no sabia levantar una sola ceja.
— Yo…emm.

— No digas nada... — me calme, me pare de mi puesto tome mi cartera, por suerte, el viento en esta oportunidad fue mi aliado ya que mi pelo se movía tan seductoramente. Lo note por la cara de Joe…. Me acerque a él... — Nosotros somos…. — le tome la mano haciendo que se parara de su puesto, el enseguida me tomo por la cintura, me la acariciaba, en el momento en que sus labio se acercaban a los míos decidí hablar cortándole la inspiración — Algo así como…. Una pareja de compañía — susurre muy cerca de sus labios, le acaricie el pelo mientras que el no dejaba de acariciar mi cintura, nos mirábamos a los ojos con mucha pasión, en un momento saco una de sus manos de mi cintura, me abrazo con uno de sus brazos mientras que el otro me acariciaba el pelo…
—Tu…. lo entiendes todo….— me miro tan tranquilo y tan seguro que fue imposible hacerme la dura, tomo mi rostro en una de sus manos y me llevo rápidamente asía su rostro, juntándose nuestros labios en un fugaz beso, muy rápido con mucha pasión de parte de los 2, la mano que el tenia puesta en mi espalda cada vez hacia mas presión acercándome mas a él, y la que sostenía mi rostro, no paraba de acariciar mi cabello, mejilla….en uno o dos intentos de separarme de el por falta de aire… me volvía a sostener con más fuerza….mientras que mis brazos no se inmutaban, ellos caían por los lados de mi cuerpo, una de mis mano sostenía mi cartera, y sentí como ya no tenía fuerzas para seguir con el beso, el aire me faltaba, pero al parecer a Joe no, porque intente alejarme nuevamente, y el no dejo que eso sucediera, hasta que lleve una de mis manos hacia su hombro lo despegue de mi, le acaricie su mejilla mientras al fin tomaba aire el me miraba penetrante y con brusquedad me acerco a él para besarme pero logre esquivarlo, sus labios se posaron en mi cuello, eso hiso que soltara una pequeña risa, y antes de que volviera a empezar el jueguito me zafe de él, me quedo mirando algo sorprendido, y volvía acercarse a mí, yo rápidamente me di media vuelta tome mi chaqueta, en ese entonces él me había tomado de la cintura, sentí su respiración en mi cuello que me dijo.
— Eres única preciosa…— no sé porque razón me sentí tan contenta, me di vuelta para mirarlo a los ojos.
—Me tengo que ir….— dije al mismo tiempo que jugaba con los dedos de mis manos, lo mire lo más tierna que pude al terminar la frase.
—Aun no… vamos a mi casa estoy solo y ….— antes que terminara de decir lo que quería puse mi dedo índice en su boca y le dije — No todos somos estrellas súper famosas que nos damos el gusto de hacer lo que queremos — le sonreí dulcemente y me fui alejando…. rumbo a tomar un taxi.
— Entonces cuando nos veremos — sentí que gritaba, mientras yo abría la puerta del taxi.
— Cuando tengas tiempo me llamas — le tire un beso con mi mano y cerré la puerta del taxi, me fui a mi departamento, entre me puse descalzos, y comencé a leer una revista, que la verdad no le preste mucha atención solo ojeaba y ojeaba, estaba pensando en lo mucho que me gustaba Joe, y en lo malo que él era conmigo, porque claro nos conocimos aquel día....



CAPITULO II


….En que me encontraba trabajando de empleada de verano, para Starbucks claro el muy enojón entro todo alterado, y yo justo iba a entregarle un café a las jovencitas de aquella mesa, él le decía a sus hermanos…
— Ya si….esperen….que no ven que quiero un cappu….-solo pronuncio eso bastante alterado, y BUNH!
… Se sintió un choque tremendo, el callo encima mío, el café estaba todo derramado en mi uniforme de trabajo, sus ojos la verdad me llamaron bastante la atención, increíblemente parece que a el también le llame la atención, ya que luego de unos minutos nos levantamos, el me ayudo obviamente, desde ese momento no dejo de ir ni un solo día a la tienda, pero no nos hablábamos, lo que si nos quedábamos mirando por mucho rato…hasta que sentía que mi jefe me llamaba la atención, eso duro poco ya que a la segunda semana me despidió, en ese instante Joe me empezó a hablar, y bueno empezamos a tener algo…, recordando lindos momentos, esto nunca fue algo formal ni nada y yo lo aceptaba, hasta que el empezó a salir con todas sus compañeras de trabajo, OK no lo voy a negar me dan más que celos…. Pero lo que estuvo haciendo esta ultima vez fue lo peor, tomar de la cintura a las chicas, les daba la mano se les acercaba a su oído y arg!! Es lo peor… él sabe que lo quiero y él me hace esto!!!.....Hubiera seguido reprochando su actitud!! Pero mi teléfono tenía que sonar, me levante del sillón en que estaba y conteste.
— Alo.
— Alo, ¿Sweet?
—Si con ella… que pasa quien es! — la verdad estaba de mal genio creo.
—Soy yo, no te acuerdas de mí.
— ¿? …tu…no no lo puedo creer, Mariela.
—Si tonta....estoy llamándote de Europa.
— ¿Qué haces allá?.....bueno no importa. Hace cuanto que no nos vemos.
— Creo que un año ¿no?
— Si al parecer sí.
— Oye espera después te hablo lo prometo es que estoy ocupada — me dijo un poco exaltada.
— Ok, pero me llamas cuídate chao — wau. No lo puedo creer era Mariela, mi amiga que se fue a estudiar diseño. Increíble las vueltas de la vida, estoy tan cansada, me eche en el sillón y vi una foto de Joe en la revista, abrazando a Demi. Increíble leí toda la nota, sinceramente Joe no me cuenta mucho de su trabajo, ni siquiera conozco a sus hermanos ni sus padres, dice que no tenemos que mezclarlos en lo nuestro, pues yo creo que él piensa “como se te ocurre, no vez que hay todos creerán que estoy comprometido” pero claro con chicas de Disney a él le encanta que le saquen fotos, de repente vi un anuncio en esa revista que quede boca abierta comencé a leerlo, y decía requisitos.
-Tener un buen físico.
-Y ser talentosa.
No es por creerme pero ok el primer requisito ya está, no tengo para nada un mal físico, y por último…talento, ¿tengo talento?, la verdad siempre participe de las obras del colegio, cantaba en los coros… asi que SI definitivamente era talentosa. Era martes, y decía ultima oportunidad de casting, día Miércoles.
— ¡¿Qué?¡ no es cierto, solo tengo unas horas para prepararme ok calma un día igual es arto. A quien quiero engañar — rápidamente empecé a probarme mi ropa lo mas rápido que podía mañana debía ganar ese casting si, o si, necesitaba el dinero estaba desempleada, y la verdad una chica como yo no vive de comida y un techo necesito comprarme todo lo necesario, creo que me acosté a las 23:00 hrs. Y debía levantarme a las 7:00 hrs para llegar a las 9:00 hrs puntual… no sé cómo pero no me sonó el maldito despertador. Maldición a la mañana siguen me desperté y eran las 8:00 hrs Increíble creo que la mala suerte me persigue, no sé cómo pero me vestí y sinceramente me veía increíble..!!![ http://www.polyvore.com/falda-blanca_blusa-roja/set?id=4326433 ] pero ya eran las 8:30 hrs definitivamente no alcanzaba a pintarme a sí que tuve que salir sin maquillaje, tome el taxi y le dije que acelerara mientras yo iba acomodado mi cabello, llegue al fin la entrada era realmente imponente, yo esperaba una gran fila y no verdaderamente habían unas 2 o 3 chicas más que yo, me registre con la recepcionista que me callo muy bien, llamaron a una chica, y salió llorando, al parecer no quedo seleccionada, simplemente me limite a no tomarla en cuenta, la otra chica, salió así como traumada, muy seria, y salió de ahí, por ultimo entro la penúltima chica, a ella la mire de pies a cabeza para intimidarla un poco, pero ella hizo lo mismo conmigo, así que está más que claro que si trabajamos juntas habrá un ambiente tenso, ya habían pasado unos 5 minutos de que la chica había entrado, yo me puse nerviosa ella no podía ganar mi lugar, me pare di unas vueltas, y sentí que llegaban 2 personas riéndose, claramente una de esas risas se me hizo una muy conocida…… la otra no tanto, pero era una chicas, estaba dada vuelta y entraron, sentí una voz chillona decir….
— Por dios Joe. Que eres gracioso.
— Es un don hahaha — y a este que le pasa Ok calma Sweet, ya sabe que hacer… me di vuelta my calmada, y carraspee mi garganta, la cara de Joe se transformo al verme, y yo solo me limite a sonreír.
— Hola, mucho gusto — dije cínicamente, aun Joe no entraba en sí, y tuve que aguantar la risa.
— Ho…ola…— dijo muy nervioso, y la tipa esa lo quedo mirando.
—Te pasa algo cariño — cariño le dijo jajaja por dios, lo mire levante mis cejas y me di media vuelta para ir a buscar una revista, sinceramente estaba muy calmada.
— Emm… no es que…te molestaría ir a buscarme un agua, es que tengo tanta sed.
— Claro cualquier cosa por ti — cuando la tipa esa dijo eso no aguante mas y tuve que sonreír, y rápidamente sentí como me agarraban del brazo bruscamente.
— Sweet que haces aquí eh — arqueo una ceja.
— Joe que te pasa — me solté rápidamente del, y me sobe el brazo — Me lastimaste — lo mire tan inocente que incluso se disculpo.
—Lo siento — volvió a tomarme del brazo, pero esta vez más suave, miro a todas partes abrió una puerta e hizo que entrara rápidamente, el espacio era muy reducido, y todo estaba oscuro.
— Joe que te pasa.
— La pregunta es ¿Qué haces tú aquí? — lo mire extrañada, yo venía por un casting y a…….ok ya entendí — A hahaha - me largue a reí y al parecer eso le molesto.
— De que te ríes, crees que soy un payaso….— debido a que el espacio era tan reducido, me intente alejar un poco, y quede contra la pared, el apoyo sus manos contra la pared dejándome sin salida ya que estaba rodeada a cada lado por uno de sus fuertes brazos.
— N…No…yo…— dios otra vez estaba nerviosa, no, ya no, tenía que ser distinto esta vez.. Tome aire y….— No Joe yo solo…— lo dije todo susurrando, subí una de mis manos y empecé a acomodar su flequillo, y acaricie su pelo, mientras que la otra mano estaba apoyada al lado de mi muslo contra la pared… era el momento de demostrar que yo también lo puedo dominar, acaricie su mejilla…


CAPITULO III

….Lo mire a los ojos pase mi lengua por mis labios, dejándolos humedecidos, y mordí tentadoramente mi labio inferior, y antes de que pudiera terminar de tentarlo, sentí como sus brazos me sostenían, y sus labios ya estaban vueltos locos tocando los míos, su lengua estaba desesperada buscando guerra con la mía, así que tuve que defenderme, era más que un beso, esta vez la idea era dejarlo con las ganas, pero al parecer él era mas débil que yo, sentí como me mordía el labio inferior, y no sé que me paso que solté un gemido Joe se alejo de mí y me quedo mirando de arriba asía abajo. El y yo estábamos totalmente sudados, por la falta de aire y lo estrecho del lugar, mi mano inconscientemente levanto un poco la blusita que llevaba puesta dejando ver mi ombligo, Joe se mordió el labio inferior, y yo no aguante mas, lo tome de la camisa y lo jale hacia mi pensé en besarlo pero se fue directamente a atacar mi cuello…. Solté un leve gemido, pero antes de empezar de nuevo sentimos una vocecita chillona que gritaba.
—Joe, donde estas….. Aquí traje tu agua — lo empuje con suavidad, y me puse a reír, el enseguida me tomo de la cintura, y alcanzo a robarme un beso, yo en un movimiento tome la manilla de la puerta lo mire.
— Deberías decirle que no te espere — le guiñe el ojo y Salí rápidamente del ´´armario´´ en que nos encontrábamos, y vi como esa chica que buscaba a Joe me miraba y luego me sonreía
— Hola mucho gusto — se acerco a mí y me saludo — Disculpa has visto al chico que estaba conmigo — me puse un poquito nerviosa lo reconozco.
— No, no lo eh visto — pero que buena soy actuando seguí caminando como si nada, y ella me volvió a hablar.
— Es que lo ando buscando y no lo encuentro — no sé por qué razón me dio pena escuchar eso, me di vuelta y la vi a ella pero mas atrás lo estaba el, aproveche el momento.
— No ¿porque?... es tu novio — vi como la cara de Joe se deformaba atrás de ella, e iba a hablar si no fuera porque ella le gano la palabra.
— Algo así — pude notar cómo se sonrojaba.
— Oh!!! — dije cínicamente — Mira atrás tuyo esta  — Y seguí caminando, sentí como ella se abalanzaba contra Joe, pero la verdad no se por que razón no me importo tanto, será que ya no me interesa Joe , no lo creo, yo lo amo, o simplemente se como es, y sé que el también me ama. Mil dudas rondaron mi cabeza, hasta que sentí que alguien salía de una oficina (donde seria entrevistada para el casting) esa ´´jovencita´´ salió con la polera debajo de los hombros, su pelo todo desordenado, y la falda se la estaba bajando ya que la tenía bastante arriba, la mire con horror, y luego la recepcionista, que por cierto se llamaba Julieta (lo vi en su uniforme) me dijo que me tocaba a mí, suspire, tomo mi bolso y entre lo más digna posible.
— Hola — dije acercándome a aquel ´´Joven´´, ya que no tendría mas de 26 años, me saludo y me hizo tomar asiento.
— Y cuéntame, porque vienes —no me dejo hablar y se contesto a sí mismo la pregunta— De seguro por lo del casting ¿no? — Apoyo sus codos en la mesa — Viste la chica que acaba de salir — asentí — Bueno pues ella es la elegida.
— Pero como, si, si, si yo — me pare muy alterada — Ni siquiera me entrevistaron — el tipo se hecho para atrás, y me miro de pies a cabeza, luego se paro y giro alrededor mío, eso me hizo ponerme nerviosa, así que
— Lo siento es que… — no me dejo terminar puso sus manos en mis hombros.
— No te preocupes, tienes razón, tu no tuviste tu oportunidad — lo dijo susurrándome en el oído, incluso me causo escalofrió, que le pasaba a este, así que me solté de él.
— Pero no se preocupe, mejor yo me voy — tome mi cartera y ya me iba a ir, cuando el hombre me dijo.
— Pero yo te puedo conseguir un empleo…—lo dijo con el teléfono en la mano, no lo pensé mas y me devolví así él sonrió y marco un numero hablo unos 2 minutos, y luego corto —Todo solucionado —se me acerco.
— A…. a… si — me trataba de alejar.
— Si, mira no es lo que te ofrecíamos nosotros pero ganaras dinero, y mucho…— retrocedió y se sentó en su escritorio.
— ¿Cómo? — me senté también.
— Es que ahora tendrás que modelar sabes hacer eso no? — hubo silencio — bueno eso no importa, pero por lo que veo tienes buen cuerpo, así que eso te ayudara.
—Pero…..como…es…que…— estaba impactada.
— Mira si no quieres….
— No, no es eso, es que para quien modelare — no podía decir que no necesitaba el dinero, además dijo que pagarían bien.
-Entonces, si o no.
— Em… si — lo dije un poco insegura.
— Perfecto, entonces le diré a Julieta que te enseñe como es esto y que vaya contigo hoy a ensayar, hey Mañana es la cosa esta — levanto sus cejas.
— Quien es Julieta — dije sin entender.
— La chica que estaba afuera, no la viste.
— La recepcionista — dije un poco exaltada.
— No es la recepcionista ella es novia de un primo y le pedí si me podía ayudar.
—Ah…. — bueno ahora si entendí, además ella tenía muy buena facha.
—Ven vamos — salimos de la oficina y hay estaba Julieta, arreglando sus cosas — Julieta.
— Si que pasa.
— Ya tienes compañera de pasarela.
— A si al fin — suspiro— y quién es?
—Ella…— me señalo
— O mucho gusto…— me saludo.
— Igual digo…— al parecer me llevaría bien con ella.
— Hey!! Mañana empieza… así que llévala a ensayar contigo hoy!! — se fue, así como si nada.
— Ok, así que tu eres Sweet mira yo voy a ir a ensayar ahora si quieres vas conmigo te parece… — lo dijo mientras caminábamos hacia su auto…
— Sí, claro que sí, tengo que hacer bien mi trabajo — le sonreí y ella me devolvió la sonrisa, al parecer era mayor que yo …
— Oye pero vamos con el hermano más chico de mi novio, y obvio mi novio — lo dijo algo incomoda.
— No te preocupes, y como se llama tu novio…
— Kevin — lo dijo mientas entro en una tremenda limosina…!! Quede impactada, y cuando escuche esa nombre se me hizo muy conocido y al instante recordé que uno de los hermanos de Joe se llamaba así…….pero no………era demasiada coincidencia, coma para que fueran ellos los de adentro… así que entre.


CAPITULO IV

…Lo primero que vi era a Julieta besándose con Kevin su novio, me senté y dije muy dulce
— Hola..!! el me saludo con la mano y la limosina empezó a avanzar, cuando sentí una mirada penetrante sobre mí, mire y había un chico que me miraba, estaba con una musculosa blanca y unos pitillos negros, la verdad se veía estupendo… además tenía unos rulos perfectos que me dejaron estupefacta, el se saco los lentes que llevaba, y me quedo mirando, yo baje un poco mi falta, el se mordió el labio inferior y se sentó al lado mío.
—Hola Mucho gusto — me saludo de beso en la mejilla.
— Hola igualmente.
— Soy Nicholas Jonas, pero dime Nick — en eso momento que escuche su apellido, me quise morir, como era posible la coincidencia
— Pasa algo…— puso su mano en mi frente.
— N..no..nada.. — sonreí.. y de inmediato sonó mi celular, obviamente conteste, e hice un gesto con los ojos de desagrado, el me miro, y conteste.
— Alo — apenas pude contestar, ya que, el sobresaltado, estaba un poco enojado.
— Hey..!! Donde estas?... — dijo algo molesto.
— Em… voy camino hacia mi nuevo trabajo.
—Trabajo… pff, si claro.
— Oye, si llamas para molestarme mejor la dejamos hasta aquí — dije bastante enojada.
— Ya no molesto mas… por que la niña se enoja…— apenas dijo eso le colgué, ya me arto, primero que su soltería, luego que sus chicas, y ahora no para de molestarme, guarde mi teléfono, mire a Nick, que estaba enfrente mío, mirándome muy serio o eso creo ya que llevaba los anteojos puestos, debo reconocer que todo el camino nos fuimos mirando muy fijamente, una que otra vez yo sonreía pero el nada, seguía muy serio, hasta que llegamos… entre a donde desfilaría y habían varias personas muchas mesas al parecer sería algo con mucha gente, cuando Julieta me llamo, obviamente fuimos todos..-
-Hey Sweet a nosotras nos toco modelar ropa interior y traje de baño — me miro — Ok
— Si… claro — estaba un poco nerviosa nunca había modelado ni menos en interiores o bikinis, en cambio se veía la cara de Kevin un poco molesto pero resignado, y mire a Nick note como su rostro serio y mal humorado, se transformaba notoriamente en una sonrisa, trague saliva y fui al lado de Julieta mientras los chicos hablaban con otras personas, al parecer ellos siempre venían aquí.
—Julieta — dije preocupada.
— Si dime…— me miro y sonrió, antes de que contestara ella hablo— No te preocupes, mira cuando uno modela esas cosas te pagan el doble o incluso el triple, además no pasara nada, en su mayoría vendrán chicas jóvenes de dinero que quieren remodelar su closet — era increíble sus palabras me dejaron muy tranquila, y de inmediato le di las gracias
— Muchas gracias Julieta.
— De nada — me abrazo — oye vamos es nuestro turno de ensayar, además tenemos que ser las mejores.
— No se diga mas — la seguí y practicamos lo necesario, ya que igual yo tenía buena postura, y cuando chica, mi mamá me llevaba a agencias publicitarias y todo eso…. Así estuvimos una media hora, ya los chicos estaban muy cansados, así que se habían ido, nosotras también nos fuimos, Julieta me llevo a conocer su casa (departamento) era hermosísimo muy elegante y nada que ver por donde yo vivía…, ella se ofreció en ir a dejarme pero me dio un poco de vergüenza que ella viera mi departamento, ósea era nada que ver comparado con el de ella, imagínense si todo mi departamento era su Living así que saque mi celular y vi que tenia 8 llamadas perdidas de Joe, le devolví el llamado….
— ¿Por qué no contestas?, o mejor dicho, ¿Porque me cuelgas?
— Ay Joe si sigues así mejor otro día hablamos… — iba a colgar.
— No… espera, es que…disculpa, ¿si? — su voz era tan hermosa cuando se ponía cariñoso, además ahora de la nada está siendo más tierno y más atento conmigo, creo que hacía falta un apretón de mano.
— Ok mejor.
— ¿Donde estas?, quiero verte.
— Un poco lejos de casa.
— Dame la dirección yo voy por ti, así estamos juntitos.
— Ok…— le di la dirección dijo que en 5 minutos estaría ya que él vivía cerca de ahí, y así fue me marco y me dijo que estaba afuera esperando, me despedí de Julieta, y me dijo que a las 5 tenía que llegar porque el desfile era a las 9 de la noche, baje por el ascensor, y me enamore más aun del edificio, creo que si tuviera dinero, me compraría hay un departamento, llegue a la salida, y vi un deportivo plomo, en eso Joe se bajo de el venia con una musculosa entre azul y ploma, con un pantalón de buzo, al parecer venia del GYM, me sonrió y me agarro de la cintura acercando sus labios a los míos, yo lo esquive y le di uno en la mejilla, me miro con desagrado, y quiso besarme de nuevo pero hable.
— Joe tengo frio — lo abrase, el sobo mis brazos.
— Ya… vamos antes de que te enfermes — me dio un beso en mi cuello y me tomo de la mano, entramos en su auto.
— ¿Fuiste al GYM?
— Si, para estar en forma para ti — me miro, y yo le sonreí poso su tibia mano en mi pierna helada, por que la falda ya estaba muy cortita para esas horas, me la acariciaba.
— Eres muy linda.
— Tu aun mas — justo paro en una luz roja, y lo bese, pero lo deje con gusto a poco parece, por que acelero la velocidad, eso me encantaba, llegamos rápido, se estaciono, y de ahí hasta la puerta de mi departamento, él iba abrazándome por detrás con sus manos en mi cintura me acariciaba mi vientre y su cara estaba en mi cuello me daba besitos cortos, y me susurraba que me quería, al llegar a la puerta de mi departamento estaba intentando abrir la puerta pero no podía Joe me desconcentraba, al parecer él quería que abriera rápido, ya que empezó a subir sus manos que estaban en mi vientre y desabrocho unos 2 o 3 botones de mi camisa, sus besos en mi cuello eran más agitados cada vez, hasta que al fin pude abrir la puerta y él me hizo entrar a la arrastra de tan rápido cerró la puerta dejándome acorralada a ella.


CAPITULO V

— Joe…que….haces…. — logre articulas mientras él me besaba el cuello, y con sus manos tiraba mi camisa hacia los lados por mis hombros,
— Nada que tu no quieras — en ese instante ya no pude negarme más a sus besos, le tome su rostro con mis dos manos y le di un beso, que fue con tanta pasión con tanto sentimiento de parte de los 2 sus manos las sentí bajar por mis hombros, pasaron por mis caderas y me acaricio mi cintura con delicadeza mientras que nos íbamos alejando de apoco, con unos besitos cortos, me miro y en el momento de morderse el labio inferior tomo mi camisa roja de ambos lados y de un fuerte tirón logro que los botones que le quedaban se esparcieran por todo el living, mi pecho subía y bajaba, ya la situación era incontrolable, sus labios besaban mi pecho que estaba exaltado y yo le acariciaba su cabeza, hasta que quito mi camisa, iba a hablar, pero me tomo una pierna y yo rápidamente la subí a la altura de su cintura la acaricio por unos segundos y de inmediato de un salto me tomo, yo rodeaba su cintura con mis piernas, la falta ya parecía cinturón, al estar acorralada a la puerta Joe no podía acariciarme completamente la espalda, así que sin dejar de besarme me agarro con fuerza para que no me callera y me llevo a mi habitación, me dejo caer con brutalidad, me encantaba cuando se ponía así, y se saco su musculosa, se tiro encima mío directo a atacar mis labios que de inmediato fueron bajando por mi mentón hasta llegar a mi cuello, arrastraba su labio inferior en mi piel, sus manos se deslizaban por mi espalda, las bajo mas y acariciaba mis piernas mientras besaba mi vientre, saco mi falda desesperadamente, como si fuera una polera, ya solo estaba en ropa interior, me logre hincar en la cama, Joe me tomo la nuca rápido, que me tiro un poco el pelo, lo que me hizo dar un grito, pero fue de placer, el me besaba con locura, mientras con la otra mano estaba en mi espalda un poco más arriba que mi calzón, en ese instante iba bajando por mi cuello y su mano subiendo para alcanzar el broche de mi sostén, lo detuve me hinque en la cama y lo mire a los ojos estaba toda sudada y jadeante…-
— Que pasa…., no quieres.
— Joe es que yo nunca.
— Shh…Yo tampoco — me tomo por la cintura — Solo podría contigo —sus palabras me tranquilizaron tanto, y me dieron seguridad así que sonreí pícaramente y lo tire a él en la cama, ahora me tocaba tener el control a mi me puse encima de él, una pierna a cada lado, toque su perfecto torso, y sus fuertes brazos entrelace sus manos con las mías llevándolas hacia arriba, le susurre al oído que se quedara así, y empecé a bajar por su cuello con delicados besos, acariciaba sus fuertes brazos, llegue al pantalón, y antes de desabrocharlo mire la cara de él, mordía su labio inferior y sus puños agarraban con fuerza las sabanas, y no pudo más de placer que soltó un gemido, que me hizo volverme loca, y en 3 segundos saque su pantalón, el me abrazo, acariciaba mi espalda mientras le daba besos en toda su boca y cuello, mi pelo lo movía de un lado para el otro, y a Joe le encantaba, hasta que se aburrió ya que había algo que no dejaba el paso libre en mi espalda, era mi brasear, me miro y yo le sonreí, saco las tiritas de este con su boca, y en un segundo me desabrocho el brasear, dando me vuelta así quedo el arriba mío, y no sé donde el sostén, se mordió el labio inferior y me acaricio mi mejilla, y me dijo.
— Eres hermosa… — estaba más que roja…
— Tu igual…— se acerco y esta vez me empezó a besar delicadamente, no con brusquedad como el acostumbra, me acariciaba el vientre fue tanto el place que solté un gemido pequeño, no quería provocarlo mas, pero él fue bajando sus labio hasta encontrarse con mis senos los besaba, y acariciaba, yo solo gemía, empecé a jugar con el elástico de su bóxer hasta que él se lo saco, luego sentí como sacaba mi calzón, me tomo los hombros, y acaricio mis brazos, su mirada era tan profunda y hermosa, sentí como lentamente abrió mis piernas tan delicadamente, se acomodo entre ellas, puso sus manos en mis caderas y gemí como nunca antes lo había hecho al sentir que Joe me hacia suya, sus manos subían y bajaban pero se quedaron en mis pechos los apretaba, los dos nos convertimos en uno solo, el era tan perfecto tan único, primera vez que lo veía tan delicado, tan entregado a algo, esto era tan hermoso, estuvimos hasta que nos cansamos, pero seguíamos nuestros cuerpos no tenían fuerzas y nos pedían que paráramos, pero no podíamos, es como que era algo que estuvimos esperando, y ahora no podíamos dejarlo ir, pero todo tiene su fin, después de desgastar tanto nuestros cuerpos, y gargantas al gemir y acariciarnos, paramos, el dejo caer su cuerpo sobre el mío, me dio unos pequeños besos en mis labios, y me susurro.
— Sweet Te Amo — con esas palabras nos dormimos, uno encima del otro.


CAPITULO VI

A la mañana siguiente me desperté y sentí la respiración de Joe al lado mío sobre mi cuello, sus manos rodeaban mi cintura, y solo una sabana nos tapaba, la levante y mire y aun estaban nuestros cuerpos desnudos, nuestras piernas estaban entrelazadas sonreí y lo mire con ternura, de inmediato me fui a la ducha para despejarme sal en toalla, y sorpresivamente la cama estaba hecha mire a los lado y no estaba la ropa de Joe, así que me aproxime al closet a buscar mi ropa, la estaba escogiendo cuando sentí que unas manos me tomaban por la cintura y unos besos por mi cuello, me dio un escalo frío y me di vuelta con la ropa en la mano.
— Pensé que te habías ido.
— Como, y dejarte sola…— me dijo mientras me daba besos en el cuello
— Joe, y hoy empiezo con el trabajo….— le dije mientras lo abrazaba y jugaba con su pelo, el solo me besaba, y ya estaba intentando sacar mi toalla.
— Joe — le grite
— ¿Que pasa? –se alejo un poco de mi.
— Me escuchaste….
— Algo…. — lo mire enojada y me fui a cambiar de ropa, luego me senté a la mesa y tomamos desayuno, le explique en lo que consistía mi trabajo, con eso se molesto un poco, pero cuando le dije que tenía que modelar en ropa interior y bikinis, se puso como ogro…
— No……, no y no….— dejo su desayuno de lado.
— ¿Pero porque no? – me eche en la silla
— Todos te van a ver y saldrás en revistas.
— Pero claro, yo no me puedo enojar si tú sales con ´´otras´´ en revistas.
—...No es lo mismo…
— O si claro que si — empecé a recoger la mesa.
— Bueno ya…. Pero yo siempre te acompañare — lo escuche decir desde el living.
— Ok, hoy es a la 9:00 p.m. ¿iras?
— Si — se levanto de la mesa y sonó su celular, siempre es lo mismo, el puede hacer lo que se le antoje, pero yo. No tengo que ir acompañada del Señor celos y gruñón al mismo tiempo ash!
— Oye Sweet me tengo que ir — me dio un beso y agarro las llaves del auto.
— Como sea…— ya estaba acostumbrada siempre lo mismo.
— Ala noche nos vemos.
— Bye —
Se paso la tarde estaba exhausta, dieron la 5:00 y me fui a ensayar todo estaba perfecto, me mostraron la ropa que usaría me la probé, y que Joe cuando me vea se enojara más de lo que antes estaba jajaja hasta que dieron las 8:00 todos caminaban de un lado para el otro, habían mil personas arreglándome, al lado mío estaba Julieta al parecer ella estaba acostumbrada a estas cosas, ya estaba todo listo, en 15 minutos saldríamos, y Julieta me dice.
— Hey Sweet ven.
— Si, que pasa — dije afirmándome la bata.
— Hay están los chicos, salúdalos — es cierto hay estaban de terno se veían preciosos los 3, ellos nos saludaron con las manos y nosotras igual estaban en primera fila, no sé porque razón, encontré que Nick se veía tan guapo el solo me miraba serio y a los ojos, hasta que apagaron las luces, y empezó el desfile, todo era increíble, cuando salía, sentía todas las miradas sobre mí, y miles de flash, pero había una mirada en particular que me hacía sentir incomoda, mire y no, no era la de Joe, mire otra vez y era Nick el me miraba, y en ningún momento pestañaba, y creo que Joe lo noto ya que en un momento le pego con el codo, luego de eso, nos felicitaron y vi a Julieta acercarse muy sonriente.
— Mira aquí están los cheque…— lo tome y casi me voy de espalda, dios no lo podía creer tanto dinero por lo que acababa de hacer, Julieta solo sonrió, y me dijo que si iría a la fiesta, en cualquier otro momento hubiera dicho que no, pero esto había que celebrarlo.
— Entonces cámbiate, que los chicos nos esperan — se fue con Kevin, y yo me quede mirando que me podía poner, así que decidí esto [http://www.polyvore.com/red_trace/set?id=4392950] las demás chicas que irían a la fiesta estaban con cosas similares así que no se notaria, me fui con los chicos y Julieta en la limosina, Joe me tomo de la mano creo que le conto a sus hermanos que nosotros somos más que amigo, porque Nick me miraba no serio, si no que enojado mas bien, llegamos a la fiesta y Julieta se desapareció con Kevin estábamos los 3 en la barra, Joe y yo bailamos 2 o 3 temas hasta que me dijo.
— Tengo que hacer algo — se desapareció, me fui a la barra donde Nick aun estaba enojado.
— Hola…..— me senté, y el dejo su copa al lado.
— Ya se fue con otra…. — sonrió maliciosamente, y a mí me ardía la sangre cuando dijo eso, me sirvió un tequila.
— El es así siem……— no lo deje terminar.
— Si se como es, lo conozco — dije con seguridad.
— Así, mira ya se está dando de galán — apunto a un rincón de la sala, y ciertamente hay estaba el bebiendo con mis compañeras de trabajo, coqueteando, tome el tequila y me lo tome de un sorbo, me marie Nick no paraba de mirarme de arriba hacia abajo, en un momento se mordió el labio inferior, así que decide seguir el juego ya nada me importaba, tenía trabajo, ganaba bien, y el estúpido que yo quería me engañaba como se le antoja. Me saque mi abrigo, y recogí mi pelo hacia un costado.
— Y que quieres hacer — el sonrió con victoria no sé, ni me interesa saber lo que pensaba, se tomo un trago y me tomo la mano.
— Bailar contigo — me apego a su cuerpo y fuimos a la pista de baile, la pase increíble me reía mucho con él, esta que las copas se nos subieron a la cabeza, el me empezó a acercar a su cuerpo, me agarraba de la cintura, nos mirábamos fijamente hasta que quede acorralada a la pared, el miraba mis labios como yo los de él, esto sinceramente no lo podía controlar enrede mis manos en su cabello, y lo bese apasionadamente, cuando me vino la conciencia y me acorde de Joe, me aleje bruscamente de él, este se sorprendió y luego hizo una expresión de *a ya entendí*
— Porque te preocupas por él.
— Es que…no puedo hacerle esto — me salí de la pared, y me agarro del brazo.
— Y como el si puede — me agarro la cara y la guio asía donde habían dos personas besándose, luego pude distinguir, era Joe y la otra perra estaba encima de él en los sillones.


CAPITULO VII

En ese momento sentí que el muy estúpido solo quería sexo y ya, claro lo consiguió y ahora iba por otra, lo único que quería era desquitarme, agarrar a la muy descarada esa y tirarle el pelo, pero no sería rebajarme a su nivel…. Así que sentí la mano de Nick que de nuevo me volteaba asía él, lo mire con mis ojos cristalizados, pero enseguida le tome el cuello y le di un beso, sentí como una gran sonrisa se le dibujaba, pera a mí que, tenía que sacarme la rabia de alguna manera, sentía come me tomaba por la cintura y me apegaba hacia él recorría toda mi espalda, hasta que bajo a mi cuello, y en un susurro me dijo.
— Vamos — me tomo de la mano, íbamos hacia la salida —
— ¿A dónde?
— A un lugar más cómodo — se voltio me miro y sonrió.
Solo seguí mi instinto, no sé cómo pero de repente me encontraba cerrando la puerta de una habitación, Nick me besaba desesperadamente, me tomaba mi cabeza y desordenaba todo mi pelo, saco mi abrigo rápidamente, tire mi cartera a cualquier parte y le quite su chaqueta del terno, luego me miro, me tomo de los brazos girándome para luego empujarme a la cama, yo me hacia atrás mientras el me miraba serio y se sacaba su camisa con desesperación, la tiro a un lado se apego a la cama posando una de sus manos en mi pierna, hizo lo mismo con la otra mano, las acaricio unos segundos para luego tomarlas llevándome hacia él, sus manos se fueron a mis hombros bajando por mis brazos, los apretó, y llevo sus labios a mi cuello, haciendo que soltara un gemido, mi vestido cada vez iba subiendo mas, acariciaba mis muslos con tanta delicadeza que cada vez los gemidos eran mas seguidos, hasta que logro quitarme el vestido, lo mire, como estaba entremedio de mis piernas, lo tome del cinturón, lo acerque hacia mi y empecé a quitarle el pantalón, y el termino de sacarlo, lo tire hacia un lado y me puse encima de el, una pierna a cada lado, le besaba su cuello, labios mientras mis manos recorrían todo su torso desnudo, el me acariciaba mi espalda, y muslos, me saco un mini estraple, que usaba como sostén, y me giro, el tenia el control, llevo sus manos a mis senos y los apretaba mis gemidos lo excitaban cada vez más, le pude quitar el bóxer mientras el besaba mis senos, y recorría toda mi espalda, luego los apretaba, y me miraba serio hasta que sentí una leve presión que ejercía en mi calzón, ………si era Nick que ya no daba más de excitación y quería llegar al hecho concreto, me sonroje un poco, y el saco las manos de mis senos, para sacar mis cuadros [ calzón ] cuando ya estábamos totalmente desnudos, listos para hacer lo que nuestros cuerpos tanto nos pedían, me separo las piernas se estaba acomodando entre ellas y antes de que me insiera suya le tome la cara.


CAPITULO VIII

Lo mire a los ojos y le dije
— Estas seguro — el solo sonrió, y me susurro al oído.
— Eres hermosa — sus manos fueron a mi espalda al igual que las mías, le tome nuevamente la cara con delicadeza y lo bese era un beso delicado, con ternura, pero a la misma vez con pasión, arrastre mi labio inferior por su mentón, en eso sus manos bajaban por mis piernas junte mis labios con los de él y lo sentí, sentí como entro en mi, en ese instante me separe a menos de milímetros de sus labios y di un fuerte gemido, nuestros cuerpos subían y bajaban el besaba mis hombros dándole de vez en cuando delicadas mordidas, nos besábamos con desesperación, y solo nos separábamos levemente para poder dar gritos de placer, sentía como me susurraba en el oído, mientras recorría mi muslos y nuestros cuerpos aun no paraban.
— Eres hermosa — y volvía a capturar mis labios, recorría toda mi cavidad bucal, apretaba mis senos, nuestras frentes se juntaron, nos mirábamos fijamente a los ojos, él esta vez no me miraba serio, si no, al contrario sonreía, y me decía jadeando.
— Te necesito…— cada vez que pronunciaba esas palabras, entraba con más fuerza en mi, haciendo que soltara gemidos más fuertes, cada palabra que salía de su boca asía que me erizara por completo, sus palabras se oían tan sinceras, jadeante pasaba por mi oído, y olía mi pelo.
— Prométeme algo — lo dijo con ternura, y junto nuestras frentes, yo no podía distinguir bien las cosas, ya no se cuanto rato llevaba haciendo el amor con Nicholas, y lo conocía hace menos de 3 días, pero bueno, ahora no era momento de arrepentirme, dentro de todo mi inconsciente lograba entenderle algunas cosas.
— Que pasa — cerré mis ojos y me afirme con más fuerza de su espalda, ya que no paraban aun nuestros cuerpos.
— Prométeme que nunca que abandonaras — lo dijo con voz firme y seria, yo me preguntaba que le ocurría, apenas nos conocíamos, no podía pensar con mis 5 sentidos no funcionaban, obviamente no podía ni siquiera contar con el sexto, ya que esas copas empezaron hacer efecto hace bastante rato, y ya recién me di cuenta. No quería decir nada que después me pudiera arrepentir, así que solo asentí con la cabeza, y se enojo.
— Mírame a los ojos, y habla — lo dijo elevando un poco el tono de voz con inseguridad, y esta vez estaba más serio que de costumbre, al tomar esa actitud, su sangre subió de temperatura, ya que esta vez no era delicado ni armonioso al estar haciéndome suya, sino que iba cada vez con más rapidez y mas ansioso de esperar algo, levante mi rostro abrí mis ojos, y me dio ternura al verlo tan desesperado por una respuesta.
— Te lo prometo — en ese instante sonrió — Nunca te voy a abandonar — ya su expresión cambio totalmente, me beso los labios y ya estábamos cansados de tanta acción asique me dejo caer en la cama, para luego el acomodar su torso encima de el mío, cerré mis ojos ya que él empezó a hacerme mimos, acariciaba mi pelo, y me daba pequeños besitos en mi cuello, subía a mis labios, los atrapaba, succionaba, y luego los dejaba en paz, así sentí como me dijo.
— Eres tan bella — con eso entramos en un profundo sueño, nuestras respiraciones estaban exaltadas dormimos bastante. Me desperté a la mañana siguiente por el maldito ruido del teléfono……….genial era Joe quien llamaba.


CAPITULO IX

— Me levante cubriendo mi cuerpo con la sabana, y conteste la llamada- Que quieres? — estaba demasiado enojada con el.
— Se puede saber dónde te metiste anoche?, o mejor dicho donde te encuentras ahora?, entre a tu departamento y tu cama está hecha, al parecer no dormiste aquí …………. — el siguió hablando y la verdad no me interesaba lo que me tenía que decir, además yo no le debo explicaciones a nadie, que yo sepa no estoy comprometida con nadie, así que simplemente me limite a cortar la llamada, no quería desgastarme, ni arruinar el día que apropósito recién comenzaba,……sentí, luego de cortar la llamada, como unas manos me rodeaban mi cintura……
— ¿Quien era? — me pregunto dándome pequeños besitos en el cuello.
— Nadie importante — me di vuelta para quedar frente a frente, y luego volvió a sonar, mire la pantalla, y era Joe…….. Nick no lo noto, corte la llamada y apague el celular, y empecé a recoger mi ropa.
— Que harás hoy — me pregunto rascándose la cabeza.
— Mmm……. — no sabía que decirle, porque obviamente iría a gastar esa gran suma de dinero que me habían pagado, primero que nada debía alquilar un nuevo departamento, ya el otro no era digno de una modelo, y por último, tenía que remodelar mi closet.
— ¿Tienes planes? — lo dijo sin ánimos, mientras ya colocaba sus pantalones.
— …….. Algo así — entre al baño y me puse mi ropa, mientras Nick aun hablaba.
— Pero son muy importantes…………. — se acerco al baño, justo me empezaba a subir el cierre del vestido, llego en el momento preciso.
— …. Me ayudas con esto — sonreí.
— Claro — subía el cierre, termino de subirlo y me di vuelta para mirarlo, estaba con sus pantalones, sin camisa, me agarro de la cintura.
— Si, son……..es importante que los solucione.
— Pero, no los podrías suspender — me agarro con más fuerza de la cintura, y me sonrió, le sonreí, y nos dimos un pequeño beso.
— Tengo que hacer esto, créeme es para mejor.
— Pero………….. — no lo deje terminar, puse mi dedo en su boca.
— Pero nada, de ahí nos vemos — me logre zafar de él, agarre mi cartera, me puse mi abrigo y salí del departamento, que fuerte no sé cómo me pude resistir a Nicholas, pero bueno ya afuera me di cuenta de que me había llevado a un hotel, sonreí y luego mire el cheque que me habían entregado, no podía creerlo tanto dinero, y eso lo recibiría cada vez que desfilara, por lo menos unas 3 ó los 7 días de la semana, pensé las cosas y lo mejor era ver donde viviría, Joe estaba en mi Ex departamento, y no me devolvería las llaves, así que me acorde que quede enamorada del edificio de Julieta, tome el primer taxi, que encontré y me baje, entre a recepción pregunte si se encontraba alguno disponible, y me ofreció 2, elegí obviamente el más lujoso, en el piso 14, tenia 2 habitaciones, una cocina enorme, mi habitación era de 2 plazas y media, definitivamente me encanto, y Julieta vivía en el piso 16. Le eche una vista para ver que le faltaba, y realmente no tenía muchas cosas, hacía falta loza, sabanas, algunos muebles, pero en fin esas cosas las compraría a medida que me fueran pagando, prendí mi celular, y me di cuenta que tenia 4 llamadas perdidas de Joe, y no le tome asunto, me mire en el espejo, luego vi por el balcón, y note que frente al departamento había una boutique, así que no dude en bajar de inmediato, y me compre una tenida de ropa, la necesitaba, ya que hoy saldría a comprar las cosas más esenciales, y no podía ir de fiesta, luego me de volví al departamento el teléfono lo sentí sonar, conteste y era Nick……-
— Hola.
— Hola, que haces?
— Ya te dije tramites.
— A bueno, ¿quieres que te acompañe? — fue tan dulce cuando me pregunto eso, que no sé que me paso que de inmediato dije…
— Ok….— le di la dirección, y en 5 minutos estuve lista [http://www.polyvore.com/estilo-shopping/set?id=4241261], nos saludamos de piquito, me sonroje un poco, le conté mis planes, donde había arrendado, pero le dije que no le digiera a nadie, pasamos una linda tarde en el shopping, el me daba su opinión acerca de un par de sabanas, el juego de loza, y cosas por el estilo, con el no me podía comprar tanta ropa, ya que igual, no había tanta confianza, me invito almorzar, luego tomamos un helado, y nos reímos demasiado, nos conocimos mejor hasta que dieron las 7:00 p.m. ya me fue a dejar al departamento, subió mis bolsas, nos despedimos en la puerta, primero partimos con unos mimos, el con una mano me tomo de la cintura, mientras con la otra, me acariciaba la mejilla, nuestras narices se rozaban, hasta que nuestros labios se juntaron, yo lleve mis manos a su cuello, y el acariciaba mi espalda, al parecer él se quería quedar ya que cerró la puerta eh íbamos retrocediendo, hasta que lo pare…..
— ¿Que pasa? — arqueo una ceja.
— Nada — le di un piquito — Es mejor que te vayas — le abrí la puerta.
— Ok, ¿mañana nos veremos? — me tomo la cara y me dio un beso en la frente.
— Todo puede ser — cerré la puerta, y al rato me sonó el celular.


CAPITULO X

Era Julieta, le tenía que dar la sorpresa……
— Alo.
— Alo Sweet hola ¿como estas?
— Bien, y tu ¿?
— No nada estoy abriendo la puerta de mi departamento.
— Oye te tengo una sorpresa.
— Así cuéntame.
— No mejor que sea en persona, en 2 min. Estoy por allá.
— Ok — y así fue en dos minutos ya me encontraba con Julieta le conté todo, ósea no lo de Nick, si no lo de mis planes ella me felicito, y nos quedamos hablando un buen rato, hasta que se nos hizo tarde, me comento que mañana me llegaría una mini-agendita con todos los desfiles del mes, así que me fui a mi depto. Tuve una noche relajadísima……………….. Todo era perfecto hasta que sentí el timbre, no le tome mayor importancia, pero los golpes se hacían notar mas fuertes cada vez, mire el celular, y genial no tenia carga, abrí la puerta y….
— Eres igual que todas — era Joe, entro muy alterado, cerré la puerta.
— Perdón, como dices — lo mire muy enojada, quien se cree que es.
— Si ya sé porque no contestabas mis llamadas, y porque te desapareciste de la fiesta. Definitivamente era un imbécil.
— Y si lo sabes a que bienes — me cruce de brazo, y me quede observándolo detrás de la silla del comedor.
— A que me lo confirmes — en eso tiro una serie de revistas, dejándolas en la mesa, no lo podía creer, era yo, y en todas las fotos salía con Nick, abrazada, riéndonos, y cosas por el estilo…
— ……Yo…….
— Que, vamos habla, te escucho. Me enoje aun más
— Que escuchas… ¿qué?, no te entiendo, si el que dijo aquí que no quería comprometerse con nadie eres tú.
— Si pero eso no significa que andes con uno y con… – no lo deje terminar.
— Así, y quien te dijo que yo andaba con Nick — me acerque a él desafiante.
— Y que hacían juntos entonces…— lo interrumpí.
— Perdón, creo que escuche mal pero… que yo sepa soy una mujer soltera, libre, joven y por ultimo…— me interrumpió –
— Ah…así que soltera — lo dijo con sarcasmo.
— Pues si — lo dije con seguridad, y recordé algo……. — Además con qué derecho me dices que soy igual que todas — ahora sí que me enoje.
— Disculpa es que yo ……..— se quedo callado unos segundos y enseguida dijo — Mira, pensé las cosas y ………… — se me acerco tanto, como para tomar un mechón rebelde y ponerlo de tras de mi oreja — Yo, ………. Bueno yo — se daba vueltas y no decía nada, empezó a rodear mi cintura con sus brazos.
— Joe háblame cla…. — no me dejo terminar y me callo con un beso dulce y muy tierno, al principio me resistí pero dios, luego empecé a responderle el beso, dulce y cariñoso, que rápidamente empezó a tomar fuerza, lleve mis manos a su nuca, desordenando su pelo, él empezó a avanzar, y yo a retroceder, dejándome acorralada a la pared, el beso ya era algo pasional, era más bien una guerra para ver quien resistía más tiempo sin respiras, sentía su lengua como podía recorrer toda mi cavidad bucal, y cada vez que podía le daba pequeñas mordidas a mi lengua, mientras que yo me devoraba su labio inferior, tomo de mis manos y puso una a cada lado de mi cabeza, así recorriendo mi cuello, y dando roces con su lengua, no me dejaba otra salida que dar unos pequeños gemidos del placer, su brazos fueron bajando al mismo compas de sus labios, sus manos llegaron a mis piernas, y sus labios se devolvieron para re encontrarse con los míos, y de un salto hizo que mis piernas rodearan su cintura, me llevo a la habitación sin despegarnos el uno del otro, y a la orilla de esta, ambos nos separamos, nos miramos, y con eso nos dijimos todo, el empezó a sacar mi bata, mientras yo le desabrochaba el cinturón, puso sus manos en mis hombros deslizando la bata por mis brazos dejándola caer, en ese entonces su cinturón ya estaba desabrochado, pero tome el borde de su remera, y la saque, me tomo rápidamente de la cintura, besando mi cuello, y recorriendo toda mi espalda con sus manos, hubo un momento que sus manos llegaron a mis piernas, las recorría con suavidad y empezó a quitarme la camisa, en eso yo admiraba su perfecto torso y lo acariciaba, empecé a desabrochar el pantalón, y logre quitárselo, el con sus bóxer y yo con mis cuadros [ no acostumbraba a dormir con sostenes ], puso sus manos en mis hombros, acerco su boca a mi oído y me susurro


CAPITULO XI

— Que tu………..eres….solo….mía — dios esas palabras me estremecieron completamente, dejando me rendida en los brazos de mi amado, de un momento a otro quedamos totalmente desnudos, sentí como ambos caímos a la cama, el encima mío, ya desnudos nos recorrimos nuestros cuerpos, el me acariciaba con delicadeza, y sus besos, esos besos me dejaban sin aire, hacían que me agitara, y como producto, había una gran emanación de calor de parte de nuestros cuerpo, ya…. cuando me recorrió por completa, con sus suaves manos, decidió volver hacerme suya, sentí sus manos en mis caderas yo me acomode, deslizo sus manos por mis piernas y las abrió con suavidad, posicione mis manos en su trabajada espalda, para que así no podría haber ningún centímetro de separación entre ambos, y lo sentí, sentí como entro en mi, nos mirábamos fijamente, nos acariciábamos, en un momento era tanto el placer, Joe besándome el cuello con desesperación, de vez en cuando subía alrededor de mi boca, calmando la excitación, dándome besos más pausado, masajeando mis pechos, mis uñas se enterraron en su espalda, y fueron bajando, acompañado de parte de los dos con un gemido, ese fue un gemido llenador, ambos ya no podíamos mas, nuestros cuerpos pedían a gritos un descanso, y así fue, apenas termino ese gemido lleno de pasión y excitación, tomo de mi cabello, jalándome hacia a tras, con suavidad y susurrando sobre mis labios.
— Te amo Sweet — lo dijo besando por última vez mis labios ya rojos e hinchados.
— Yo igual — Nos dormimos, desconectándonos por completo de todo, solo existía él y yo, acompañado de nuestro amor. La verdad ni idea cuanto tiempo dormimos, yo hubiera seguido así, si no fuera porque unos cálidos besos pausados, hacían que me estremeciera, acompañado de unas manos frías que empezaban a rodear mi cintura.
— Despertaste mi vida.
— Si……— me desperté o más bien me despertaron, sus manos me agarraron con fuerza y me acercaron a él, nos hicimos unos mimos rozando nuestras narices, nos mirábamos a los ojos y de vez en cuando yo agachaba la mirada, ya que la mirada de mi amado mi intimidaba de una forma muy dulce, el solo sonreía.
— Y……..que haremos hoy — dijo acariciando mis hombros.
— No sé tú, lo que es yo……— me interrumpió.
— ¿No pasaras el día conmigo? — al parecer lo dijo un poco confundido, y molesto, el ya tenía por afirmado que el día este seria para ambos. Solo hice un gesto con mis hombros, los levante al mismo tiempo, y lo mire a los ojos, el se levanto de la cama bastante molesto y se dirigió al baño, al parecer iba a tomar una ducha, yo me estire en la cama, y sentí como sonaba mi teléfono celular, mire y era un mensaje de Nicholas.

Hola amor, te extraño………….. Quiero verte
Tuyo Nick

Yo también quiero verte lindo, ¿Cuándo nos juntamos?
Sweet

Que te parece hoy a las 6:00 p.m., te paso a buscar y te llevo a un lugar muy especial
Nick

Claro, yo encantada Besitos
Sweet
Sweet, sabes que eres hermosa, ahí aprovechamos de hablar
Besos Nicholas
En ese instante sentí como la puerta del baño se cerraba, si era Joseph se me acerco, y yo tire el teléfono hacia un lado, tomo mi rostro con sus manos húmedas mi miro a los ojos, él no se podía ver mas irresistible, con la mitad de su anatomía al descubierto, y la otra mitad de abajo cubierto por una toalla, su perfecto torso estaba mojado, y salía humo, por el calor del agua, yo en cambio estaba con una sabana cubierta alrededor de mis pecho, lograba alcanzar a cubrir unos 5 cm. Arriba de la rodilla, acaricio mi nariz con el roce de la suya, logrando que me estremeciera completamente.
— No quiero pelear más, ni menos contigo — rozo sus labios con los míos, aun no nos besábamos, era simplemente porque él quería que esto ya terminada de una vez, las peleas, discusiones y diferencias, mientras él hacía que el m omento fuera cada vez más romántico, con el roce de nuestros labios, sus caricias en mis brazos, y yo le proporcionaba caricias en su espalda descubierta y húmeda. Solo una cosa pudo arruinar el momento, mis pensamientos, no sé porque pero en esos momentos apareció la imagen de Nicholas, si el mismo, recordé la conversación telefónica, recordé ese arranque de furia y esos tragos de más que hicieron que cometiera atrocidades, y hoy, hoy en un par de horas tenía que juntarme con él, que sería lo que tendría que decirme, bueno antes que nada yo debía decirle lo que pensaba, pero que es lo que yo pensaba, de tanto interrogatorio a mi misma no recordaba las circunstancias en que me encontraba, hasta que sentí que caí a la cama, impulsada por las manos de Joe, qie se estaba acomodando encima mío.


CAPITULO XII

Mi amado al parecer aún le quedaban suficientes energías como para seguir, no besamos apasionadamente, y con eso pude aclarar todo lo que sentía, y sabe a quien realmente quería, no quería que Joe sufriera, ni mucho menos Nick, así que ya debía parar este juego, deslice mis manos por su cuello, con una parsimonia que lo hizo enloquecer.
— Joe…. Estoy exhausta — el solo de dedicaba a proporcionarme delicados y húmedos besos en el cuello, que hacían que me estremeciera completamente.
— Joe…..— le susurre — Joe….. JOE!!!!!
— Que!!! — se exalto, un poco molesto y arrepentido. — Disculpa mi amor, que pasa? — se sentó a mi lado y puso una de sus manos en mi mejilla.
— Am……. Que harás hoy — me hice la desentendida.
— Quieres que me quede contigo — sonrió pícaramente acercando sus labios a los míos.
— No!!.... — se alejo abruptamente de mí. — Quiero decir……… Que pensaran tus hermanos!!! — me dolía mentirle…… no en realidad no, a quien quería engañar.
— Tienes razón — apego sus labios a los míos, para luego terminar de vestirse, al igual que yo…….
— Entonces mañana nos vemos — dijo ya en la puerta del depto.
— Por supuesto — me despedí de él, me arregle para estar lista cuando Nicholas me recogiera, solo use una faldita de jeans y me puse un chaleco blanco, que dejaba caer el gorro que lo acompañaba, era primavera, así que no hacia falta que me abrigara demasiado, alcance a poner me mis converse y sentí el estruendoso timbre, creo que me resfriaría luego
— Te vez linda — me saludo con un beso en la mejilla
— Gracias —……… hubo unos 5 segundos de silencio, cuando ambos rompimos el silencio al mismo tiempo
— Tenemos que hablar — …. Solo sonreímos
— Vamos… al…. parque? — estaba un poco nervioso
— Claro!!! — sonreí
El camino trascurrió tranquilo, exceptuando el incomodo silencio, ninguno pronunciaba palabra alguna, hasta que nos sentamos en una banca y nuestras miradas se encontraron, yo solo pude sonreír y el tomo mis manos, levanto mi mirada que estaba inclinada hacia el suelo
— Esto es difícil — dijo más nervioso aún
— Que pasa???....... — te inculque tranquilidad
— Se que esto ha sido muy rápido…….. — no sé que me ocurría, no le estaba prestando atención, creo que me sentía mal y lo más probable es por lo que le tengo que decir a Nick lo que realmente siento….. — …Y que te extrañes, pero…. — ahí dios, no creo que hay viene no, no tengo que hacer algo — …Sweet ……. Tu quieres
— Nicholas!! — lo interrumpí antes de que cometiera una atrocidad
— … Que…que…pasa… que pasa — tartamudeo algo anonadado
— Es que quiero hablar contigo!
— Pero espera, que yo tengo que decirte algo — sonrío y dejo a relucir esa dentadura tan perfecta que solo él podía tener. Hubo silencio de parte de los 2, pero no nos dimos cuenta ya que ambos estábamos como decir lo que nos atormentaba
— Nick… tu sabes que yo no quiero que tu sufras — me miro muy tierno
— Y bueno, si tu estas bien yo lo estaré……….. — al parecer, con esas palabras le alegre el ánimo, ya que una sonrisa se acomodo es sus labios, es loco pero creo que es como si le hubiera contestado su pregunta, eso es lo que yo intuía
— Sweet mírame…. — saco una cajita de su campera – Dime tu aceptarías ser la chica de este humilde joven? — me sentía….. no se que sentía en ese momento, pero el abrió esa pequeña cajita azul, y adentro se encontraba un anillo realmente maravilloso
— Sweet tu serías mi novia — agarro mi mano para así poder poner aquel maravilloso anillo.


CAPITULO XIII

En ese momento me quede en shock no sabía que decir, ni mucho menos que pensar, yo venía a decirle a Nicholas que no estaba dispuesta a hacerlo sufrir, pero……… Dios sentí como este subía el anillo por mi dedo e inconscientemente saque la mano, el hizo una expresión de asombro, el anillo voló por lo aires, yo suspire y le dije.
— Nick……..wauh esto…. No… no me lo…. No me lo esperaba — mire hacia el suelo —
— …………. Comprendo… — su voz en ese momento fue como una daga que cruzo mi corazón, que estaba haciendo?, la idea no es lastimarlo
— Nick — le tome la mano, antes de que se fuera
— Que quieres…… ¿? — lo dijo algo alterado y se soltó de mi bruscamente
— Entiéndeme…— me pare quedar a su altura, aun así el era más alto que yo
— Yo…. — puse mis manos en sus mejillas — Tu realmente me atraes……….. y mucho — pude ver como su expresión era la más dulce de todas, esa sonrisa blanca que lo distinguía se hizo presente en ese momento
— Te… — no lo deje terminar.
— Pero no te quiero hacer sufrir — lo solté de inmediato — Yo…… yo no te merezco — tome mi bolso y trate de irme lo más rápido posible, pero sentí como me decía
— Claro que no..! — en ese momento me agarro el brazo y me gire, quedando nuestros torsos completamente juntos, debía aceptarlo el chico me volvía loca, y aun mas cuando podía sentir su aliento mentolado, y sentirme cohibida por sus ojos que no dejaban de observarme…
— Te quiero — el puso una de sus manos en mi mejilla — Y mucho!!!! — de seguro era la mujer más malévola que existiese en el planeta tierra, pero no podía, no pude resistirme a sus labios, sentía que ellos me llamaban, es como si fueran imanes, y por más que lucháramos contra la gravedad, ella terminaba venciendo
— Vez…— el lograba articular con dificultad entre cada acomodo que tomaban nuestras bocas, para así tener nuestras lenguas un paso libre y sin complicaciones— Somos el uno para el… — lo interrumpí, no podía dejar que dijese mas barbaridades
— Esto esta pésimo — puse una mano en su pecho así empujándolo asía atrás, pero la tentación fue mayor, y recorrí todo su torso con mi mano, mientras trataba de decirle algo coherente, al llegar a su abdomen tome su remera y la arrugue, mordiéndome el labio inferior, sentí una carcajada irónica
— Porque te niegas a esto? — lo dijo tan parsimoniosamente que me derretí por completo, solté su remera la mano la deje caer, ya sin fuerzas, cuando antes de que la gravedad cumpliera su propósito, él sostuvo mi mano con fuerza, entrelazo nuestros dedos, y con la mano libre me acerco a su cuerpo, haciendo que me estremeciera por completo, se me acerco sigilosamente rozando mis labios con los suyos hasta llegar al lóbulo de mi oreja rozo su nariz con este, y me susurro
— Déjate llevar, yo se que te gusto

Ola.....


CAPITULO XIV

— Si…. Si me… gustas — con dificultad podía decir las palabras tenerlo tan cerca me ponía los pelos de punta, y en ese segundo pensé, ¿Sweet porque no darle una oportunidad? Es cierto suena como una locura, yo realmente amo a Joseph pero él nunca tomaría enserio nuestra relación, que tal si Nick me daría el lugar que me merezco, y no andar con una y con otra….
— Nick — me separe bruscamente
— Dime… — antes de articular palabra el me dijo por última vez
— Quieres ser mi novia? — sentí algo que apretaba mi pecho, y un calor en mi mano derecha que le otorgaba la mano izquierda de Nick
— Yo…. — lo pensé por última vez…, di un suspiro
— Nick quiero ser tu novia — su cara se ilumino, me tomo de la cintura poco menos levantándome por los aires y nos dimos un hermoso beso
— Te quiero — cada vez que él decía aquellas palabras yo solo podía sonreír, pasamos el resto de la tarde juntos haciéndonos mimos disfrutando la compañía uno del otro, hasta que me fue a dejar a mi depto.
— Mañana te paso a buscar — me tenia agarrada de la cintura
— ¿Para donde me llevaras? — lo mire a los ojos y el enseguida sonrió
— Ok, tú ganas — me dio un beso cortito
— Quiero presentarte a mis hermanos — sentí que el corazón se me paro, que la sangre dejaba de irrigarme al cerebro, pero bueno algún día tenia que enterarse, Joseph de que estoy saliendo ahora con su hermano, lo único que realmente espero es que ahora no me lo encuentre arriba….
— Y que te parece la idea… — me acariciaba el pelo
—…Genial… — dije algo insegura, y el arqueo una ceja
— No te veo muy convencida…. — me acerco mas a él, y empezó con una serie d besos pausado y húmedos en mis mejillas, para luego ir descendiendo a mi mentón llegando por ultimo a mi cuello…..
—No es eso…. — paro con los besos
— Entonces ¿Qué? — me miro sin soltarme la cintura
— Es…..es que…estoy cansada — le sonreí y luego el me devolvió la sonrisa acercándose a mi boca entreabierta, el capturaba mi labio inferior mientras yo solo dejaba las cosas en manos de él, entre abría y cerraba sus labios capturando cada vez los míos, sus manos que antes se posicionaban en mi cintura, ahora gozaban en mi espalda, haciendo figuras abstractas
— Ya… me debo… ir — le dije entre pequeñas risas que hacía que soltara
— Y si me quedo contigo — me seguía besando, pero esta vez el borde de su lengua, recorría la comisura de mis labios
— No, otro día — logre zafarme del, y pude escuchar cómo me gritaba
— Esta me la debes — solo sonreí subí a mi apartamento, por suerte Joseph se había ido, yo solo me dormí profundamente Morfeo me solicitaba y no estaba dispuesta a hacerme de rogar, al día siguiente me desperté de un excelente animo, tomo mi desayuno como de costumbre, y sentí que me llegaba un mensaje


CAPITULO XV

Revise el celular y era Nick, diciendo que me vendría a buscar a las 14:00 hrs, para ir almorzar con sus hermanos, y bueno hay presentarme como su novia oficial
— Debo reconocer que estuve toda la mañana muy nerviosa, me ponía y sacaba prendas, no encontraba nada adecuado para la ocasión hasta que me decidí por un vestido bastante sencillo, y entremedio de mi pelo lacio introduje unos bucles, que realmente me asentían bastante bien, hasta que sonó el timbre del apartamento, abrí y ahí se encontraba Nicholas con sus preciosos rizos, ambos sonreímos al vernos, el me tomo mi mano acercando me a él, para que nuestros labios se juntaran en un perfecto beso, nos separamos lentamente, el miro su reloj y me dijo
— Vamos, que se nos hace tarde — cerré la puerta y bajamos por el elevador, era increíble pero me sentía algo avergonzada al estar junto a el, no se porque además, sentía esas no se que en mi estomago, cada vez que el me sonreía sentía mis pómulos ardiendo, el camino fue bastante entretenidos nuestras manos iban agarradas y nuestros dedos entrelazados, hasta que sentí otro mensaje de texto

Te extraño…….
En la noche voy a estar por ahí
Besos Joseph……..

En ese instante mi cara se puso pálida al máximo, y al parece Nicholas lo noto
— ¿Que pasa amor? — acerco mi mano asía su boca y la beso, yo solo sonreí
— Nada… es… solo que…. — me interrumpió
— ¿Quien era? — dijo algo curioso
— Un….. una compañera de trabajo — que mentirosa, y él me creyó, solo sonrió
— Ya llegamos — la tensión en ese instante aumento en mi, el me abrió la puerta del auto, como todo un caballero, y antes de entrar a aquel restaurant me tomo mi mentón y me susurro en los labios
— Tranquila — me beso pero solo haciendo una ligera presión en mis labios, sin nada de seducción o pasión
— Te quiero — le dije segura de mis sentimientos
— Yo mas — acaricio mi mejilla y entramos, pude notar desde lejos donde se encontraban sus hermanos, pero Kevin no estaba solo, pude notar de reojo que estaba acompañado de Julieta, y Joe no paraba de hablar, ellos solo se reían, de pronto me encontré frente a la sema aquella, Nicholas hizo un gesto para llamar la atención, Kevin junto a Julieta se pararon para saludarnos, luego Joe se dio vuelta, para mirarnos, en ese momento fuera casi indescriptible lo que sentí, era una mezcla de angustia por lo que pudiese pasar, y al mismo tiempo de desesperación por salir corriendo de ese lugar, y al parecer Nicholas lo noto, ya que sentí como su mano rodeaba mi cintura, para darme confianza, Joe termino de pararse, me miro y note como su cara se deformo, no se si era de espanto, o de horror, luego nos saludo algo distraído, nos sentamos, y por desgracia me toco frente a Joseph, pedimos de comer, era un silencio algo abstracto, ya que con las miradas se notaba la tensión, hasta que alguien rompió l silencio –
— Y…. cuéntanos Nick, quien es Sweet? — el corazón me volvía a latir a mil por hora
— Ella… — un segundo de silencio – Quiero que sepan que es mi novia oficial — tomo mi mano y ambos nos paramos, siendo la atracción principal en la mesa
— Entonces un brindis dijo Kevin alzando una copa, enseguida lo siguió Julieta, Nick y por supuesto Yo
— Tu no brindas hermano — le dijo Nick a Joe
— Por supuesto — levanto la mono llamando al mesero, este en cuestión de segundos llego
— Queremos el mejor champan que tengan — el mesero no demoro nada y lo trajo, abrieron la botella, y todos brindamos, pero yo no me sentía nada cómoda, además me sentía tan presionada por una parte la mirada de Nick que solo me sonreía y me daba besos, eso me hacia sonrojar, y por otro lado la mirada de Joseph, el me miraba con odio, con rencor, decepción, no se eran tantos sentimientos, pero había uno que me llenaba de intriga, era uno como de posesión de deseo, y esa era mi pregunta deseo a que¿?, no lograba entender su razonamiento.


CAPITULO XVI

El resto de la cena no pudo ser peor me sentía realmente mal, pero bueno luego Nicholas pago la cuenta y nos retiramos del lugar obviamente Julieta y Kevin se fueron juntos con Joseph, y antes de entrar al auto pude escuchar como Nick le decía a su hermano.
— Joe parece que te hace falta una chica — eso fue la guinda de la torta, el entro al auto, Joe solo soltó una risa irónica, el camino fue más relajado, nos reíamos de cosas realmente absurdas al llegar a l departamento, le dije que se fuera, antes de cerrar, la puerta
— Ya es tarde — le di una dulce sonrisa
— Emm…… no — escondió su cara en mi cuello luego de refunfuñar, me agarro fuerte de la cintura, para que nuestros torsos quedaran completamente unidos
— Nick…..ya es tarde — no logre pronunciar ninguna otra palabra, cuando ya el estaba cerrando la puerta del apartamento, me tomaba con fuerza de la cintura para que no me alejara de él, pero seamos realistas quien se quería alejar?
— Te…. tiene…. que…. ir…. — logre articular, con un poco de dificultad el ya en esos instantes me tenia contra la pared
— Hoy no!!! — lo dijo con certeza, bueno a mi no me molestaba así que sentí como su mano empezaba a subir por mi pierna izquierda, yo la subí, dejándola, a la altura de su cintura, haciendo que el hiciera presión en todo mi abdomen con el suyo, lográndome desahogar un leve gemido, me tomo por la nuca, y el pelo lo sujeto con fuerza, pero delicadeza, así dejándole todo el espacio disponible entre mi pecho y el cuello, yo mientras recorría sus fuertes brazos, que lograban despertar algo increíble en mi, mi volvió a presionar contra la pared en su totalidad con un fin determinado, pero fui la mala del cuento interrumpiéndolo, tome sus hombros con suavidad, los acaricie por breves segundos, y empecé a deslizar su chaqueta de tela por los brazos haciendo que sonara al caer, por las llaves del lujoso deportivo, sin pronunciar palabra me tomo de la mano, al parecer ya se conocía el camino, quedamos a los pies de la cama, el acariciaba mis hombros sin quitarme la mirada penetrante en los ojos, esta vez me acariciaba con dulzura, era muy tierno, sus suaves manos empezaron a descender a lo largo de mis brazos, mientras yo tomo su rostro entre mis manos, dedicándole una hermosa sonrisa, apoye mi cabeza en su pecho, inclinada al lado izquierdo, él me acariciaba la espalda chocando con el cierre del vestido, con una parsimonia increíble empezó a bajan el cierre, dejándolo que callera por su propia voluntad, mi cuerpo quedo prácticamente desnudo, si no fuera por la tela de la parte inferior de mi cuerpo, el con su dedo índice rodeo todo el contorno de mi rostro, examinándome con determinación, bajando por mi hombro acariciando mi clavícula, yo pose mis manos en su abdomen, y las fue bajando, hasta encontrarme entre el pantalón, y l comienzo de su camisa.
Termine por sacársela completamente del pantalón, y con calma fui desabrochando uno por uno los botones, y antes de sacarle la camisa ya desabrochada me tomo mis manos
— Quiero…..quiero que sea especial……. — me lo dijo con seriedad pero a la vez un brillo especial en los ojos
— Yo igual — le di una sonrisa, el se caco su camisa, me miro nuevamente, pero esta vez solo hecho un vistazo, a lo ya ´´propio´´, me agarro por la cintura, rozo su nariz con la mía, y nos dimos un beso fugaz, con mucha pasión, que sinceramente si hubiese dependido de mi no hubiera terminado nunca, pero él me alejo, dándome un pequeño empujón para así caer en la cama, me miraba con profundidad y seriedad, sus manos se posaron en la hebilla de su cinturón sacándolo por completo...


CAPITULO XVII

Luego con más rapidez quito del ojal del pantalón, el botón luego se recostó con extremo cuidado sobre mí, con una pierna a cada lado de mi anatomía, nos besábamos y acariciábamos, con ternura y delicadeza, pero eso fue acabando a medida que sentía que la temperatura iba subiendo, tenía mis manos en el sedoso pelo de Nick, ya todo húmedo por el calor que nuestros cuerpos emanaban, sentía su respiración en mi oído, y como mordía suavemente el lóbulo de mi oreja, bajando por mí cuello hasta llegar a mi clavícula, me daba unos pequeños roses con su lengua que hacían que me estremeciera por completo, mis manos bajaron junto con él, deslice su pantalón lo mas que pude, acariciando sus musculosas piernas, hasta que no pude mas, Nicholas lo noto, así que él termino el trabajo que yo comencé, ambos estábamos casi desnudos, se volvió a recostar sobre mí, pero esta vez solo para mirarme aún más, me recorría con paciencia, lentitud, con su dedo índice me acariciaba el estomago, yo lo miraba a la cara, y recorría sus brazos, hasta que en un momento nuestras miradas se cruzaron, no sé porque inevitablemente me dio ´´vergüenza´´, sentía como una aglomeración de sangre estaba alojada en ambas mejillas, note como él solo sonreía, y sus manos bajaron hasta mí cintura, recorriendo el borde de mi lencería, y logro quitarla con mí ayuda, empezó a besar mí estomago, acariciando mis glúteos, sin dejarme otra escapatoria que gemir del placer, y la excitación estaba aumentando en mi, un calor inexplicable invadió mi entre pierna, porque razón, ni yo lo sé, era primera vez que lo sentía, pero sabía que ya necesitaba que Nicholas me hiciera suya, le tome su rostro, sonreí y él me respondió, para luego fundirnos en un beso, mis traviesas manos sacaron sus bóxer, dejando nuestros cuerpos sin nada encima, mi hinque en mis rodillas, el se me acerco, rodeando mi cintura para luego acercarme a él, encorve mí espalda, y él con besos húmedos en mi cuello me recostó nuevamente sobre el acolchado, acaricio mis piernas una vez más, y luego las tomo por cada lado para separarlas, sentí como él se acomodaba y en el segundo que tomaba mis caderas firmemente lo sentí….., sentí como me penetraba, mis manos estiradas a lo largo tomaron el acolchado y lo arrugue, mordiendo mi labio inferior para calmar el placer, el llevaba el control, era un vaivén de movimientos, que controlaba sensualmente, cada gemido que daba era una completa satisfacción de lo que Nicholas me asía sentir, luego de agarrar el ritmo, sus manos empezaron a acariciarme el torso, quedándose alojadas en mis pechos, sus labios por unos segundos los besaron también, pero subieron a mis labios, me besaba las mejillas, y mi mentón, con besos totalmente húmedos y cálidos de su parte, hasta que ambos llegamos, nuestros cuerpos ya habían dado lo mejor de sí, y con un gemido placentero caímos rendidos, en se recostó a mi lado, y yo me aferre a él en busca de protección, nos dormimos en una completa utopía.


CAPITULO XVIII

Ya había pasado una semana, era todo realmente hermoso, perfecto, hasta que un día estaba en la casa de los chicos, Kevin había salido con Julieta, y yo estaba en el sillón con Nicholas, estábamos viendo las ultimas noticias de celebridades o algo así, nosotros no le prestábamos atención, ya que él estaba encima mío besándome, y acariciando mis piernas por debajo de mí mini falda
— Nick….estas…seguro…que estamos…solos — pude apenas preguntar estaba totalmente desesperado besándome el cuello y la boca
— Si, Joe no llega hasta tarde… — sus manos empezaron a subir por debajo de mi polera, yo enredaba mis dedos en su sedoso cabello, lo despeinaba, y soltaba pequeños gemidos, el tomo mi nuca ladeándola, para besar con más amplitud mi cuello, eso hubiera durado si no fuera porque sentimos un fuerte portazo, nos separamos rápidamente, yo tratando de arreglarme lo más posible, y cuando escuche expresar a Nick su enojo mi corazón se paralizo
—….. Joseph no que tu llegabas tarde hoy? — se paro dirigiéndose hacia la puerta donde estaba Joe
— Pues cambie de opinión —no quería mirar, pero sentía su mirada, más molesta que el día de la cena
— Si claro…— murmuro Nick, y antes de que volviera a mi lado, Joe interrumpió
— ¿No hay bebida? — ya en la cocina, lo dijo en tono fastidiado, y antes de que Nick pudiera responder él lo interrumpió
— Claro que no verdad!, no se te puede pedir ningún favor, te pedí que la compraras, y no, prefieres estar con chicas besándote….- antes de que siguiera, Nick respondió resignado
— Ya Joe ahora voy —se dirigió a mí — Me demoro nada lo prometo ;)-salió de la casa, y yo me dijo fríamente
— Cuando llegue Nick me avisas — luego de ese dialogo tan interesante que tuvimos, me mire las uñas, me baje un poco la falda, mire a la puerta y nada, aún no llegaba, así que simplemente me dirigí a la cocina, no quería parecer patuda, pero me estaba dando hambre, mire y en la alacena parecía a ver unas galletitas que tanto me gustaban esas cubiertas de chocolate, más conocidas como morochas, pero genial… era altísimo, no perdía nada con intentar, di dos saltos, y me faltaba tan, pero tan poco para alcanzarlas, cuando ya creí que las tenía en mis manos, pero…… sentí una presión en mi espalda, por la parte trasera, algo me asía presión y me tomaba por la cintura, en un ágil movimiento me dejo frente a él, creí que fue lo peor, pero no, era aun más horrible… hay estaba sujetándome fuerte, mirándome serio y a los ojos
— Que… que… haces… — apenas logre pronunciar, el no decía nada, omitía cada palabra, pero su mirada decía más que suficiente, iba hablar pero el dijo algo
— ¿Porque ahora el nerviosismo? — lo dijo susurrando mi oído, con la voz más sensual del mundo además hace tanto……


CAPITULO XIX
No recuerdo que paso, con esas palabras termine desmayada, o eso creo, al abrir mis ojos muy lentamente logre devisas a Nicholas, me tenía una mano tomada y la acariciaba, mire mi brazo y me avían pinchado, que me pasaba¿?, Nick tenía su rostro envuelto en sus manos, lo lograba ver su expresión, hasta que lleve mi mano derecha hacia la izquierda, para quitarme el suero.
— No ¿Qué haces? — Nick logro detener, que me quitara el suero
— ¿Qué me paso? — apenas pude pronunciar con un hilito de voz, el me acariciaba la mejilla y sonreía
— Habla, me pones nerviosa — le dije algo alterada, pero en susurro
— Mi amor te tienes que cuidar — beso mis labios, muy delicadamente
— ¿Qué pasa? — ya me estaba preocupando, que tenia, porque me tenía que cuidar? mis lagrimas brotaron de mis ojos, y él se acerco para acobijarme en sus brazos
— No llores, te amo — acariciaba mi pelo, logre sentarme para así mirarnos, poso sus manos en mi estomago, Dios en ese momento casi volví a desmayarme, si no fuera por Nick hubiese caído al suelo, me tomo en sus brazos, y se sentó en el sofá, dejándome a mi encima de sus piernas. Dejo atrás de mi oreja un mechón rebelde, acaricio mi mejilla seguido de besar mis labios, me sentí segura, así que pose mis brazos alrededor de su cuello, mientras acariciaba su nuca, y rulos que caían por esta
— Seremos padres — logro decir mientras nos besábamos, yo para el beso abruptamente, y una capa cristalina cubrió mis pupilas, el solamente tenía una sonrisa en su rostro, lo abrace, y él me respondió, me acariciaba la espalda, y me daba pequeños besos en mi cuello
— Tienes dos meses — eso fue aún peor que la noticia principal, ahora si lloraba a mares y Nicholas creía que era de felicidad, y si lo estaba, pero la gran duda, ¿quién mierda era el padre?

THE END